Entrevista a las autoridades del INCAA: todo cambio genera resistencia

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Paulo Pécora de la agencia de noticias Telam, entrevistó al presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), Ralph Haiek, y a su vice, Fernando Juan Lima, quienes afirmaron ayer que las medidas que están implementando buscan desburocratizar al organismo y convertirlo en un ente “moderno, ágil y transparente”, al tiempo que negaron que se vayan a producir despidos y prometieron trabajar para garantizar una mayor exhibición del cine nacional.

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Los funcionarios destacaron “el éxito” de la última edición del Festival de Cine de Mar del Plata y dijeron que durante 2017 hubo un récord de 200 estrenos de películas argentinas y otro relacionado a los rodajes, ya que hasta la fecha se filmaron -según dijeron- 81 largometrajes de ficción, cuando en otros períodos la cantidad habitual era de poco más de 70 filmaciones.

Télam: ¿Cuál es la política cinematográfica que están implementando y en qué modelo se basan?
Ralph Haiek: Son las mismas políticas que se vienen implementando en el marco de la ley. Aplicar los fondos que están de la mejor manera posible para que podamos tener las películas y los estrenos que se merecen los argentinos.
T: Pero más allá de las medidas internas para el mejor funcionamiento del Incaa, ¿qué tipo de cine están imaginando ustedes que se va a hacer en el país?
Juan Lima: El Incaa no interviene en los contenidos. Lo importante es encontrar un equilibrio entre las grandes producciones y las películas medianas y pequeñas, a las que debemos cuidar especialmente. Si tenemos el cine que tenemos, que es tan rico y diverso, que gana premios en festivales en todo el mundo, es justamente por esa juventud, esa vanguardia, esa a veces desfachatez, que es muy sana y muy viva, y que es a donde tenemos que apuntar. Si tenemos el cine que tenemos es justamente porque, por suerte, hay muchos documentales, muchas óperas primas, películas chicas, a las que tenemos que defender porque son el germen de futuros directores.

T: Pero, ¿cómo se defienden esas películas?
JL: El Incaa tiene que pensar en mecanismos que ayuden, apoyen, acompañen y que de ninguna manera impliquen un freno a una industria que está en movimiento. Y eso es lo que demuestran los números, si uno ve la cantidad de rodajes y de estrenos nacionales (cerca de 200) eso da la pauta de que el sector está muy vivo, que es muy diverso y lo peor que pudiera pasar es que el Incaa fuera un impedimento o un freno. Y es justamente por eso que pensamos en nuevas herramientas para que se puedan seguir haciendo todas estas películas argentinas.

T: ¿Cuándo se refiere a nuevas herramientas habla del nuevo Plan de Fomento implementado por Alejandro Cacetta y la reciente resolución 942, por ejemplo?
JL: Efectivamente, me refiero a la resolución 942 que después de discutirlo con el sector se modificaron algunas cuestiones, porque siempre la intención fue la de acelerar, facilitar, y que se gestione con más eficiencia. Tiene que ver también con el mecanismo de anticipo de subsidios, que es justamente dar más herramientas para que se haga más cine. Debemos pensar en otras herramientas para que se pueda seguir filmando.
RH: El nuevo plan de fomento lo que ha hecho es dividir la parte de ventanilla continua en convocatorias. Sin embargo sentimos que esas convocatorias no tuvieron el éxito que esperábamos, por lo que queremos mejorarlas hacia el año que viene. No estamos pensando cambiar nada de la estructura ni de la ley, sólo modificamos algunas herramientas.

T: ¿Cómo piensan modificar las convocatorias para que sí funcionen? ¿Por qué no funcionaron?
RH: Por dos razones principalmente. Porque se puso poca plata en muchos premios: hubo 52 convocatorias con 5 millones de pesos. Muchas convocatorias y poco dinero, básicamente. Y ahora estamos analizando con sectores de la industria las categorías, porque hay muchas categorías en las que nadie ha participado. Tenían la intención de cubrir demasiado, pero no funcionó. Sin apuros, queremos ver con el sector algunas alternativas.

