En Montevideo, en el Museo Histórico Cabildo hay una mirada feminista de la curaduría

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Egresada como Antropóloga de la Facultad de Humanidades, Cynara Mendoza estudió Museología, y es parte de la única promoción de dicha carrera. Como tal, fue pasante en el Museo del Cabildo de Montevideo durante dos años. Lugar donde continuó junto a otras dos compañeras para realizar distintas tareas de actualización. La inclusión de las especialistas ha sido positiva para la institución que se concentra en traer a la memoria la vida de personas que por su condición, género o clase social han sido invisibilizadas.

Tal es el caso de la muestra Mujeres en la Revolución Oriental, para cuya curaduría Cynara Mendoza a quien entrevistamos, ha sido convocada junto a Jimena Perera y al Equipo del Museo Histórico del Cabildo. Como antecedente a esta muestra ha participado en otra llamada Habitantes del Olvido, que rescata a personas anónimas que aparecen en obras del pasado.

María Pichot: ¿Cynara, cómo se provocan diálogos interesantes entre la historia y el presente?

Cynara Mendoza: El cabildo de Montevideo ha sido una institución local, muy “montevideana” si se puede decir y la revolución oriental proviene del interior, así que el diálogo entre la historia y el peso que tiene el cabildo de Montevideo ha generado inclusión y unión entre ambas partes. Si bien el Museo posee su equipo de historiadores, tanto las curadoras, como la directora del museo no lo somos, por lo que el abordaje histórico ha sido nuestro intento de acercarnos al mundo de la historia para comprender ciertos aspectos de la realidad uruguaya. Tal fue el caso  de las cautivas. El concepto de cautiva en tanto los historiadores buscaran comprender a la mujer, no podía apoyarse en los documentos oficiales de la época porque no daban cuenta de ellas ni intentaba comprender su situación.

Había que ir por otro lado, buscar otras fuentes, como los documentos judiciales en los que las mismas mujeres denunciaban a sus captores aunque eran menos quienes lo lograban. Sólo en esos casos se salvó la voz de las mujeres, por ser denunciantes. Algunas  mujeres llegaban a negociar con sus captores. Lo que llama la atención es lo normalizado de la captura de mujeres lo que se relaciona en forma directa con la violencia que sufren las uruguayas hoy en día y no podemos dejar de establecer una línea común entre aquel pasado violento y este presente.

MP: ¿Como surgió la idea de armar esta muestra? Y cómo se formó el equipo curatorial?

CM: Tanto la idea de la exposición como la formación del equipo curatorial es de Rosana Carrete, directora del museo. Ella tuvo la visión de lo que podría significar esta muestra y nos unió para este trabajo  a  Jimena, museóloga independiente egresada de la Univ. De la Plata (AR) y anterior directora del museo Torres García por más de 20 años,  al Equipo del Cabildo y a mí. El grupo ya sabía cuál era la tendencia del museo y sabíamos que podíamos  transmitir con tranquilidad nuestra visión sobre el tema,  del rescate de la memoria.

MP: ¿Cómo fue el proceso por el cual la muestra toma su forma y cómo influyeron los datos de la historia que iban encontrando?

CM: Un eje de la muestra esta en la intención del museo de hacer aparecer a las minorías. No sabíamos a dónde podía llevarnos esta investigación y queríamos saber qué había pasado con las mujeres en la Revolución Oriental. Historiadores como Diego Bracco, quien se ha interesado por la historia de las mujeres, nos informan sobre las cautivas, mientras que otros historiadores sólo listan los nombres de mujeres destacadas, con algunas biografías. Lo que no resultó fácil fue detectar la relación de poder entre los géneros y con el poder político.

Nos fuimos encontrando con mujeres como Petrona Rosende, de la que nos “enamoramos” al igual que otros investigadores, quienes  abordaron la búsqueda desde otros ángulos, como el  análisis literario sobre los textos de Petrona para el Primer Parnaso Oriental,  primera publicación literaria del Uruguay. Petrona fundo también el primer diario escrito por mujeres y para mujeres, “La Aljaba” que se editó en Buenos Aires. La comunicación era muy fluida entre ambas ciudades por aquel entonces, los límites políticos no estaban tan marcados como hoy. Ser montevideano y ser bonaerense era lo mismo.

