El interior S. A., Alejandro Güerri

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El interior S. A. es un volumen de nueve cuentos en los que sobrevuela lo fantástico, aunque más cerca de la concepción cortazariana que la de Edgar Allan Poe. El epígrafe de Nataniel Hawthorne ya nos pone en ese clima: “…con solo dar un paso a un lado cualquier hombre se expone al pavoroso riesgo de perder para siempre su lugar”. Los personajes de Güerri están todo el tiempo dando ese paso que los desajusta en medio de su cotidianeidad.

Julio Cortázar hablaba del “sentimiento de lo fantástico”: “…en cualquier momento que podemos calificar de prosaico, en la cama, en el ómnibus, bajo la ducha, hablando, caminando o leyendo, hay como pequeños paréntesis en esa realidad y es por ahí, donde una sensibilidad preparada a ese tipo de experiencias siente la presencia de algo diferente”. Es en la existencia de todos los días donde se cuela algo insólito, en tanto desacostumbrado o raro: un tío internado en Open Door, alguien que despierta de madrugada y se encuentra un hombre sentado en su sillón del living, una bacteria que crece debajo de la mesada de la cocina, la muerte cruenta de los padres de un amigo, un viaje a Rosario para entrevistar a un compositor muy particular, un dentista que quiere ser otra persona, un particular cliente de un videoclub, una incierta operación de ojos o un viejito que ofrece emociones nuevas.

Además de la presencia de lo fantástico, en los cuentos hay otras constantes: la complejidad de las relaciones humanas –en la pareja o en la familia–, lo que deviene en una soledad casi inevitable; lo que se oculta, lo que no se dice, lo que está siempre por debajo, como esa bacteria de “El desperfecto”; la incomodidad con uno mismo y esa búsqueda existencial de aquello que nos llene un poco la vida; y el no asumir lo que nos toca, metaforizado en esa ceguera parcial del protagonista de “Los ojos”.

“Las cosas pasan y punto, joven, no intente explicárselas”, dice uno de los personajes, porque en el fondo lo que gobierna la vida de los protagonistas es el sinsentido, el aburrimiento, la incapacidad de asumir las consecuencias de haber dado ese paso al costado que mencionábamos al comienzo.

Como todo buen narrador, si bien hay algunos cuentos mejores que otros, Alejandro Güerri nos lleva de la mano y nos obliga a nosotros también a sumergirnos en ese paréntesis del que hablaba Julio Cortázar.

Ficha técnica

El interior S. A., Alejandro Güerri, añosluz, 2015, 170 págs.