Córdoba: Encuentros de Literatura Italiana, lengua y cultura en un mismo nivel

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Durante el mes de abril el instituto italiano de cultura con sede en Córdoba brindó una serie de encuentros de literatura. Los encuentros estuvieron a cargo de la Dra. Laura Gherlone,  fueron cinco y en cada uno se presentó una obra o autor diferente. Gianni Rodari, Elsa Morante, Natalia Ginzburg e Italo Calvino fueron los autores elegidos, escritores contemporáneos del siglo XX y muy influyentes en la narrativa italiana.

El objetivo de los encuentros fue difundir la narrativa italiana y el público, tal y como lo promocionó el sitio oficial del Instituto Italiano de Cultura, abierto a todos quienes estén interesados, no solo alumnos del instituto. La finalidad, crear un espacio de encuentro con la literatura y enriquecer los conocimientos sobre la lengua y la cultura italiana.

Interesante es la intención de enseñar la lengua de un modo amplio. La lengua que más allá de un medio de comunicación es un espacio de creación, es un recorte de la realidad, una cosmovisión. Por lo tanto, pensar la lengua como parte de la cultura y de una sociedad particular.

Todos los autores vivieron y sufrieron en carne propia, o de manera indirecta, las dos guerras mundiales. Además, de trabajar arduamente en la reconstrucción socio-cultural del país. En la segunda guerra mundial, fueron parte de la resistencia frente al fascismo. En todos sus aspectos, la experiencia literaria estuvo marcada por el trauma de la guerra.

Preocupación por el analfabetismo sobre todo en el sur de italia, la importancia de la televisión como medio para llegar a la comunidad, la lengua oficial del Estado frente a los dialectos para hablar del propio universo, lo sentimental e íntimo. En este sentido, Gianni Rodari se pregunta acerca de la forma de enseñar a los niños, los primeros pasos de alfabetización. Problematiza la noción del “professor grammaticus” como la figura de “macchina ammazzaerrori”, encerrando las características del clásico profesor corrector que apunta a al desenvolvimiento perfecto de sus alumnos. Busca una nueva manera de enseñar, donde el elemento fundamental sea el error. En su libro Il libro degli errori de 1964, se presenta el desafío de enseñar a través de los errores en oposición de la enseñanza por castigo, por sanción del error. De esta manera, trabaja en la valorización del error, y plantea “el secreto del error”, jugar con él para que los niños aprendan de una manera más acorde a su lenguaje, divirtiéndose.

Por otro lado, Italo Calvino trabaja en el momento de mayor falta de unidad del país, atravesado por la guerra, con las fábulas populares que recoge de las distintas regiones italianas. Haciendo hincapié en el protagonismo del pueblo italiano en su propia historia y situándose él como mero compilador. La fábula como elemento de condensación de la cultura, como espejo del pensamiento de un colectivo social y cultural. Calvino es un escritor de gran reconocimiento con una poética que va experimentando diferentes periodos y que marcan su narrativa, su mundo literario. Después de la segunda guerra mundial, el boom económico y la manera en que se desarrolla la sociedad, lo hacen pensar en una amnesia generalizada.

Elsa Morante es un caso muy particular entre los escritores destacados de mitad de siglo XX, formó parte del círculo intelectual del momento, a la par de escritores de gran reconocimiento, y aun así fue relegada por mucho tiempo. Su condición de mujer, firmaba con el seudónimo “Antonio Carrera” o “Renzo o Lorenzo Diodati”, era escritora cuando no podía serlo. Su identidad en conflicto, familia de origen judío y  conversión al catolicismo. Su poética es pluralista y sus temáticas duras y dramáticas. Es muy importante en ella el mundo familiar, la maternidad, estrechamente relacionados con la cuestión de género, ¿qué posición ocupa la mujer en un país en total decadencia, donde solo se puede vivir de manera marginal? Paralelamente, trabaja particularmente con los niños, desde muy joven escribe cuentos y fábulas infantiles, piensa en las ilusiones del niño, en cómo se desarrolla su mundo puro. También, es importante destacar su intención marcada de dar valor a la memoria historia; su literatura en contraposición a la tendencia de hablar del porvenir, debido al estado caótico del momento, apunta al pasado.

Otra autora que también formó parte de los encuentros literarios fue Natalia Ginzburg, gran escritora italiana conocida a nivel mundial. Cuando escribe Léxico familiar, logra una operación muy interesante; a pesar de contar hechos de gran complejidad y carga emotiva, lo hace con un lenguaje sencillo, familiar y desde un mundo simple y aparentemente puro. La figura materna, el relato oral son claves en una novela que condensa el estado social de una Italia que ya estaba contaminada por el fantasma del fascismo.

La doctora Laura Gherlone de nacionalidad italiana y abocada al estudio de las letras, Literatura, Lingüistica y Semiótica, es miembro activo de un equipo de investigación en la Facultad de lenguas, además de ser profesora allí y en el Instituto Italiano de Cultura. Los encuentros se dictaron en lengua italiana, con un lenguaje simple y accesible.

El primer encuentro fue el 3 de abril, el primer autor fue Gianni Rodari con su obra Il libro degli errori de 1964.

El segundo encuentro fue el 11 de abril, la autora fue Elsa Morante con su obra Lo scialle andaluso de 1963.

El tercer encuentro fue el 19 de abril, el autor, nuevamente, Gianni Rodari  con su obra Favole al telefono de 1962.

El cuarto encuentro fue el 20 de abril, la autora fue Natalia Ginzburg con su obra Lessico famigliare de 1962.

El quinto encuentro fue el 24 de abril, el autor fue Italo Calvino con su obra Il sentiero dei nidi di ragno de 1947.