T: ¿Cuál es el motivo por el cuál no se otorgarán más créditos hasta 2018?
JL: El Incaa va a otorgar créditos durante el 2018. El tema tiene que ver con que es tal la cantidad de créditos en trámite que se ha pensado en otra herramienta que pueda ser más virtuosa en cuanto a poder posibilitar la entrega de lo que correspondería al 85 por ciento de créditos, incluso en una sola cuota, a través de los anticipos de subsidios. La realidad tiene que ver con la existencia de 280 trámites relacionados con pedidos de créditos en distintas instancias. Esto sumar otra herramienta para dotar de mayor dinamismo al sistema. Esto es, decir que no va a haber créditos hasta el 2019 es falso. En todo caso lo que hay son muchos créditos en ejecución y por eso creamos otra herramienta para que el productor pueda optar por el anticipo de subsidio.
RH: Esta es una opción que fue hablada con los comités de créditos intensivamente, y podemos decir hoy que ha resultado muy exitosa porque lo que hicimos fue descomprimir la partida de créditos que están sobrejecutadas y por otro lado subejecutadas las de fomento. Con esta nueva herramienta de anticipo de subsidios. Ya hay 73 películas que eligieron esta opción.

T: ¿Y si un productor quiere pedir crédito puede seguir haciéndolo?
JL: Puede hacerlo por supuesto. Todo depende de la dinámica de los comités de crédito y de los productores. Pero creo que ha sido una opción muy bien recibida por los productores.

T: Cuando ustedes asumieron frente al Incaa, ¿cuáles fueron los problemas más importantes que afrontaron y cuáles son los problemas que tienen ahora?
RH: Creo que nuestro objetivo principal es desburocratizar el Incaa, porque muchos directores y productores mueren en los trámites en los pisos del Incaa. Es decir que básicamente nuestro objetivo es hacer un Instituto moderno, ágil y transparente. Si logramos este objetivo creo que lograremos descomprimir esta burocracia y agilizar los trámites. Logrando ese objetivo vamos a dirigir más fondos a la producción. Digo esto a pesar de que este año es récord de rodajes en la Argentina, estamos en 81 rodajes de largometrajes de ficción y normalmente se hacen poco más de 70.
JL: También hay que prestarle atención a la distribución y la exhibición. Hay datos que para nosotros son muy importantes que son, por ejemplo, la Semana del Cine Argentino, el Festival de Mar del Plata del que estamos muy orgullosos, con aumento del público, y ya anunciamos el del año que viene que va a ser incluso más grande. Además estamos abriendo muchos Espacios Incaa, por eso tenemos que buscar herramientas para que el cine argentino, a parte de ser producido pueda ser visto por el público.
RH: Cine.Ar Estrenos también da la posibilidad que cualquier persona en la Argentina pueda acceder a las películas que se estrenan a un precio módico. Lo vemos como un gran potencial para que ciertas películas encuentren su público y para que todos los argentinos puedan acceder sin depender de la geografía o del precio. Creo que es una política activa muy importante.

T: ¿Pero qué políticas van a implementar en relación a las grandes compañías de exhibición, que son las que desequilibran la exhibición en Argentina? ¿Cómo van a hacer para que esas grandes compañías cumplan con la cuota de pantalla y la media de continuidad?
JL: Tenemos dos herramientas que son fundamentales que son regulación y control. Hay que respetar la cuota de pantalla y la media de continuidad, pensando mecanismos que sean útiles para el cine nacional. Otro dato positivo de los últimos años es que la participación del cine argentino en el número de entradas vendidas está más o menos estable en torno a un 14 por ciento. En otros momentos había bandazos mucho más fuertes, que llegaban hasta el 19 por ciento, porque ocurría que una sola película explotaba. Entonces pasábamos de años pobrísimos a otros en los que se estrenaban películas como “El secreto de sus ojos” o “Relatos Salvajes” en los que duplicábamos esas cifras. Creo que eso nos hace pensar que debemos encontrar una vía para seguir creciendo y no pensando en la excepción que confirme la regla, sino ir a construyendo a largo plazo. Hay que pensar nuevas herramientas para que se vea nuestra producción. Los Espacios Incaa son muy importantes porque hay un determinado cine que necesita un cuidado especial y por ahí no le sirve tener todas las pasadas en una multipantalla sino quizás tener una pasada por día, pero sí un continuidad en el tiempo para que funcione el boca en boca. Hay películas que tienen una lógica de acercamiento al público que no son las mismas de los grandes tanques. Y mandar a esas películas a ese contexto, es como mandarlas a la guerra sin herramientas.

