Buenos Aires épica, Manuel Santos Iñurrieta

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Buenos Aires épica nos conduce a varios textos, como “Lady Lazarus” de Sylvia Plath donde un yo poético nos narra sus intentos de suicidio (que hablan sobre episodios reales en la vida de la propia Plath). Otra intertextualidad posible podría ser Las vírgenes suicidas de Sofía Coppola.

En La elegancia del erizo, de Muriel Barbery, hay una adolescente desencantada de la vida que fantasea con la idea de suicidio, al igual que los personajes de esta pieza teatral. Lo cierto es que aquí las mujeres se muestran en una actitud plácida y despreocupada que contrasta con sus planes de suicido colectivo. Estas son mujeres “bien” que toman el té mientras hablan de los horrores en la sociedad, mientras su charla se convierte en un cotorreo de frivolidades. Por otra parte, las actrices también encarnan a mujeres fuertes y con conciencia social que homenajean a otras mujeres como Evita,  Isadora Duncan, Simone de Beauvoir , Mercedes Sosa, Tita Merello, Nini Marshall y Violeta Parra. Asimismo, se alude a Diana Sacayán y a las madres y abuelas de Plaza de Mayo.  La escena con las barbies nos acerca otro mensaje crítico de los valores que se asocian comúnmente con lo femenino.

Se hace referencia al trágico incidente en Nueva York donde las mujeres que reclamaban por sus derechos murieron en el incendio de una fábrica porque habían sido encerradas. Este hecho es el que se conmemora en el día de la mujer, aunque se haya convertido en una fecha apropiada por el marketing.

La puesta es llevada a cabo por Los Internacionales Teatro Ensamble. Manuel Santos Iñurrieta, como dramaturgo y director, nos acerca este absurdo para cinco bellas mujeres, con audacia y varias escenas que son como un cuadro, donde se hacen pausas para introducir datos sobre nuestra realidad política y social. Diana Kamen, Clara Barreira, Marina García, Luciana Vieyra y Lucía Salatino, todas formidables en sus roles, se ponen en la piel de estas mujeres que acatan los mandatos, se mantienen sumisas y hablan de cosas sin sentido mientras lo fundamental sucede en otras partes. Ellas no tienen otra cosa más que hacer que planear un suicidio, quizás porque no encuentran un propósito en sus vidas. Pero luego se transforman en otras mujeres que claman por un mundo más justo y nos recuerdan que el hombre y la mujer deben ir a la par.

La obra subraya que hay casi un femicidio por día en nuestro país, y aporta otras cifras significativas, ya que se alternan las actuaciones con proyecciones en la pared que complementan el relato. La representación de Buenos Aires Épica coincide con tiempos de lucha por la igualdad y reclamo ante la violencia de género. Al salir de la sala, el espectador que recorre las instalaciones del Centro Cultural de la Cooperación puede encontrarse con una muestra que justamente, hace referencia a la lucha de género. El texto curatorial nos dice lo siguiente: “Queremos ganar espacio para nosotrxs y todxs, deseando combatir, derrotar y desvanecer el patriarcado enfermo que nos invade. Fuimos entendiendo juntas que muchas de las situaciones cotidianas que tanto nos incomodan son porque están sujetas, atravesadas y enraizadas por la desigualdad y la opresión sexual, principalmente. ¿Por qué aguantar una ‘normalidad’  invasiva de publicidades y de hábitos que nos parecen insalubres por todos lados?”.

Buenos Aires Épica nos presenta un mundo absurdo donde las mujeres mueren a causa de una sociedad enferma, donde las luchas pueden demorar años en conseguir lo que se proponen, pero donde se puede seguir avanzando y conquistando derechos si existe fuerza, determinación y unión.

¿Estarán buscando estas mujeres risueñas y ligeras una causa para no suicidarse? Quizás la misma lucha las haga seguir vivas para encontrar un lugar, porque después de todo ellas también han sido víctimas de una educación que las relegó a una posición secundaria y pasiva.

Es muy interesante cómo están construidos estos personajes desde lo estético, con vestidos decorativos, maquillaje impecable y todas con las uñas pintadas del mismo color. Esta imagen prolija  y arreglada contrasta con el otro modelo femenino, el combativo, el que privilegia las ideas antes que lo cosmético. Por este motivo, la obra da para pensar que la mujer puede hacer ambas cosas: usar vestido y maquillaje si quiere, pero seguir pensando en las cuestiones fundamentales que hoy atraviesa el género y movilizándose por una sociedad más justa. Porque a pesar de las contradicciones, lo femenino todavía se sigue construyendo y lo importante es que cada una encuentre su modo de ser mujer. En este sentido, la obra no deja de militar a favor de los derechos de género y la libertad.

Ficha artístico-técnica

Texto: Manuel Santos Iñurrieta; Actúan: Clara Barreira, Marina Garcia, Diana Kamen, Lucía Salatino, Luciana Vieyra; Vestuario: Marina Garcia; Escenografía: Diego Maroevic; Diseño de peinados: Lucía Salatino; Diseño de utileria:Diego Maroevic; Música original: José Maria Migliori; Fotografía: Agustina Haurigot; Diseño de imagen: María Eugenia Summa; Asistencia general: Diego Maroevic, Valeria Rellán; Producción: Alejandra De Luna; Dirección: Manuel Santos Iñurrieta

Duración: 60 minutos
Clasificación: Teatro, Adultos

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN
Corrientes 1543 (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 5077-8000 int 8313
Web: http://www.centrocultural.coop
Entrada: $ 200,00 – Sábado – 20:30 h – Hasta el 31/03/2018
Entrada: $ 230,00 – Sábado – 20:30 h – Del 07/04/2018 al 28/04/2018