Patrick John Finglass y un nuevo papiro de Eurípides

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El segundo encuentro en el marco del Ciclo “Profesor Invitado” tuvo lugar el lunes 2 de julio, organizado por la Escuela de Letras de la Facultad de Filosofía y Humanidades, en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Se trata de un espacio brindado por la Escuela para fomentar el intercambio entre docentes de universidades argentinas y extranjeras, entre estudiantes, egresados y docentes de la casa, en una búsqueda constante de diálogo y enriquecimiento.

Patrick John Finglass estuvo a cargo de la conferencia “Un nuevo papiro de Eurípides”, profesor de grado y posgrado en la Universidad de Bristol, Inglaterra, jefe del Departamento de Estudios Clásicos e Historia Antigua. Además, es editor de Classical Quarterly, revista de la Asociación de Estudios Clásicos de Cambridge, y miembro comités académicos de varias revistas relacionadas con su área de estudio. Principalmente trabaja en torno a la Literatura Griega antigua, en tragedia y poesía lírica, y desde el 2007 se ha dedicado a editar a Sófocles, Eurípides, Píndaro, Estesícoro y Safo.

En su primer visita a la Argentina, el profesor Finglass, presenta su trabajo de investigación acerca de un nuevo papiro de Eurípides. Este estudio es muy reciente y el material se encuentra publicado en la web. La conferencia consistió en la lectura en español de su trabajo, recortando partes y haciendo acotaciones en inglés, ya que no habla el español; se le dificulta la dicción del castellano, la pronunciación en la lectura, pero valiéndose del humor, en un ambiente formal y académico, logra no solo transmitir sus saberes, sino hacerlo recurriendo a la risa en los momentos de confusión.

El descubrimiento de un nuevo papiro aporta tanto a la recuperación y construcción del mundo ficcional de un autor, como el reconocimiento de nuevos elementos a la cultura clásica y, por lo tanto, universal de Occidente. La posibilidad de ampliar el mundo conocido, enriquecerlo con nuevas características, relatos y personajes. Las personalidades de Andrómaca, Ecuba, Orestes, Heracles, Medea, héroes trágicos que en el día de hoy leemos para entender, muchas veces, las pasiones de los hombres y las mujeres, los conflictos de los vivos, las razones del odio y la envidia. Los mitos griegos trabajados a través de la tragedia de los grandes dramaturgos anteriores a la Era Cristiana, la lectura contemporánea de textos que nos abren una puerta al pasado y al presente.

En este caso, y al igual que en muchos otros, el papiro es encontrado en la antigua ciudad egipcia de Oxirrinco situada a 160 kilómetros del Cairo, gran parte de la recuperación de de los textos de la literatura griega se debe al descubrimiento de manuscritos antiguos en  papiros hallados en Egipto. Se sabe que el papiro encontrado es de Eurípides por las características de la escritura, el manuscrito data del siglo tres después de cristo, pero la métrica y el lenguaje indican que se trata de un fragmento de un texto trágico del siglo quinto antes de Cristo, además, los estudiosos pueden asegurar que la autoría pertenece a él, debido que fueron las obras que más perduraron en el tiempo, por lo que la fecha del papiro es un dato determinante.

Introduciéndonos en el contenido de la conferencia, el profesor Finglass destaca la importancia de los nombres que llegan a percibirse en el papiro, “Atamante” que se ve claramente y la deducción del nombre de “Ino” por el contexto mitológico que hace pensar que es el único que podría estar escrito allí. Una parte esencial de la tragedia, el lamento de la madre por la muerte de su hijo. El contexto mitológico es el de Atamante, Rey de Tesalia, quien tiene complicados problemas matrimoniales. El odio entre sus tres mujeres, Ino, la segunda, quien quiere asesinar los hijos de la primer esposa, luego, el asesinato de los hijos de la tercer esposa por medio de un engaño, donde las víctimas que eran los hijos de Ino, terminan siendo los suyos en sus propias manos, por último la muerte del hijo de Ino por Atamante que en un acto de furia lo mata mientras sale a cazar.

