Entrevista a Pablo Cedrón, y el éxito de Romanos

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Protagonista de Romanos, la serie que va camino a convertirse en un producto de culto, Pablo Cedrón es uno de los actores argentinos más prolíficos y particulares por su perfil. Acá va la entrevista de una fanática de ambos, la serie y Cedrón, que es sin dudas, uno de los actores más destacado de nuestro medio.

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AF: ¿Cómo surgió Romanos?

PC: Pasó una vez una cosa: hace varios años habían agarrado a una gente importante, en una especie de prostíbulo para hombres y aparecían creo que gente del poder, un juez. No sé si me dio risa, pero me llamó la atención que existiera eso. Yo sabía que podían pasar esas cosas, pero después me olvidé.
Otra cosa que tuvo que ver, fue algo que un amigo me contó. En el teatro donde él trabajaba, tenía un compañero que se desempeñaba también en algo parecido, pero que no era sexual en principio. Eran una serie de tipos, cuatro o cinco, disfrazados en un castillo muy berreta hecho con bloques de cemento. Se llamaba “El Castillo del Terror” o “El Castillo del Horror”, no me acuerdo exactamente el nombre. Él hacía de Monje Negro, pero después estaban Drácula, el Hombre Lobo… Bueno, gente muy berreta.
Todo esto ocurría en un lugar que era cerca del Conurbano, donde estaban a lo lejos construyendo un shopping enorme. Yo me imaginé ese lugar: alrededor máquinas trabajando; retroexcavadoras, pozos, túneles de estructuras metálicas y todo rodeado de smog, porque había autopistas. En medio, ese castillo feo, donde la gente iba y creo que los paseaban por dentro. De golpe aparecía Drácula, colgando de una soga; o el Monje Negro que creo que cortaba con un hacha unas supuestas cabezas. Era como un parque de diversiones pero del subdesarrollo total, además Drácula era un paraguayo sin dientes, que estaba muy feliz de que le pusieran dentadura de plástico para hacer eso; se sentía buen
mozo porque le ponían bléiser, ¿entendés?
Esto existía, no es un invento mío, existía. Pasaban muchas cosas ahí adentro, y empezaron a ocurrir después acciones más bien sexuales. Porque comenzaron a ir de una secta demoníaca, gente muy berreta también, para hacer ritos satánicos a cambio de plata. Incluso había madres que les ofrecían las hijas para copular con ellos. El testimonio de
uno de los que laburaban en el castillo dice que estaba interesado en una de las chicas, pero lo echaron porque no tenía el disfraz.
Me gustó esta historia, porque encima cuando terminaron de hacer el shopping, la gente dejó de ir al castillo y se empezó a ir ahí. Así que los monstruos se fundieron, su público fue a otro tipo de monstruosidades. El dueño quedó debiendo a muchos locales de la zona y dio partes del castillo para pagar la deuda. Entonces dice que vas hoy y ves una casa
de ropa para bebé que tiene las torres, y hay unos cirujas viviendo en un campamento sobre el puente elevadizo, que era antes de la construcción esa.

 

AF: Entonces, ¿después de todo esto empezaste a escribir?

PC: Siempre los actores tenemos que estar esperando que nos llamen para proyectos de otros, comerciales, que salvo excepciones me aburren mucho. El mundo es mucho más cruel como para representar esa superficie boba que te muestran en las producciones, ¡es mucho peor!, por lo menos para mí.
Yo siempre pienso en una frase, no sé de quién es, pero dice que si vivimos es una sociedad en decadencia, el arte debería ser testigo de eso o representarlo; siempre sentí eso. En fin, quería hacer algo interesante, que me guste y que sea una ficción.
Para eso empecé a usar estas imágenes. Lo primero fue algo así como sketches que escribí, algunos textos, situaciones. Una imagen adentro de un lugar, donde pasan bastantes cosas sexuales, pero que están abordadas municipalmente, sin erotismo.
Cuando empezamos a ver el material que hacíamos, no nos gustó la falta de contexto que tenía. La actitud de estos personajes, como municipal, no estaba bien aprovechada porque era todo muy cerrado.
Entonces se nos ocurrió darle un lugar particular, donde estaban pasando cosas políticas y había un estado del ser humano particular, ya no un sketch con un mundo cerrado, sino en uno enrarecido. Y ahí empecé a reescribirlo, más con ese objetivo.
Como nosotros no teníamos un mango, solo nuestros ahorros, se nos planteaba el problema de hacer un exterior, y recurrimos a las maquetas. Yo tenía algunas hechas ya, con cajitas de Paroxetina y después empezamos a construir otras para poder abarcar y hacer planos más largos. Eso nos ayudó mucho. Esto que parecía como un paliativo de algo
que no teníamos, empezó a formar parte de los elementos que había, generó un concepto estético, que en un principio no fue deseado intencionalmente.


AF: Hay varias situaciones comparables entre Felicidades y Romanos,

ambas las escribiste vos. La central es que las dos tramas suceden en laépoca de la navidad, ¿por qué?

PC: Felicidades la hice mucho más condicionado por el deseo y el gusto personal del director, que me impuso algunas cosas; pero en definitiva sí, la escribí yo. Tenes razón, no lo hice a propósito.
Mirá, no soy una persona alegre, y para mí esa particular época del año es la más desoladora. Desde chiquito estuve muy solo y más en esas fechas. Son momentos horribles, porque recuerdo cosas tristes y de mucha desolación, que se acentúan mucho más en esas fechas. Ahí es donde más aparece lo que a uno le falta: familia, vínculos, proyectos.Entonces, cualquier cosa que pase en esa época le agrega horror, aunque sea lo más tonto. Hay momentos, en las dos producciones, en los que quise agregar eso y recurrí a la navidad, donde hay un gran vacío.

