Los 33 Orientales: Historia, Restauración, Migración, la ciudad en diálogo curatorial

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El Embarque, de Diego Vidart, en el Centro Cultural de España en Montevideo se expuso durante junio (acaba de finalizar), en paralelo a la exposición de El juramento de los 33 orientales de Juan Manuel Blanes en el museo homónimo, recientemente restaurada y puesta en valor, que se encuentra exhibida de forma permanente.

Esta cuestión del juramento, tan cara a la pintura romántica, que Blanes inmortaliza desde la leyenda, rememora aquel pacto constitutivo de la independencia nacional, sucedido el 19 de abril de 1825. En ese entonces, los patriotas desembarcaron en la Playa de la Agraciada. Vidart se propone en su trabajo, volver a pensar esta situación no ya como un punto de llegada para luchar y fundar una patria, como obra en los primeros próceres, padres fundadores del panteón político para la nación hermana. Se propone pensarla como punto de partidas, desde el nomadismo como andar fronterizo, siempre cruzando.

El embarque. Diego Vidart.
El embarque. Diego Vidart.

Embarque, es la llamada del aeropuerto, que hace alusión en español a subirse a un barco, aunque los aviones no lo sean. Pero indudablemente, el imaginario del modo de transporte de masas y de la cultura del los viajes, el barco, todavía prevalece, casi 150 años después de los primeros grandes viajes oceánicos y las primeras oleadas inmigratorias, y más atrás, del desarrollo de la navegación conquistadora a comienzos de la modernidad y el capitalismo.

Embarque, es el comienzo de un nuevo juramento de libertades, posibilidades y derechos, para grandes sectores de la población mundial. Embarque es el que lleva a los africanos a subirse o colgarse como pueden de los medios que encuentran para lanzarse a nuevas territorialidades. Embarque/Desembarque, dupla poderosa para pensar independencias, transnaciones, vocaciones políticas y movimientos sociales.

Estos ejes atraviesan la realidad de todos los países, globalización y traslocalizaciones mediante, en proceso permanente. En el caso uruguayo, con particular presencia, un proceso de idas y vueltas que tiene sus picos. Con una población de 3,5 millones viviendo dentro del país, más de medio millón está desparramado por el mundo.

El Juramento de los 33 Orientales de Juan Manuel Blanes es de 1875-78. Es una obra considerada fundadora del panteón nacional, porque en ella figuran los grandes apellidos, ilustres patriarcas, del período que buscó romper la hegemonía lusobrasileña en el Río de la Plata: Oribe, Lavalleja… Es una tela de 311 x 546 cm, un formato muy parecido que la fotografía de Vidart recupera. Al respecto, el proyecto completo de Embarque, con las historias de estos nuevos “33”, puede verse aquí: http://www.elembarque.uy

El Juramento de los 33 Orientales, ha sido restaurado y se exhibe en una factura que lo realza. El trabajo de restauración es sumamente interesante, a cargo de Claudia Barra y Matilde Endhardt, quienes trabajaron a la vista del público que quisiera observarlas, en el horario de apertura del museo. Todo esto se explica con medios audiovisuales y un muy potente libro. Lo que más estimula pensarnos críticamente desde la curaduría es esta oportunidad que aprovecha muy bien el Cento Cultural de España (con toda la paradoja colonial que su presencia implica en varias ciudades latinoamericanas, ser punto de encuentro, con gente querida, destacada profesionalmente y afectivamente vibrante y amorosa), desde lo contemporáneo y lo andariego. Dos nodos, el Prado con la casona de Blanes y la Ciudad Vieja con el bello edificio del CCE Uy, para una curaduría urbana, que tensiona territorios, que desarma y rearma mapas, distancias, tiempos y propone a la ciudad como espacio de diálogos. Proyectos que hablan de nosotros, con acontecimientos que tienen casi 200 años, modos de articularnos y representarnos desde lo vivo y dinámico de nuestra comunidad y las sensibilidades que nos moviliza y cobija.