Conociendo algunas líneas del mito, se piensa en qué parte se podría ubicar el fragmento encontrado. Debido a que en él tenemos una primer intervención de Atamante que parece llorar la muerte de un niño y la respuesta de Ino en forma de lamento, se deduce que Atamante e Ino están frente a su hijo, Learco, llorando su muerte. Se sabe que se trata de un niño y el hijo de ellos por las palabras que pronuncia el padre “Un pequeño peso para vosotros, pero doloroso para mí”, y luego la madre “… terrible, o desdichosa … infeliz…”.

Además, el uso de algunas palabras que Eurípides utiliza en el mismo sentido en otras tragedias, lo sitúan a uno frente a un cuerpo muerto, la túnica que tapa completamente al cuerpo, además, que las instrucciones que dicta Atamante matizadas por un sentir emocional y traumático, indican que se trata de las preparaciones previas a un funeral.

Por otro lado, Finglass explica que hay tres dramas de Eurípides donde aparecen Ino y Atamante: Ino, Frixo A y Frixo B. En los dos últimos dramas tenemos a Ino intentando asesinar a su hijastro Fixio, por lo que el fragmento encontrado pertenecería al primer drama nombrado. La tragedia titulada Ino de Eurípides cuenta como Ino disfrazada engaña a Temiso, la tercer esposa de Atamante con la cual se casa pensando que Ino ha muerto, y desobedeciendo la orden de ella quien le pide que vista a sus hijos de negro y a los de ella de blanco, hace lo contrario y Temiso mata a sus propios hijos. Temiso se suicida al darse cuenta y Atamante enloquecido, como habíamos ya contado, mata a su hijo Learco cuando está de cacería. Seguidamente Ino se arroja al mar con su hijo menor y son convertidos en divinidades. Es decir, que en esta historia no aparece el lamento por el hijo muerto y directamente se pasa al episodio del escape de Ino. Por lo tanto, ya se sabe con seguridad a qué tragedia pertenece el papiro. Este resumen del mito lo conocemos gracias al mitógrafo Higinio y el papiro encontrado sería el comienzo de la reconstrucción de una obra perdida.

El fragmento comienza, en realidad con la intervención del coro, y sus palabras echan también luz sobre el tema, las fórmulas ya utilizadas por el autor en otras tragedias preanuncian tanto la llegada del cuerpo como la de un nuevo dolor en la casa. Las palabras, la métrica, el conocimiento de la totalidad de las obras del autor son los que ayudan al análisis y a ubicar y darle sentido al texto descubierto.

Por otro lado, Finglass explica que hay dos marcas que resultan significativas para conocer la procedencia del papiro y su función. Se trata de la letra Alfa y Beta escritas junto a los nombres de los personajes que denotan dos de los tres actores necesarios en la tragedia clásica para su representación, protagonista, deuteragonista y tritagonista, y dado que otros papiros datados en la misma fecha tienen las mismas marcas, se sabe el gusto por las representaciones de las obras de Eurípides en el Teatro de Oxirrinco en el siglo tres después de cristo, el cual es el teatro romano, conocido, más grande del territorio africano.

Por lo tanto, si esta hipótesis que acabamos de presentar es correcta, estaríamos hablando de un testimonio de una de las últimas representaciones de la tragedia griega en la antigüedad, ya que después del siglo tres ya no se pueden distinguir con certeza evidencias de representaciones. De esta manera, este papiro no sólo permite indagar en la obra de Eurípides, sino conocer y deducir acerca de la historia de la representación de las tragedias griegas. Asimismo, ante la pregunta de uno de los oyentes sobre la metodología de trabajo y cómo se enfrenta el investigador ante un papiro de carácter fragmentario, el profesor explicó que siempre en este tipo de estudios se trabaja con fragmentos, pero son muchos los elemento que se tienen en cuenta para trabajar. En el género de tragedia, por ejemplo, el coro cumple una función determinada  y determinante, a diferencia que de la comedia que las posibilidades pueden ser muy variadas. También, la suerte de la conservación de los nombres y parte del diálogo de los actores principales, es fundamental en este caso. Por otro lado, hay muchas cosas que se pierden en la distancia temporal, y es, por ejemplo, la dificultad de conocer la reacción del público, saber que significaba para esa sociedad las obras de los antiguos dramaturgos. De todas maneras, como en parte ya dijimos, se trata de un aporte a nuestra cultura, un repensar en la historia, un acercamiento mediante este encuentro a la cultura clásica griega y su gran influencia a lo largo de los siglos tanto en la literatura como en la historia del pensamiento occidental.