#20BAFICI: Happy end

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La última película de Michael Haneke posa su mirada filosa sobre una familia de clase alta, comandada por  Anne (Isabelle Huppert), responsable de una constructora que enfrenta un presente complicado tras un accidente tal vez evitable. El otrora director de la empresa fue su padre, Georges (Jean-Louis Trintignant), un anciano que tiene más intenciones de morir que de seguir viviendo. Completan el círculo familiar el hijo de Anne, Pierre (Franz Rogowski), su hermano Thomas (Mathieu Kassovitz) y su hija preadolescente, Eve (Fantine Harduin), recién llegada a la casa tras la internación de su madre.

Si bien Happy end no es uno de sus mejores films, tampoco está exento de aciertos. Haneke posee un muy buen manejo del tiempo, sobre todo en las secuencias que transcurren en espacios reducidos en los que los diálogos y los desplazamientos, hilvanados, colaboran con la construcción de tensión. También hay lugar para otras marcas autorales, como la observación de sucesos clave mediante planos generales, o el rol central de los dispositivos audiovisuales de formato más pequeño (la cámara de un celular, fundamental). Huppert ratifica su talento, en una actuación que no llega a los picos de aquella Erika que compuso soberbiamente en La profesora de piano. La revelación de la película es la pequeña Harduin, crucial para darle cohesión a esta historia en donde se traza un panorama no muy auspicioso para las nuevas generaciones, precisamente.

Happy end es la película más chabroliana de Haneke, un tour de force de apuntes irónicos y desencantados sobre la alta burguesía francesa. Cada espectador tendrá su vara para medir cuánto de lo que se expone es “demasiado”, en este relato en donde hay espacio para frustraciones, enfermedades psicológicas,  secretos y mentiras. No es de extrañar que el realizador de Funny games, La profesora de piano, La cinta blanca y Amour (con la que traza un diálogo bastante explícito) no tenga la mirada más optimista sobre la actualidad europea, pero lo cierto es que aquí, por momentos, la película parece ser una parodia de su propia filmografía. No obstante, un Haneke menor no deja de ser buen cine.

Funciones

Viernes 13, 16:30; Gaumont
Jueves 19, 22:40, A. Belgrano 3