“Un actor debe ser un artesano de la actuación”, entrevista a Yoska Lázaro

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Egresado de la carrera de Dirección teatral de la Escuela de Arte Dramático de Buenos Aires (EMAD), Yoska Lázaro es el autor y director de ¿Quién es el séptimo?, que trata el tema de lo que significa ser actor y de lo que está en juego cuando uno se sube a una escena.

La obra, además, se relaciona con la Técnica Meisner, en la que, básicamente, el actor debe abrirle paso al personaje, a partir de la sensibilidad. Yoska nos cuenta más acerca de esta técnica y de sus propias ideas acerca de la actuación.

Hay una larga tradición relacionada con el teatro dentro del teatro; en lo particular, ¿por qué elegiste ese tema?

Más que el tema es el procedimiento. Me gusta visibilizar los entretelones del teatro y la mecánica de construcción de aquello que da por resultado una historia, un relato, pero un relato que lo descubrimos nosotros como actores en el mismo momento que los propios espectadores.

Tu teatro se vale de la Técnica Meisner, en la que se trabaja a partir de la intuición, ¿más allá de esto, qué características hacen a un buen actor desde tu punto de vista?

Creo en un actor que va momento a momento transitando la situación imaginaria sin mostrarse cómo alguien que actúa, sino como un ser humano que en una ficción hace lo que puede para resolver la situación que le provoca un conflicto. Un actor con su atención bien entrenada, y con sensibilidad para aceptar y leer lo que el otro personaje atraviesa para poder adaptarse a esa situación única es un actor atractivo para cualquier espectador. Un artesano de la actuación.

A partir de la aplicación de esta técnica, ¿qué descubrimientos fuiste haciendo en lo que se refiere al trabajo del actor o del director?

Creo que la actuación está humanizándose. El actor que trabaja y construye con el otro y deja de mirarse el ombligo consigue parecerse a un espectador que en su vida diaria hace lo que puede. El actor sabe demasiado: sabe qué le va a pasar a su personaje, dónde debe emocionarse y sabe qué decir.  El actor que no tiene una buena construcción muestra fácilmente su superioridad por sobre el espectador medio que vive como puede. Cuando el actor se humaniza descubriéndose momento a momento, el espectador empatiza y el relato se potencia.

¿Qué ventajas te ofrece ser autor y dramaturgo al mismo tiempo?

Ofrece muchos problemas porque es muy complicado. Hay que estar en lo que sucede y en lo que podría suceder y decidir en el momento. Es estresante y hermoso. Me satisface descubrir historias para el espectador sin posibilidad de edición más allá de este teatro en el momento.

¿Cuáles fueron tus objetivos al abrir Pieza Meisner, tu estudio de artes escénicas?

Un espacio de entrenamiento y divulgación de la Técnica que Sandord Meisner pensó de forma muy inteligente. Conseguir un espacio donde pueda acompañar en el crecimiento artístico a mis actores en un camino “alternativo” de entender y trabajar la actuación.

YoskaTeatro: Galpón de Guevara (Guevara 326, CABA)

Funciones: viernes 21 h