“La literatura siempre abre nuevos horizontes”, entrevista a Laura Jozami

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Laura Jozami es escritora y publicó hace poco su libro Milagros Moran y el cofre de los secretos, un libro que combina magia y aventuras.

Perteneciente a una familia de artistas –Laura es nieta de Lolita Torres–, la autora escribió también obras de teatro y trabajó como actriz. En esta oportunidad, charlamos sobre su libro, pero también sobre un género que viene creciendo: la literatura infantil y juvenil.

¿Qué diferencias podés establecer entre la literatura infantil y la juvenil, más allá de las edades de los lectores?

La diferencia entre la literatura infantil y juvenil varía según el autor y la historia que quiera contar. Es posible que la literatura juvenil contenga historias más extensas o con argumentos un poco más complejos; y esto lleva a una interacción más profunda entre el libro y el lector. Hay muchos libros que contienen aspectos de ambas literaturas y eso lo hace más enriquecedor.

¿Cuánto cambió la literatura juvenil después de Harry Potter?

Harry Potter fue un fenómeno que sin duda marcó la vida de una generación y que ayudó a promover la lectura entre niños/as y adolescentes. Los libros están escritos con una prosa atrapante y accesible, al menos esa fue mi experiencia como lectora. Y la trama está muy bien estructurada para que uno quede atrapado con cada acontecimiento. Es una historia de magia y de aventuras, como se han escrito muchas otras antes, y como se siguieron escribiendo después. Pero tiene su singularidad, eso hace que un libro sea único.

En un mundo donde la imagen está muy presente en la vida de los chicos y de las chicas, ¿qué recursos utilizás para atrapar a tus lectores?

Los chicos y las chicas de esta época están muy acostumbrados a vivir con la tecnología, a mirar películas y series por internet y por televisión, a tener acceso rápido a muchas formas de entretenimiento. Eso no es malo siempre y cuando esté medido de alguna manera. La lectura es otra forma de diversión, de aprendizaje y de crecimiento. Es bueno brindarles también esa opción y fomentar el hábito de la lectura desde su infancia. Como autora, no creo que necesite tener recursos específicos para motivar la lectura. Con narrar una historia que deseo narrar con todo mí ser para mí es suficiente.

¿Considerás que la literatura juvenil tiene un lugar destacado entre la crítica literaria o, por el contrario, es considerada un género menor?

Creo que depende de la crítica literaria, no son todas iguales. Hoy en día existen muchas entidades u organizaciones que están abocadas a la literatura juvenil y que organizan múltiples eventos para que todos los chicos puedan descubrir nuevos libros y nuevos autores. Las redes sociales también ayudan mucho a la difusión.

¿Qué autores leés o qué autores han influido en tu temática o en tu estilo?

En mi juventud me influenció muchísimo el realismo mágico de Gabriel García Márquez. Para esta saga no hay un libro puntual que me haya influenciado. Muchos libros que leí, en mayor o en menor medida, me han influenciado. Los cuentos de Borges, los relatos de Galeano, las novelas de Lorrie Moore y de Marguerite Yourcenar, por nombrar algunos. Por otro lado, me sirvió mucho leer sobre mitos. Los mitos de la antigüedad son una fuente riquísima de historias sorprendentes y trágicas.

¿Cómo nace Milagros Moran y el cofre de los secretos?

Nace de un profundo deseo de escribir un relato que me permitiera jugar con mi imaginación a cielo abierto. Y eso es lo que hice. Primero escribí sobre el Bosque Daimonte, este lugar especial, lleno de secretos, ubicado en otro mundo. Apareció muy nítido en mi mente. Acá los personajes viven un sinfín de aventuras. Después llegó Milagros. Cálida, rebelde, dio muchas vueltas en mi cabeza hasta que al fin pude escribirla. Fui concibiendo la historia de a poco, recorriendo cada tramo de las aventuras junto con los personajes.

Milagros Moran es alegre, inquieta, y por sobre todo, rebelde. Siempre está haciendo travesuras, y un día, viajando en el cofre que hay en su casa, llega inesperadamente a otro mundo. Es allí donde descubre que no solo tiene el valor suficiente para enfrentarse al peligro, sino que además posee el don de hacer magia.

En cuanto a la protagonista, ¿qué tuviste en cuenta para delinear este personaje?

Milagros Moran tiene algunas similitudes conmigo, especialmente cuando yo era chica. Esa curiosidad constante, a veces bastante arriesgada, y ese amor por jugar todo el día. De todos modos, al escribir sobre Milagros, dejé que ella se mostrara tal y como era. La dejé fluir en mis pensamientos, dejé que ella fuera tomando su forma y que tuviera su propia voz.

¿Qué lugar ocupa la enseñanza de ciertos valores en tu literatura, pensando un poco en aquellos que consideran que es una característica de los textos destinados a los jóvenes?

No escribo pensando en trasmitir valores, pero los valores afloran de forma natural, y eso no lo puedo detener. Muchas veces nos damos cuenta de lo que pensamos y de lo que sentimos cuando escribimos. Antes no. Son cosas que están en el inconsciente y que las volvemos consientes al escribirlas. Y creo que para transmitir valores lo más importante no es hablar de ellos sino mostrarlos, ejemplificarlos, sobre todo en la literatura. Si una historia nos muestra ciertos valores, después es tarea del lector descubrirlos y comprenderlos. Cada persona puede descubrir diferentes cosas en un libro, y si lo relee descubrirá nuevas cosas. Un libro es una fuente de múltiples interpretaciones. Eso es lo más maravilloso de la literatura, siempre está abriendo nuevos horizontes y nuevos caminos.

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