Abandonemos toda esperanza, Alfredo Martín

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Abandonemos toda esperanza está basada en la obra En familia de Florencio Sánchez. Es un texto para reflexionar sobre los estigmas o etiquetas que debe sobrellevar cada uno en la vida (la promiscua, el jugador, el enfermo mental, el estafador) y también muestra que no nos reducimos a estas etiquetas. Ambientada en la década del treinta, la puesta, sostenida de forma impecable por medio de la escenografía y el vestuario, nos lleva a un momento de crisis de la Argentina, a un punto de inflexión en nuestro país.

El director y autor Alfredo Martín es además psiquiatra y psicoanalista, y se ha formado como actor en los talleres de Alberto Ure, Raúl Serrano y Ricardo Bartís, como también ha estudiado dramaturgia en la EMAD. Él ya venía trabajando con grandes piezas de la literatura, adaptándolas. Como comenta en una entrevista, al montar Los derechos de la salud, de Florencio Sánchez, se quedó enganchado con algunos aspectos de su dramaturgia y le llamó la atención en especial el cruce de discursos de distintas disciplinas. El tema de la doble moral también lo convoca a Martín, esa hipocresía y ese cinismo que atraviesan distintos momentos históricos. Martín comprueba que es posible volver a los grandes autores de nuestra tradición teatral y reescribirlos, hacer una especie de cover, de interpretación personal que acerque nuevamente estos textos al público de hoy.

Abandonemos toda esperanza hace referencia a esa frase tomada del “Infierno” de la Divina Comedia de Dante. Al mismo tiempo, se toma un fragmento de Nietzsche donde se ve a la esperanza como el peor de los males, porque prolonga los suplicios de los hombres. Es que la esperanza pone el foco en la conducta ajena y evita que pensemos en lo que nosotros mismos podemos hacer. En este sentido los Acuña esperan que algún salvador los libere de sus desgracias. Jorge es un hombre jugador sumido en la tragedia de dejar a sus hijos y a su mujer sin un solo centavo. Mientras que Damián demuestra ser el hijo ejemplar, el resto tambalea, aparece como inestable. Los valores del trabajo y la familia son problematizados, ya que la mayoría de los miembros de este clan no se inquieta por ver cómo mantenerse con dignidad, más bien todo lo contrario, consumen los ahorros hasta de la empleada, e incluso incurren en conductas cuestionables.

El texto En familia de Sánchez ha sido modificado por Martín ya que él introduce dos nuevos personajes, una inclusión muy atinada que ayuda a agilizar la trama y a incrementar el efecto dramático combinado con una dosis de humor, necesaria para que el espectador pueda soportar estas situaciones tan terribles que son narradas. Los nuevos personajes son la empleada Asunción y el cafisho Antonio; ellos aportan ese ingrediente externo a la familia. Las dos hermanas, Emilia y Laura, que parecen, al comienzo, vivir en una burbuja son encarnadas de manera genial por Luciana Procaccini y Cinthia Demarco, y demuestran que la mayor aspiración de la mujer en aquella época era encontrar alguien que la mantuviese. En esa línea, el trabajo también destacable de Julia Funari (la madre, Mercedes) evidencia una gran desprotección: este personaje se halla en un lugar muy vulnerable,  el de una mujer que no puede mantenerse por sus propios medios. Marcelo Bucossi nos otorga una brillante interpretación como Jorge, ese padre totalmente perdido que no puede con su propio espíritu. Nicolás Barsoff , se muestra sólido, en el rol de Damián quien pretende resolver todos los males que aquejan a la familia pero debe tener cuidado de no arrastrar a su esposa con el hundimiento de este barco. Lorena Szekely construye un personaje muy creíble en esta Asunción que nos hará reír además de llorar. Mariano Falcón como Eduardo, –ese hombre que parece un niño depresivo, incapaz de trabajar, de asumir responsabilidades–, evidencia un trabajo muy logrado. Eduardo es el personaje quizás más cómico por momentos pero, del mismo modo, es el más trágico. María Fernanda Iglesias como Delfina, Gustavo Reverdito como Antonio y Julián Belleggia como Tomasito cumplen con creces, cada uno desde su lugar.

Abandonemos toda esperanza retrata las costumbres propias de una sociedad determinada en un momento dado. Sin embargo, no se queda solo en el retrato de época; ahonda con intensidad y precisión en esos caminos sinuosos y oscuros de los vínculos y hace ver que la familia disfuncional no es un invento de nuestros tiempos sino que viene de antaño. Desde la risa y la parodia y con ingredientes de humor negro también se puede hacer una crítica a nuestro entorno, al medio que nos rodea, exponiendo el alma de seres sin escrúpulos, pero cuya conducta se explica desde la desesperación. La obra pinta muy bien el comportamiento del ser humano ante situaciones límite donde el individualismo impera, la productividad es una exigencia y donde las apariencias se van desmoronando para dejar a los personajes al desnudo. Alfredo Martín prueba cómo el arte puede hacer una metamorfosis de las circunstancias vividas, para ayudar a digerirlas y a superarlas o simplemente comprenderlas y verlas desde un ángulo distinto. En esta ficción, asoman y se insinúan algunas verdades. Con recursos inteligentes, este director ha sabido crear una obra digna de ser recordada.

 Funciones: Domingos 20 h, Teatro: Andamio 90, Parana 660. CABA // Entrada $200 (Descuentos a Estudiantes y Jubilados) //

Intérpretes: Nicolás Barsoff (Damián), Julián Belleggia (Tomasito), Marcelo Bucossi (Jorge, el padre), Cinthia Demarco (Laura), María Fernanda Iglesias (Delfina), Mariano Falcón (Eduardo), Julia Funari (Mercedes, la madre), Luciana Procaccini (Emilia), Gustavo Reverdito (Antonio) y Lorena Székely (Asunción)

Diseño del Espacio Escénico e Iluminación: Héctor Calmet

Asesoramiento Artístico: Marcelo Bucossi

Asistente de Dirección: Laura Canteros

Dirección y Puesta en Escena: Alfredo Martín

Asesoramiento Artístico: Marcelo Bucossi

Ficha Técnica: Realización de Escenografía: Fernando Díaz y Analía Schiavino. Vestuario: Jéssica Menéndez; Entrenamiento Corporal: Armando Schettini; Diseñador Gráfico: Gustavo Reverdito; Imagen y Video: Ignacio Verguilla; Fotografía: Gabriel Oscar Pérez.

 

Trailer – Anticipo: https://youtu.be/1Y2JDyCQiWI