De la narrativa al teatro, entrevista a Armando Bolatto

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Armando Bolatto es actor y director de teatro. Actualmente, dirige El caso Efesio, una farsa acerca de la infidelidad femenina que invita a que el espectador realice su propio juicio de valor sobre el comportamiento de los personajes.

En una entrevista con Leedor, el director nos cuenta un poco más sobre la obra.

¿Por qué elegiste a Petronio, un autor no tan frecuentado, que incluso pertenece a la narrativa?

Yo no elegí a Petronio por una preferencia como autor. Solo tomé la historia de “La matrona de Efeso” porque me resultó curiosa y además conduce a la reflexión, ya que se trata del planteo de un dilema ético. En cuanto a que pertenece a la narrativa, estamos en una época donde las posibilidades teatrales son muchas. Se puede convertir en teatro todo texto que posea hipótesis de representación.

¿Qué te propusiste al realizar la adaptación?

En primer lugar, plantear el problema ético que plantea el cuento. En el cuento original y en todo lo que se hizo después con él, se recalca que la mujer tarde o temprano va a ser infiel, y por lo tanto, hay que cuidarse de ella. En esta adaptación, al poner el acento en el dilema ético, queda a criterio del espectador el juicio.

¿Cuál fue la dificultad más grande a la hora de adaptar la obra?

Lo que hablan los personajes. Qué cosas se hubiesen dicho en este extraño encuentro.

¿Qué te interesó especialmente marcarles a los actores durante los ensayos?

Me interesó marcarles que eliminen todo tipo de acartonamiento, todo tipo de solemnidad que indefectiblemente aparecen en los actores cuando se los disfraza de griegos o romanos. Costó mucho anular la idea de que se estaba trabajando en un clásico. Esta obra es una farsa o, si me permite Cuzzani robarle el término, “farsatira” y pretende ser moderna.

Basándote en tu larga y variada experiencia, ¿cómo evaluás el teatro de Buenos Aires en la actualidad? 

Mi experiencia no es tan larga ni tan variada, pero puedo decir que la respuesta del público al teatro independiente no difiere mucho de la de los 70. El esfuerzo que hacen los grupos para atraer público es el mismo. Muchas veces nos encontramos representando ante nuestros parientes o ante los integrantes de otros elencos con la promesa de devolverles la visita. El fenómeno tal vez esté en el incremento de estudiantes de teatro, de escuelas de teatro y salas de teatro (la mayoría poco potables para lograr un espectáculo de calidad). Eso para los que contamos con pocos recursos. Pero también es cierto que hay otro estrato un poco más privilegiado dentro del teatro independiente que corre con mejor suerte.

Bolatto