El cine argentino marcha contra la política del INCAA

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Frente a las nuevas resoluciones del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y la campaña mediática contra el cine argentino independiente el conjunto de las Asociaciones se está expidiendo lanzando distintos comunicados denunciando, todas invitan a sumarse a la marcha de este jueves 28 de setiembre.

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Por la claridad, la rigurosidad y la potencia de su mensaje, elegimos el comunicado que acabamos de recibir de DOCA (Documentalistas de Argentina)

DOCA comunica:

En los últimos días, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales publicó en  forma arbitraria e inconsulta las resoluciones 888/2017 y 942/2017, que dan sentencia de muerte a toda la producción nacional independiente, tanto de ficción como documental, la que constituye la proporción altamente mayoritaria de nuestro cine nacional.

Estas medidas, que establecen requisitos radicalmente prohibitivos para toda forma de realización cinematográfica que no sea producida por productoras de capital y solvencia financiera millonaria, no dan ninguna respuesta a los múltiples reclamos que desde el sector documental y la ficción independiente se plantearon a partir de la implementación del Nuevo Régimen General de Fomento y de las posteriores medidas tomadas por el actual Presidente Haieck que van decididamente en detrimento de la producción y exhibición de este cine. Por el contrario, estas resoluciones afirman su intención de aniquilar el Fomento Cinematográfico.

En ellas ya no habla de fomento al cine sino de financiamiento, corrompiendo la propia finalidad del Instituto, estableciendo un sistema de distribución que ‘financia’ únicamente a aquellas películas de grandes empresas productoras que paradójicamente ya tienen garantizada su producción por su solvencia financiera y niega la distribución del Fondo a aquellas que debieran ser fomentadas, según el espíritu del propio Instituto y de la necesidad cultural y social de una producción cinematográfica diversa y federal, que contemple al multiplicidad de lenguajes, miradas y formas de producción.
Esta embestida contra el cine nacional, contra quienes lo hacemos y lo miramos, que somos muchos y muchas, se sustenta de un relato falaz proclamado por funcionarios y replicado por una serie de notas periodísticas que intentan justificar el ajuste en la distribución de los recursos del INCAA y la censura a la producción cinematográfica.

CINCO DIFICULTADES PARA DECIR LA VERDAD


El pasado domingo 24 de septiembre, este relato generado desde los medios de comunicación a instancias del gobierno, del Ministerio de Cultura y del INCAA tuvo uno de los puntos más altos en cuanto al uso del poder y la falsedad en el programa “La cornisa” conducido por Luis Majul.

Convocados por el implacable texto del poeta y dramaturgo Bertolt Bretch, decidimos desde DOCA tomarlo como referencia para dar cuenta del avasallamiento a nuestro derecho como cineastas libres e independientes a seguir produciendo nuestro cine por fuera de los valores de mercado y los mega-negocios. Son tiempos más que difíciles para desmontar falacias elaboradas desde el poder que solo buscan desmantelar nuestro cine, nuestras fuentes de trabajo, nuestro futuro. Sin embargo, asumimos ‘las dificultades’ de luchar no sólo contra quienes toman las decisiones políticas para aniquilar nuestro cine, sino también contra sus voceros en varios medios de comunicación, que abrevan generosamente de la pauta oficial entregada a discreción por el Ministro Lombardi.

UNO: El valor de escribir la verdad 

La argumentación principal de esta nueva campaña en contra del cine independiente es que se hacen demasiadas películas que nadie ve. No es un argumento nuevo realmente. Desde hace años, cada cierto tiempo, una campaña similar se pone en marcha desde los principales medios del país. Justamente son esos medios los que tienen intereses en que el fomento sea destinado a hacer pocas películas de grandes presupuestos realizadas por empresas productoras que pertenecen o están ligadas, vaya paradoja, a esos medios. Mienten cuando dicen que quieren sacarle plata al cine para hacer hospitales, lo que pretenden es que la plata del fomento no se destine al cine independiente sino a sus empresas.

