Hasta el fin de los tiempos

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Hasta el fin de los tiempos cuenta una historia donde la ambición, la falta de escrúpulos y la manipulación son los motores que mueven a Roberto, su protagonista. Inspirada en Ricardo III, de William Shakespeare, la obra se traslada al presente, pero presenta varios paralelismos con la tragedia del autor inglés.

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Roberto es la mano derecha de Óscar, candidato a presidente de la Nación, y aprovechando esa confianza, va escalando posiciones sin que aparezca nada que lo frene, salvo el destino que acecha y cumple inexorable sus designios. Ricardo III es una tragedia de la primera época de Shakespeare, quizás no una de las mejores, pero sí un modelo de lo que es un personaje trágico, cuya fuerza se traslada al protagonista de la obra de Alejo Beccar: ambos traicionan a cuanto personaje se pone en su camino sin respeto por la lealtad y sin ninguna empatía por el otro; son despreciables, siniestros, conocedores de los resortes que se esconden detrás del poder y jamás sienten remordimiento. Sin embargo, en ambos argumentos también aparece la intervención de lo fantástico que irrumpe para establecer el equilibrio frente a los excesos de Eduardo/Roberto.

Sostener una historia trágica en escena requiere de buenas actuaciones, y este es un buen ejemplo. Enrique Cragnolino compone un Roberto absolutamente creíble que va recorriendo las diferentes facetas de la maldad: el cinismo, el engaño, la manipulación, la lujuria; es un lobo con una aparente piel de cordero que conoce las debilidades de los demás y las explota en su propio beneficio. Un carácter de este tipo requería un actor que pudiera trasladar a su cuerpo y a su voz la fuerza de sus palabras, y eso lo consigue Cragnolino. Lo acompañan Héctor Castagnino, Natalia Imbrosciano, Andrés Rojas y la joven Zulma Rossini, sus víctimas. Todos se lucen en el escenario a partir de diálogos que nos van revelando sus contradicciones, sus claroscuros, lo que los hace más trágicos.

La puesta de Alejo Beccar trabaja el espacio y la escenografía como delimitador de las diferentes escenas también enmarcadas por la iluminación y los objetos que son pocos pero que acompañan la caracterización de los personajes y definen cada momento de la trama.

Hasta el fin de los tiempos tuvo su última función en La tertulia (Gallo 826) el sábado 25 y volverá el año próximo en una nueva temporada.

Ficha artístico-técnica

Actores: Héctor Castagnino (Óscar), Enrique Cragnolino (Roberto), Natalia Imbrosciano (Nora), Andrés Rojas (Guillermo) y Zulma Rossini (Sabrina); Vestuario: Agustina Valdés; Diseño gráfico: Nicolás Senestrari; Diseño de luces y escenografía: Alejo Beccar; Prensa: CES; Fotografía: Laura Cecilia Álvarez; Asistente de dirección: Laura Cecilia Alvarez; Producción: Teatro La tertulia; Dramaturgia y dirección: Alejo Beccar