Rubén Osvaldo Lago (1927-2016). El Ciudadano Ilustre de Chivilcoy.

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En el mes de Mayo de este año, tuve el placer de conocer parte de la obra del polifacético y gran artista Rubén Osvaldo Lago. Con motivo de la presentación del libro  “Rubén Osvaldo Lago Artista” en El Museo de Artes Plásticas Pompeo Boggio, Chivilcoy, Buenos Aires. Y junto con una muestra homenaje en Encuentro por las Artes, curada por Micaela Cartier.

Pude apreciar el  recorrido de las distintas artes que supo dominar este artista, en donde se aprecia parte de su obra fotográfica, documentos personales que daban cuenta de los grupos musicales en los que participo, registros de la productora de cine que fundó en esta misma ciudad, junto con cartas y nominaciones por premios recibidos por su obra fotográfica. El era fotógrafo, cineasta, locutor, investigador y músico. El es “EL” icono de la cultura de Chivilcoy, su ciudad natal, testigo de crecimiento y progreso, y protagonista de parte de sus creaciones.

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Lago fue desde los 6 años un gran amante del cine, al que se acerco y perfecciono, mediante el trabajo y el estudio. Logrando así en la década del `40 fundar su propia productora “Splendid Films” junto con Ignacio Tossiani. La cual fue precursora en el rodaje de 16 milímetros, realizando entre otros el film “Tras un crimen… un misterio”, estrenada en el cine Metropol de la ciudad de Chivilcoy en el año 1947, cuando Lago solo tenía 19 años.

Ya para esta época empieza su incursión en la fotografía. De una manera particular, ya que como cuenta él, por ese entonces andaba buscando postales de Chivilcoy para enviar a una persona que vivía afuera. Las que había no lo convencieron, al punto de decidirse a comprar una cámara Halina, y salir por las calles de su ciudad. Claro, ya venía con el ojo entrenado del cine, y pudo con facilidad armar postales que se empezaron a vender como pan caliente. De ahí en más la cámara sería una gran compañera y una nueva manera de expresión para este artista.

Dentro de sus facetas de artista y como buen amante de la música, sobre todo del Jazz, hacia 1960, empiezo a cursar sus estudios de percusión en el Conservatorio de música “Manuel de Falla”, y de manera inmediata pasó a formar parte de la Orquesta de Cámara, de Chivilcoy, y de otros grupos musicales de la época.

Para la siguiente década, ya contaba con un programa de radio en la emisora LT 32 Radio Chivilcoy, conduciendo y produciendo contenidos referentes al cine, la música y la divulgación cultural.

En esta nota quiero centrarme en lo que fue su desarrollo como fotógrafo. Como antes mencione junto con su crecimiento en la industria del cine, empezó su curiosidad por la fotografía. Influenciado por el fotógrafo francés Henrie Cartier-Bresson  y el argentino Pedro Raota, aprendió a capturar ese “instante” en lo cotidiano que reflejaba una realidad, y a componer escenas para plasmar lo que pasaba por su mente inquieta y creativa. Le gustaba mucho trabajar en blanco y negro, para él era mas romántico. Parte de este romanticismo se aprecia en sus paisajes gauchos, en la serie de retratos infantiles u en su multipremiada obra “La chica de Ballet”.

Balcon boquense Curiosidad de changos + daniel Yo y mi sombra

De su etapa más creativa y experimental, combina la influencia de Raota y su propia experiencia en el cine, dedicándose a crear y jugar en el laboratorio con distintos tipos de técnicas y usando el color como pieza fundamental de este juego. Usaba tintas de color, oleo, creaba fotomontajes, haciendo intervenciones durante el revelado, o usando rollos vencidos lograba así composiciones innovadoras.

Con imágenes estáticas, pero poderosas, y títulos que tranquilamente nos podrían estar hablando de una película,  surgen imágenes como “El espectro de la rosa”  (que en 1982 gana el 1º Premio Color Salón Nacional, Presidencia de la Nación, entre otros reconocimientos), “Stop!…Peligro” , “La pared” o “Yo y mi sombra” entre otras.

Si bien era un artista que compartía su saber y sus técnicas, mantenía su archivo en su casa, en la que guardaba “su tesoro”, es decir, sus obras, sus negativos, su laboratorio y todo el material complementario que lo llevaba a estas creaciones. Así como era un adelantado a su época para crear, también lo era para cuidar su propio archivo, al que iba digitalizando a medida que conseguía los medios tecnológicos para hacerlo, primero en VHS y luego ya en CD y DVD. Esta tarea la siguió hasta sus últimos días, en donde seguía digitalizando sus programas de radio, sus películas o las “actualidades cinematográficas”, denominación que se le daba a las filmaciones noticiosas de la municipalidad, que se pasaban por el cine. Una tarea que refleja su consciencia en cuanto a la preservación de su propia obra, no solo por su calidad, sino también como un testimonio de épocas y desarrollo cultural de una ciudad.

Lago se muda, pero mantiene su archivo guardado en aquella casa.  Tiempo después la casa es   saqueada. Lago al ver todo revuelto, pero su archivo aun completo, entra en un ataque de desesperación e impotencia, y se desase de  todos sus negativos y originales de los fotomontajes, tal vez temiendo que alguien finalmente robara y se apropiara de su obra. Luego de este episodio traslada lo que queda de su archivo y sus colecciones a su vivienda.

Este acervo está compuesto de material fílmico, fotográfico, discos de Jazz, cámaras fotográficas, revistas temáticas, una biblioteca dedicada y especializada al cine, fotografía y música. Son registros audiovisuales del progreso cultural de una ciudad, son el testimonio de la formación de un artista autodidacta, que a la vez señalaba la importancia de la formación académica para lograr calidad.

Creo que todos los vecinos y conciudadanos de Lago, guardan entre sus recuerdos, alguna pieza de este fotógrafo, alguna remembranza o anécdota, imágenes, palabras escritas o audios. Como una especie de red imaginaria que los une a todos más allá del tiempo y el espacio.

Tanto su obra como el material que colecciono a lo largo de su vida, merece un trato especial y diferenciado, un reconocimiento que debe ir más allá de homenajes y menciones. Un reconocimiento que no solo valore al artista que fue Rubén Lago, sino al desarrollo cultural de la ciudad a través de este ilustre personaje, que tanto amaba a su querida Chivilcoy.