Así fueron apareciendo mujeres y conceptos que nos resultaban interesantes y fue un desafío enorme encontrar en el acervo del museo objetos que dialogaran con esta investigación Hay muy poco de principios de 1800 y más difícil ha resultado relacionar esos objetos con la revolución oriental y con las mujeres.

Por lo que nosotras decidimos generar objetos. Fue así que comenzamos a trabajar con el departamento textil del museo investigando juntas con Paula Larghero y Magdalena Viña, encargadas de esa área. Decidimos no buscar “tipos de mujeres” sino rescatar conceptos que venían surgiendo en la investigación, considerando que desde el área textil se podía crear la representación de los distintos conceptos que iban apareciendo con la investigación.

Así surgieron estos tres conceptos:

  • las mujeres cautivas, para poder hablar de ellas no hablamos de un tipo de mujer sino de una situación a la que la mujer se veía enfrentada.
  • Las mujeres urbanas, Ana Monterroso “el alma de la espada de su marido”, así la describían en ese momento y decían que las mujeres tenían un pensamiento político propio  y aunque no pelearan eran partícipes de la revolución
  • Las mujeres en la batalla,  en el ideario federal y revolucionario de Artigas todos entraban en la batalla, incluso las mujeres. Había indígenas, esclavos libertos y mujeres sueltas que era más fácil organizarlas como parte del ejército. para que no estuvieran ociosas. Hubo un batallón entero de mujeres peleando.

MP: ¿Podemos pensar que más  que una actitud patriarcal ha sido una intención de darles una ocupación útil?

CM: Si,  si. Ellas peleaban y fueron  aceptadas aunque no formaban parte del ejército. La realidad le ganó a la norma. Otros episodios interesantes tienen que ver con las imágenes. Blanes fue el pintor  quien le puso cara a Artigas y al imaginario que tenemos acerca de la revolución oriental, y posterior cruzada libertadora. Sus pinturas crearon la nación poniéndole cara a todos estos episodios  menos a uno: El pinta a los 33 orientales del desembarco de “La Agraciada” y si bien en documentos reconoce que hubo una mujer con participación activa entre los 33 orientales, el decide no pintarla. Sólo hombres podían destacarse como participes en la construcción de la nación. Es así que en función de estos episodios, decidimos poner las ausencias sobre la mesa. No era casual que  estas mujeres no aparecieran  en los cuadros ni en los relatos de la independencia. Es así que interviene la artista textil Agustina Fernández Raggio con obras que dejan en blanco caras y acciones de las que no  da cuenta  la historia oficial. Así fue que creamos objetos para cada uno de los conceptos que tenían pensados para la muestra.

MP:¿Qué sintieron al ver la muestra armada, concretada?

CM: Si bien ante el estreno no pudimos darnos cuenta de lo que significaba la muestra, una semana después pudimos verla realmente y ahora nos preguntamos si hemos podido transmitir nuestra visión al público que nos visita. Debo decir que la nota de Leedor.com nos vino muy bien porque da cuenta de que hemos sido interpretadas, de que lo que quisimos mostrar se pudo ver. Amo trabajar en el museo, soy feminista, me gusta la historia, para mí esta muestra es como soñada. Presentar gente como Petrona e intentar este juego de adentrarnos  en la historia para  tratar de comprender esa época, la verdad. es glorioso. Estoy profundamente agradecida con quienes me han dado la oportunidad de trabajar en este proyecto.

MP: ¿Cómo se proyecta el pasado en la cultura contemporánea del Uruguay?

CM: Es muy importante ir a las raíces de esta violencia contra las mujeres. Ahí se estaba formando nuestra nación, nuestro estado, nuestra identidad nacional, en ese contexto brutal de violencia e invisibilización de la mujer. Cómo no ser herederos de ese fenómeno de violencia, comprendamos este punto para entender con qué nos encontramos ahora.

MP: ¿Podemos decir que se trata de una muestra feminista que satisface la articulación del pasado con el presente?

CM: Intentamos rescatar una minoría oprimida, eso nomás ya da para nombrarla como feminista.

MP: ¿Qué te gustaría agregar que no te haya preguntado?

CM: Quiero decir que los museos hoy,  son tremendos lugares que flexibilizan la educación formal, para  aprender, para nutrirse, para crecer, ofrecen apertura hacia nuevos relatos hacia nuevos discursos. Insisto en la invitación a visitar museos.image-2017-07-25 (1) image-2017-07-25 (2) image-2017-07-25 (4)

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