 

AF: ¿Por qué se derrite el pesebre? ¿Tiene una simbología en especial?

PC: No, no. Usamos ese porque no encontramos uno que sea velita. Pero puede decirse que se derrite un material que en realidad no es nada, porque en definitiva es eso. Un poco eso, pero ya es mucho filosofar.

AF: ¿Qué simboliza la prohibición de la música?

PC: Algunas cosas fueron pensadas con tiempo y perspectiva, como para que cumplan un objetivo final en el desarrollo de los distintos capítulos y de los que faltan, que tiene que venir. El tema de la música no fue pensado tan puntillosamente. Es una prohibición de esta sociedad rara. Pero hay veces que los mecanismos de prohibición, yo lo he sentido, hacen una restricción a propósito; para que la gente empiece a desear lo que no se puede y no
se dé cuenta que lo que debería pedir es otra cosa, de lo que ni siquiera sospecha. Esto puede tener que ver con eso. Hay como una inconsciencia colectiva de lo necesaria que es realmente la música. En la segunda parte quiero que aparezcan más cosas musicales.
Después vas a ver que sucede una revolución; como la música faltó por tanto tiempo, la gente va a empezar a adorar músicos malos y que no tienen criterio, pero no te quiero adelantar nada más de la segunda parte.

 

AF:¿Qué son las “siete preguntas para detectar el fracaso”?

PC:
Esa sociedad tiene mucho estándar, entonces el éxito es el objetivo fundamental. Eso tiene mucho en común con nuestra realidad, si no, no podría haberlo hecho. El éxito es, todo lo que ya sabemos. Si no lo tenés, hay que descubrir cuándo fue que dejaste de tenerlo. Yo también me lo pregunto a mí mismo. Es, en gran parte, lo superficial de lo audiovisual.
AF:¿Qué significa “pude haber sido alguien, pero me dio fiaca”?

PC: La gente pregunta siempre ¿fulanito es alguien?, y no se da cuenta de lo que está diciendo. Todos somos alguien. Si uno se lo pregunta, cosa que no es común, te da la responsabilidad de hacer de uno mismo alguien de verdad. Nosotros nacemos con una especie de condicionamiento para ser, un potencial ser. Yo me di cuenta grande.
Cuando uno tiene todos los condicionamientos para ser, ya pasó mucho tiempo.
Haciendo un retroceso de tu vida, entendés que sólo por momentos fuiste o trabajaste para ser; el resto del tiempo te metiste en cosas que vienen hechas. Todo nos condiciona a tener pensamientos que ya vienen hechos; de golpe decir: “¿esto es así realmente?, ¿esto que se dice, que la gente hace, es así?”.
AF: ¿Romanos es una comedia?

PC: Yo creo que sí. Vamos a decir que es bizarra, no me gusta mucho definirla así porque eso es más bien una preconceptualización, pero por momentos es asquerosa también.


AF: El personaje del psiquiatra es muy enroscado, ¿por qué transgiversa

todo?

PC: El psiquiatra da muchas vueltas, además es complejo. No creo que tenga un método. También hay en él desprecio, una distancia muy grande y desaprensión en el trato. Todo es así en ese mundo, desamorado. Me pareció bien transformarlo en algo gracioso, y no trágico.


AF: ¿Por qué Lionel sabe lo que es la fidelidad y Garda no?

PC: Yo creo que Garda es medio idiota, además en ese mundo, y en este también, una cosa son los conceptos y otra es la experiencia real de algo como lo que es la fidelidad. A quién no le han sido infiel, se haya enterado o no. Garda es lento y este otro no es tanto, pero es muy amargado, tiene una parte como muerta.

AF: ¿Tu personaje es tan limitado como los demás?

PC: Él ve un poco más. Está ligeramente más afuera y puede poner en tela de juicio ciertas cositas. Sabe que algo funciona mal, pero no realmente qué, porque no es muy inteligente. A veces critica todo, no porque se dé cuenta de algo, sino sólo por llevar la contra. Pero sí, es probable que, como ser humano, tenga algo roto en su ojo lector; entonces hay algo que no le cuaja bien. El otro, yo creo que si hubiera tenido mejor suerte, se hubiera adaptado mucho mejor a esa sociedad.
Los romanos no son personas con suerte, porque sino sería más aburrido; no tienen grandes hazañas como Hércules. Quizás el heroísmo sea solo literario, que no haya existido nunca. Lo cotidiano es enemigo del heroísmo, y hoy en día estamos tan acostumbrados a eso que no hay lugar para hazañas.


AF: ¿Esperabas que Romanos tuviera tan buenas críticas?

PC: Yo creo que sí. Nosotros estamos viendo la posibilidad de conseguir guita para hacer lo que nos falta, la segunda parte. Nos estuvieron por comprar en Francia, pero vinieron esta ola de atentados y eso afectó mucho, no pudimos hacerlo.


AF: ¿Qué tienen de terrible los túneles?

PC: No sé, se hicieron muchas cosas con túneles. Pensé que ahí podía haber algo misterioso, de otra dimensión. Son mundos subjetivos, con fantasmas, monstruos, mundos del inconsciente.

 

AF:¿Por qué Lionel sueña con lo que Garda le dice al psiquiatra?

PC: Es que no son dueños ni de sus propios sueños quizás. Es como una
especie de paroxismo.

 

AF:¿Por qué “el infierno son los otros”?

PC:
Ah sí, es una frase de Sartre. Porque forma parte de los lugares comunes y tiene tanto valor como el ¿usted es alguien? Todo se ha vuelto una frase. Fuera de contexto es interesante, pero ¿qué hacemos con eso? Todo es como Facebook, por eso no tengo. ¿Por qué no vivir como uno de los que hicieron las frases mejor?