Nicanor Parra (1914-2018).

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Eran las 9:00 am cuando tomé mi teléfono y vi el primero de muchos mensajes que me llegarían durante el día “Se fue Nicanor”. Cada una de esas palabras fueron un balde de agua fría, tardé aproximadamente diez minutos en recuperarme y así comenzó un largo día de leer noticias, homenajes, mensajes de amigos que me contaban la triste noticia mientras yo venía en un bus de vuelta de casa pensando en Nicanor y en todos los años que pasamos juntos.

A Nicanor Parra lo conocí en el colegio con sus artefactos y siempre me recordó a mi hermano mayor Felipe, leerlo era conectarme con la voz de Felipe, calma y profunda, mirar sus fotografías era mi manera de hacerlo parte de mi familia, esa familia de escritores que formé con Pedro Lemebel, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Miguel de Unamuno y Nicanor Parra, a partir de ese momento las lecturas fueron en aumento, comencé a seleccionar lugares especiales para estar con él, me fui al rio, al campo, al parque, pero definitivamente el mar era el lugar perfecto para estar junto a Nicanor y sus antipoemas. Para mi él era un antipoeta de sal siempre junto al mar sus versos mojaban mis pies como olas capaces de erizar cada parte de mi cuerpo, su voz llegaba con el viento y sus ojos se escondían detrás de cada nube que veía pasar. Pero esta mañana Nicanor partió, y como si nos hubiéramos estado preparando para decirnos adiós yo estaba junto al mar; imprimí mi poema preferido y me fui a leerlo a gritos con el alma desgarrada y las lágrimas apretando mi garganta, luego lo quemé y sus cenizas las devolví al viento. Era mi manera de decir: Gracias y que seas infinito Nicanor.

Nicanor Parra fue matemático, físico y poeta chileno, nació en la provincia de Ñuble un 5 de septiembre del año 1914. Fue el creador de la antipoesía y sus artefactos, entre sus obras se encuentran artefactos (1972), Sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1977), Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1979), Chistes para desorientar a la policía (1983), Coplas de Navidad (1983), Poesía política (1983), Hojas de Parra (1985). También recibió importantes reconocimientos a lo largo de su carrera como el Premio Nacional de Literatura de Chile, el Internacional de Literatura Latinoamericana, el Juan Rulfo (1991), Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Patrimonio Nacional de España y Universidad de Salamanca (2001), el premio Bicentenario 2001 y el Premio Cervantes 2011.