MACSUR, un museo iluminado

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Meditaciones de una visitante. Silvia Di Segni

El Centro Cultural Leonardo Favio de Lanús tiene una plaza con juegos para chicxs y adolescentes. También tiene el MACSUR, donde circulan personas adultas y también muchxs chicxs y adolescentes mirando las obras de Lúdica, la muestra recién inaugurada; chicxs y adolescentes que he visto a menudo en museos pero siempre acompañadxs por familiares o docentes. Aquí también entran solxs, miran todas las obras, se toman fotos con lxs artistas, les piden autografiar los catálogos que leen muy seriamente para saber qué están viendo y no perderse nada. Emocionan.

Que haya diferentes generaciones entre lxs vecinxs que van al MACSUR es obra de quienes trabajan en él y están claramente involucradxs con la comunidad a la que ofrecen cursos, talleres, visitas guiadas, charlas, encuentros… para todas las edades y, como me explicó la Coordinadora de Educación, Graciana Pérez, también influye positivamente que el edificio tenga grandes vidrieras sobre la plaza y cerca de la calle. Desde esos lugares se puede ver parte de la exhibición y tentarse para entrar, algo que no sucede cuando ser priorizan las paredes para colgar y los edificios se cierran volviéndose muy poco accesibles a las mayorías.

Nora Iniesta. La niña argentina
Nora Iniesta. La niña argentina
Pablo Insurralde. Volquete con heladera.

Lúdica es una muestra alegre, llena de colorido, que reúne obras de Silvia Carbone, Andrés Compagnucci, Mariano González, Sebastián Gordín, Nora Iniesta, Elisa Insúa, Pablo Insaurralde, Benito Laren, Tadeo Muleiro. El nombre no alude solamente a jugar, dice su curadora, Olga Correa: “Elegimos la palabra lúdica para esta muestra porque en la etimología de ludus el concepto es más amplio, incluye una actividad placentera de ruptura con las reglas impuestas por la cultura y liberadora de tensiones.” Y “Uno de los rasgos del arte moderno fue tomar el juego como parte de su identidad, como necesidad de una creatividad basada en la libertad y la espontaneidad”. Que lxs artistas de esta muestra crean sus obras placenteramente resulta fácilmente perceptible por la facilidad con la que empatizan con quienes están en etapas de la vida en las que el juego y el placer son centrales. El catálogo, muy atractivo, incluye junto a las fotos de las obras,  una creativa propuesta didáctica realizada por Marina Curci que ofrece recursos para recortar, pegar, armar y dibujar. Todo el conjunto es placentero y una clara muestra de que los museos pueden ser espacios para todxs y no solamente para élites que se recluyen en ellos.

Elisa Insua. Ancho falso
Elisa Insua. Ancho falso

Paul B.Preciado (“El museo apagado” en Posmuseo; Malba Colección Posmuseo,Bs.As.,2017) dice que el museo neoliberal actual debe ser una industria de producción y venta de significados consumibles, un espacio donde se expongan nombres reconocidos internacionalmente (que se desplazan de uno a otro museo por el mundo), reconocibles para un público turístico, o con mentalidad de turista aunque sea local, gente que busca encontrar en ellos obras que ya conoce.. “Este es un museo en el que el arte, el espacio público y el público como agente crítico han muerto. Dejemos de llamarlo museo y llamémoslo Necromuseo. Un archivo de nuestra propia destrucción global”. Para el autor, una posible solución es apagar las luces para anular la espectacularidad y lograr abrir el museo a otra sensibilidad.

MACSUR elige otro camino: abrirse a un público no turístico formado por personas que suelen visitar museos y otras que los están descubriendo porque les resulta acogedor; convocar a valiosxs artistas que responden al llamado de un museo alejado geográficamente de las millas artísticas pero en claro crecimiento; elige convocar, transparentar lo que vive dentro de su edificio, ser accesible por la gratuidad y por la propuesta para todas las edades…un museo alegre y luminoso.