“Las canciones dialogan con quien las escucha y con quien las crea”, Georgina Hassan

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Presentando temas de su nuevo disco, Madreselva y también reuniendo trabajos anteriores, Georgina prepara su show para el próximo jueves. En esta charla la cantante que escapa a toda clasificación nos habla de su amor por la música y su relación con la poesía y el mundo femenino.

¿Cómo se diferencia este disco de tus trabajos anteriores?

En principio el deseo de grabarlo surgió después de un ensayo que tuvimos con Diego Penelas. Me habían convocado para un festival de poesía en el CCK y me pidieron que hiciera un concierto con poemas musicalizados. Yo ya tenía varias canciones hechas a partir de poemas, pero siempre las había tocado sola. Se las mostré a Diego ese día, y él empezó a improvisar sobre lo que yo tocaba. Lo que surgió en ese primer encuentro fue tan mágico, tan orgánico, que al terminar le dije: Grabemos un disco así. Tardamos un poco más de un año en plasmar el disco y no fue exactamente como aquel primer ensayo, porque sumamos una tercera pata, un sonido más, que fue el cello de Rafael Delgado, y por supuesto también participaron varios invitados. pero sí pudimos mantener esa esencia de la música en vivo, porque lo grabamos los tres juntos, y esa es la mayor diferencia con mis discos anteriores.

¿Qué es lo que más te atrajo de estas poetas cuyos textos musicalizás?

Elegí los textos que me tocaban alguna fibra. Tenía que haber alguna frase, un motivo que yo sintiera que podía hacerse música, como “Aquí estamos tejiendo antiguos sueños”, del poema Atardecer de Emilia Bertolé, o “Si la magia muere las cosas siguen nombrándola”, de Diana Bellessi. Cuando una frase, una imagen me obligaba a detenerme, ese era el indicio de que podía ser canción. También busqué textos que pudieran funcionar musicalizados, el intento fue que la música sumara, que no entorpeciera al poema.

Estamos en un tiempo donde la voz femenina se está haciendo escuchar. ¿Cuál te parece la relevancia de recuperar los poemas de estas grandes poetas en este momento histórico?

Traer sus voces desde todos los tiempos, desde cada región de nuestro país, y vuelvo a Atardecer, el poema de Emilia Bertolé: Aquí estamos tejiendo antiguos sueños. Continuar tejiendo esa manta que comenzaron aquellas mujeres poetas, algunas muy distantes en tiempo, como María Eloísa Zamudio que vivió en Chaco entre 1896 y 1967. Hacer dialogar su poética con mis canciones y descubrir un universo femenino vasto y diverso.

 

¿De qué temas nos hablan tus canciones?

A veces pienso que hablan de algo y luego, con los años o con la mirada que alguien me devuelve, descubro que en realidad hablaban de otra cosa. Podría enumerarte: la infancia, la memoria, el amor, el desamor, el misterio… Pero creo que seguiría quedando por fuera lo esencial. Las canciones dialogan con quien las escucha y con quien las crea, porque están vivas, son materia palpitante. La canción es un lugar de encuentro.

Este equipo de músicos con los que estás trabajando, ¿es nuevo o ya te viene acompañando?

Con Pablo Fraguela grabamos mi primer disco solista, “Primera Luna”, en el año 2004, luego dejamos de tocar juntos y ahora, hace poco más de un año, volvimos a compartir este camino. Con Rafael Delgado venimos tocando desde hace dos años.

De todas formas  disfruto mucho de tener espacios para compartir con diferentes músicos. Creo que esto abre, no cierra y enriquece siempre. Es el caso de Diego Penelas, con quien hemos trabajado en tres discos juntos, o Maritza Pacheco Blanco, Guido Martínez, Fernando Bruno y muchos otros músicos con quienes hemos compartido un tiempo y con quienes volvemos a reuniros según el proyecto y los tiempos personales y artísticos de cada uno.

¿Cómo te has sentido al compartir el escenario con músicos de la talla de Lisandro Aristimuño, Liliana Herrero, o Chango Spasiuk?

Fueron encuentros muy bellos, son artistas a quienes admiro mucho y que además me conmueven. Las veces que la música nos cruzó me sentí atravesada y agradecida por la intimidad que genera compartir una canción.

¿Definirías a tu música como folclórica? ¿Cuáles son las tradiciones musicales que más te han influido?

Intento no definir la música, cada vez me hace más ruido buscar esas estructuras de pensamiento en las que se fuerza a entrar a las expresiones artísticas. Sí puedo decir que me identifico con lo folclórico, porque es la música que más escuché y creo que en mis composiciones eso se escucha. Me han influido los viajes, escuchar a las personas de cada región haciendo su propia música.

 

Sos cantante, instrumentista, compositora y productora. ¿Cuál de estas facetas te define más?

Creo que mi parte “cantora” es la que me ha llevado a desarrollar el resto. Acompañar la vida cantando, así lo sentí desde siempre.

¿Cuál fue tu camino de formación como música? ¿Qué instrumentos tocás?

Comencé a los 10 años con mis primeras clases de música formal, a los 12 ingresé en la Escuela Nacional de Música Juan Pedro Esnaola y allí me recibí de Maestra Nacional a los 17 años. Luego seguí estudiando en la Escuela de Música Popular de Avellaneda, de donde egresé con el título de instrumentista en guitarra folklórica. Pero estudié mucho en forma particular, toda mi formación de canto, por ejemplo, la hice en forma independiente. Viajar, tocar con músicos de otros países también me formó muchísimo. Toco guitarra, cuatro venezolano y un poco de bandurria. El piano, la percusión y otros instrumentos, son más de experimentación cuando compongo o cuando quiero jugar sin muchas reglas.

¿Cómo tenés pensado que será el show del jueves 19 en Teatro Monteviejo?

Creo que va a ser muy disfrutado y disfrutable, lo venimos deseando y preparando desde hace mucho tiempo. Vamos a tocar junto a Pablo Fraguela en piano y acordeón, y a Rafael Delgado en violoncello, pero además van a sumarse Adri Godachevich, Maritza Pacheco Blanco y Tito Gómez para completar el cuarteto de cuerdas. Vamos a hacer canciones de mis cuatro discos y algunas inéditas en versiones nuevas, arreglos para cuerdas bellísimos que hizo Pablo Fraguela. Pero habrá otro aporte más: Andrea Carbonatto ilustrará en vivo durante algunos momentos musicales, y por supuesto compartiremos alguna canción con mis compañeras de “Ellas en La voz”.

¿Qué te genera participar del ciclo Ellas en la voz?

Estoy muy feliz de haber sido convocada por Natalia Sordi para este encuentro. Lo más interesante de la propuesta es la diversidad de miradas y voces que tenemos cada una de las cantoras que integramos Ellas en la voz. Creo que es un momento donde nos estamos descubriendo, fundando, disfrutando desde la propia vertiente.