De acuerdo a nuestra Ley de Cine, este fondo de fomento se constituye mediante el 10% del valor las entradas que abonan los espectadores que van a las salas cine y de un porcentaje mínimo de los ingresos por publicidad que acreditan las empresas que explotan con fines de lucro y grandes ganancias, las licencias para utilizar el espacio radioeléctrico del país. Es un fondo autosustentable y por su aplicación, más allá del valor simbólico y cultural de tener una cinematografía nacional de gran reconocimiento internacional, ingresan al estado muchos más recursos económicos de los que salen (aunque en un proyecto estratégico de país nunca la vara económica puede ser la medida de valor de la producción cultural).

No se cansan de instalar la idea que las películas no tienen espectadores. ¡Falso! La única verdad que rompe los ojos al verla es que hay un mercado concentrado de distribución y exhibición que ahoga todo lo que no sean grandes tanques -de Hollywood o nacionales- producidos y distribuidos por las multinacionales del entretenimiento que son las dueñas del 90% de los cines argentinos.

Sin embargo, incluso en estas desfavorables condiciones del mercado cinematográfico, en el sector documental y de ficción tenemos numerosos ejemplos de películas realizadas con eximios presupuestos han sido un éxito de público, más allá también de su repercusión en innumerables festivales de cine y foros culturales del mundo. Sólo como ejemplo, en el último Festival de San Sebastián en el País Vasco contamos con la presencia de cuatro películas argentinas.

DOS: La Inteligencia necesaria para escribir la verdad 


El otro gran pilar de la campaña contra el cine afirma que la gran mayoría de las películas producidas en la última década son parte del relato Kirchnerista. Nombrando sólo algunos ejemplos pretenden hacer una generalización absurda y así argumentar en favor de la censura. Desde DOCA nos oponemos a cualquier tipo de censura y persecución ideológica y a este reduccionismo tendencioso que en pos de un discurso binario, niega la variedad de producción de los últimos años, muchas de ellas criticas con cualquier gobierno actual o pasado, con el sistema capitalista, con el patriarcado, con la persecución a los pueblos originarios. En este último tema, a partir del caso Maldonado y la demonización de nuestro pueblo Mapuche, somos testigos del discurso macartista, simplificador y estigmatizante que elaboran las usinas mediáticas del poder, en claro contraste con la profundidad y el respeto con que se tratan los derechos, las tradiciones y la cosmovisión de estos pueblos en nuestro cine documental.

Esta variedad crítica y diversa  de films documentales, que constituye la mitad del cine que se realiza en nuestro país, se produce mayormente mediante la vía digital documental, un subsidio mínimo que hoy tiene un valor del 8% de lo que se reconoce como costo medio de una película nacional.

Esta vía para realizadores independientes, conquistada por la lucha de los documentalistas en el año 2007,  entraña muchas veces para la concreción de la producción  la autoexplotación de los y las realizadoras que ponen mucho más en su película de lo que corresponde a una retribución ‘profesional’.

Durante casi diez años este sistema de subsidios funcionó con comités de evaluación elegidos democráticamente por las asociaciones de documental, que garantizaron una amplitud estética y política que permitió un crecimiento histórico del género documental en términos cuantitativos y cualitativos. En estos 10 años, se realizaron más de 800 películas con sólo un 5% del fondo de fomento cinematográfico.

Esta independencia política fue atacada ya en gestiones anteriores mediante la Resolución 982/2013. Y si bien la resistencia de los documentalistas permitió que la representación de todas las asociaciones de cine documental siguiera funcionando en los hechos, la nueva gestión macrista se resiste a reglamentar en letra escrita la conformación de los comités de evaluación con miembros a proposición de las Asociaciones Nacionales y la Red Argentina de Documentalistas RAD, propuesta consensuada por todo el sector documental que ha garantizado durante 10 años transparencia y diversidad en la selección y producción de proyectos. La no reglamentación y la intervención en los comités de evaluación, tal como lo ha hecho la Gerencia de Fomento del INCAA obturando su normal funcionamiento, es una forma mas de aplicar el ajuste y la censura sobre la producción. No es poniendo funcionarios del propio INCAA dentro de los comités de evaluación como se garantizará transparencia, Con estas prácticas solo se garantiza la reducción del presupuesto del fondo de fomento y una velada censura, pero censura al fin, sobre aquellos discursos que resultan contrarios a sus intereses.

