Almacenados, David Desola

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Cuando almacenamos, reunimos, guardamos o registramos cosas, objetos, pero en la obra de David Desola los almacenados son Lino y Nin, un hombre al que le quedan pocos días para jubilarse, y un  joven aprendiz; ambos pasan sus días esperando la llegada de los camiones que descarguen mástiles para barcos de esa curiosa empresa para la que trabajan.

Un espacio despojado, los diálogos reiterados, la situación de espera, todo nos remite al absurdo y, en especial, a Esperando a Godot de Samuel Beckett, el dramaturgo irlandés. Como Estragón y Vladimir que todos los días van al mismo árbol, el señor Lino y Nin se colocan sus delantales, fichan, se sientan y esperan con la mirada hacia el portón del depósito o hacia el teléfono sobre el escritorio. Sin embargo, en este caso, la obra también pone en escena la precariedad del trabajo y habla sobre los vínculos que establecemos con el otro y que nos ayudan a sobrellevar la realidad que, muchas veces, nos aplasta.

Un enorme almacén casi vacío, en el que se ve una máquina para fichar, dos percheros y un escritorio, da cuenta de un espacio frío, solitario, impersonal, en el que solo cabe el automatismo de la rutina, aunque de pronto todo eso cambia cuando irrumpe el otro. El joven Nin con sus cuestionamientos y con una mirada nueva pone en jaque el mundo estructurado del señor Lino, y de a poco, nacerá entre ellos un vínculo que será muy significativo en la vida de ambos.

Las actuaciones de Horacio Peña y Juan Luppi son absolutamente destacables, y en ellas también se nota la mano de una buena dirección como es la de Susana Hornos. Las diferencias entre ambos se traducen no solo en el argumento, sino también en la manera en que cada uno interpreta  a su personaje: los gestos, la forma de caminar, los tonos configuran dos seres distintos que, sin embargo, van adaptándose a su compañero. Horacio Peña crea a un señor Lino que va a quedar en el recuerdo, un personaje a la medida de sus cualidades como actor.

La música original de Leandro Calello, por su parte, crea una atmósfera que nos remite al cine mudo de Charles Chaplin con ciertas reminiscencias de su lúcida película Tiempos modernos.

Herederos de los personajes de Beckett, los de Almacenados nos remiten al sinsentido que gobierna muchos de nuestros actos, lo que se verifica en tantos diálogos del escritor irlandés: “Estragón: Ya tendría que estar aquí. // Vladimir: No aseguró que viniera. // Estragón: ¿Y si no viene? // Vladimir: Volveremos mañana. // Estragón: Y, después, pasado mañana. // Vladimir: Quizá. // Estragón: Y así sucesivamente”.

Ficha artístico-técnica

Dramaturgia: David Desola; Elenco: Horacio Peña y Juan Luppi; Asistencia de dirección: Leidy Gómez Roldán; Escenografía: Marcelo Valiente; Vestuario: July Harca; Iluminación: Alfonsina Stivelman; Diseño gráfico: estudiopapier; Música original: Leandro Calello; Fotografía: Akira Patiño; Prensa: Marisol Cambre; Producción ejecutiva: María Vélez; Dirección: Susana Hornos

Domingos a las 17.30 h; La Carpintería, Jean Jaures 858 – CABA; Localidades $250 (descuento estudiantes y jubilados $200); Duración: 85 minutos

Reservas y compra de entradas: www.alternativateatral.com

http://www.alternativateatral.com/obra58888-almacenados

Redes: Almacenados_ARG