Top of the Lake: una gran directora suelta en Netflix

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Jane Campion escribe, produce y en algunos capítulos dirige lo que es un eslabón más de las grandes miniseries que juegan en este enero de 2018 la fórmula mejor aplicada de Netflix: mujeres protagonistas de carácter, actuando en comunidades violentas, naturaleza terriblemente bella y en el caso particular, el toque Campion de género en una Australia/Nueva Zelanda tan global, devastada por la droga y la pedofilia.

Sin contar mucho la historia, Elisabeth Moss es Robin Grifith, una detective especialista en abuso sexual infantil que investigará el embarazo y desaparición de una menor; estando de vuelta en su pueblo para visitar a su madre enferma se pone al frente del caso. Dos sociedades claramente organizadas marcan dos estilos totalmente distintos de estar en el mundo: por un lado, el patriarcado de machos caprichosos que hacen lo que quieren en el pueblo, por el otro, una extraña colectividad de mujeres que viene a instalarse en las afueras, comandadas por una líder espiritual que personifica Holly Hunter instando a romper mandatos. La lucha de clases del conflicto literario parece servida, y en esa tensión se mueve Robin, cargando su propia historia. Todas las experiencias de las mujeres parecen darle ampliamente la razón de ser al programa Me Too: el abuso y la violación en manada machista es en esta sociedad una práctica común hacia las mujeres.  Y lo que sí queda claro es el compromiso por contar estas historias que asocia pueblo chico con femicidios, aunque por lo que se dice en segundo plano, es un fenómeno común a Sydney y a las islas de Oceanía en general. Como en la inolvidable El Amor y la Furia (Once were warriors, Lee Tamahori, 1994) que contaba la miseria de una familia maorí en Oackland, aquí también la cultura local, como la biología, nunca es destino, pero parece cumplir las reglas de tener muchas menos chances de enfrentar las marcas de la violencia familiar, el alcohol, las drogas, la falta de trabajo, las disidencias sexuales y la discriminación que la heteronorma patriarcalizante.

Elisabeth Moss es una vieja conocida del mundo de las series. Participa en Mad Men y en esa excelente adaptación de la novela de Margaret Atwood que es The Handmaid’s Tale. La serie cumple su cometido con tan solo una temporada y tiene la segunda en camino. Recomendamos, tiene el toque de una realizadora mujer y excelentes planos de bosques y lagos que potencian el sublime de la locura humana en una naturaleza sobrecogedora.

Leé todas nuestras recomendaciones para ver en Netflix, en este link.