TRES: Hacer manejable la verdad como si fuera un arte 


Nos separa un abismo de la concepción que tiene esta gestión de medir el cine en términos de éxito de mercado. El nuevo Régimen General de Fomento y su sistema de puntajes que valora antecedentes para acceder a subsidios utilizando un criterio basado en la meritocracia y no en el valor de cada proyecto, deja con posibilidades de producir sólo a algunas pocas empresas que cuentan con esos antecedentes y que tienen la espalda financiera para encarar una producción. Así, cualquier director que aspire a acceder al fomento debe someterse a una desigual negociación con alguno de estos productores entregando casi la totalidad de su obra y perdiendo el control sobre la realización. La única ventana abierta en el fomento cinematográfico se logró con la importante lucha librada por los documentalistas en los comienzos del siglo. Cientos de realizadores veníamos haciendo películas sin apoyo del Instituto, ligadas a los grandes procesos de lucha que estaba dando el pueblo argentino. La organización de estos documentalistas impuso la creación de la vía digital que abrió un hueco en el fomento por el que lograron entrar cientos de nuevos y nuevas realizadoras que por primera vez pudieron filmar sus películas con apoyo estatal, pero de manera independiente. Nuestra verdad y nuestro arte se basan en la constancia sostenida de nuestras producciones durante más de 10 años Y en demostrar que se puede producir cine documental, y ahora también ficción, sin los costos multimillonarios que este gobierno planifica para apenas unas 40 películas anuales.

CUATRO: ¿Cómo saber a quien confiar la verdad? 


Desde DOCA creemos que todos los sectores del cine independiente (realizadores y realizadoras de ficción y documental, docentes y estudiantes de cine, técnicos y técnicas, el público de nuestras películas, etc.) debemos organizarnos y discutir de qué manera derrotar las políticas de la gestión que intentan hacer desaparecer nuestro cine. Pondremos nuestros esfuerzos en garantizar la masividad de la movilización convocada para el jueves 28 de septiembre y esperamos que la asamblea discuta una campaña de difusión en escuelas de cine y en todos los ámbitos ligados a la realización y exhibición cinematográfica y la convocatoria a una nueva acción en el marco del festival de Mar del Plata hasta conseguir nuestras reivindicaciones.

CINCO: Proceder con astucia para defender la verdad


Dónde impere la mentira y la confusión, opondremos los datos ciertos de nuestras producciones. Ante cada tergiversación, haremos públicos los números reales y no falseados que se manejan en el INCAA; cuál ha sido el presupuesto del INCAA en el último año 2017 y mediante qué parámetros ha sido administrado por los actuales funcionarios a cargo los recursos públicos este fondo que no puede ni debe ser para unos pocos.


JUEVES 28 DE SEPTIEMBRE

 11.30 hs. Conferencia de Prensa en CTA Capital
(Independencia 766 CABA) Con presencia de todas las Asociaciones de Documentalistas, Directores/as y Productores/as de Cine y Referentes de los y las trabajadoras del sector.18 hs. Movilización en Defensa del Cine Argentina
Partimos desde el INCAA (Lima 319) hacia el Cine Gaumont

•POR UN NUEVO PLAN DE FOMENTO•
Abajo el Nuevo Régimen de Fomento restrictivo y la resolución 942 que busca matar al cine independiente. Por un plan que permita filmar al cine independiente y por una nueva vía digital de ficción sin antecedentes.

•DEMOCRATIZACIÓN DEL INCAA•
Fuera Haiek. Por la elección del presidente del INCAA de manera democrática entre todos los sectores del quehacer cinematográfico. Nombramiento YA! del Consejo Asesor. Por un Consejo Asesor democrático y resolutivo.

•DEFENSA DE LA VÍA DIGITAL DOCUMENTAL•
Atar el monto de la vía al 10 % del costo medio de película nacional. No a la intervención sobre los comités de evaluación y de créditos de películas documentales. Reglamentación de los comités según propuestas de las asociaciones nacionales de cine de documental y la RAD y puesta en funciones del comité 25.

•NO A LOS DESPIDOS EN EL INCAA•

•POR UN PLAN DE EXHIBICIÓN Y DISTRIBUCIÓN DEL CINE NACIONAL