T: ¿De qué manera el Incaa puede proteger al cine argentino frente a la imposibilidad de ser exhibido en esas multipantallas?
JL: Como te decía: aplicando mejor y cuidando la cuota de pantalla, pensando en la posibilidad de que el cumplimiento no tiene necesariamente que ver con todas las pasadas seguidas sino con tener una continuidad en el tiempo que da estabilidad, y dando una opción real de que puedan ser vistas en cine, porque tener prácticamente 80 salas de Espacios Incaa es una herramienta muy poderosa. En los últimos tiempos los que más crecieron en ventas de entradas son los exhibidores independientes. Esto es, si pensamos en distribuidores independientes y pantallas Incaa tenemos una cantidad de ventanas muy importante.

T: Hablaban de los festivales y del Festival de Mar del Plata, ¿cuál va a ser la política de ahora en adelante con los demás festivales sabiendo que existen más de 100 en el país?
RH: No estamos pensando en una gran revolución ni en un gran cambio, sino en coordinar mejor las acciones de todos. Lo que sentimos es que estaba muy dividido lo que es la producción de lo que es la exhibición. Lo cual nos parece increíble, porque muchas veces dependemos de nosotros mismos y eso todavía no está articulado. Entonces tanto los festivales del interior, como los Espacios Incaa y los Cinemóviles deberían estar conjugados con nuestra política de fomento. Ver bien que una película dónde debería estar, coordinarnos mejor, aunque no es fácil decirlo porque eso puede terminar en más festivales, iguales festivales o menos festivales, pero lo más importante es el objetivo que queremos todos: que las películas que se produzcan encuentren su público.

T: Con respecto a la preocupación de muchas asociaciones de directores y productores en relación a a la reciente Resolución 942 y el tema créditos, ¿hasta qué punto va a poder seguir existiendo una diversidad y una heterogeneidad en nuestro cine cuando sólo van a poder filmar los que tenga suficiente espalda financiera para hacerlo?
JL: Pero eso no tiene nada que ver con lo que surge de ninguna de las resoluciones. No tiene absolutamente nada que ver. No es así. De hecho se ha tenido particular cuidado en tratar de ayudar, se han mejorado bastante las condiciones previstas. Esto lo demuestran los hechos. Es cuestión de mirar la cantidad de estrenos y la cantidad de rodajes en el año. Me parece que esto es un dato de la realidad. Es cierto que todo cambio genera resistencias, pero partimos de una base muy buena porque tenemos un cine muy rico, muy diverso y muy grande, el tema es ordenarlo. Lejos de ser una restricción es liberar más fondos para invertir en cine y hacer más y mejores películas. Esa es la intención. Si nosotros somos transparentes y previsibles, eso redunda en más eficiencia, en más festivales y en más películas. La 942, después de las modificaciones que se realizaron después de hablarlas con el sector, y ahora esta nueva herramienta de los adelantos de subsidios, creo que son buenas noticias.

T: ¿Habrá una bancarización privada de los créditos? ¿A partir de cuándo?
RH: La ley nos obliga a eso. El crédito no debe estar dentro del Incaa, porque es más burocracia, porque no somos ni queremos ser una entidad financiera. Vamos a cumplir con la ley y posiblmente trabajaremos con el Banco Nación, con las condiciones que dice la ley de tasas subsidiadas. La idea es descomprimir el pedido de créditos.
JL: Lo más importante es garantizar las condiciones que tienen que ver con una industria cultural, y eso es en lo que estamos trabajando. Queremos crear un mecanismo virtuoso, en el cual quien saca un crédito lo cancele después con el subsidio.

T: ¿Habrá despidos en el Incaa?
RH: Despidos no va haber. Como siempre vamos a revisar la renovación de contratos y nada más. Cada 6 meses lo venimos haciendo.

Nota gentileza de Agencia Telam.
Foto copete gentileza de elmarplatense.com

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