Mauro Molina, director del IV Festival Latinoamericano de Teatro

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Este miércoles 19 de julio comienza en Tres Arroyos, Provincia de Buenos Aires, la IV edición del Festival Latinoamericano de Teatro que organiza el Corredor Latinoamericano de Teatro (CLT) y que tendrá  lugar hasta el domingo 23 de julio.

Charlamos con su director Mauro Molina.

¿Cómo llegás a dirigir el Festival?

El Festival Latinoamericano CLT es el resultado de la articulación de redes del Corredor Latinoamericano a partir de las cuales genera vínculos de colaboración e intercambio con realizadores, festivales, escuelas de formación, asociaciones, estado y empresa. En ese sentido, con el fin de promover y difundir la identidad latinoamericana, nos pareció pertinente generar un encuentro en el cual se pudieran reunir los agentes relevantes de cada uno de los países integrantes. Fue así que, como director ejecutivo del Corredor Latinoamericano en Argentina, asumí la responsabilidad de llevar adelante este proyecto que propone enriquecer las reflexiones y fortalecer sus redes.

¿Qué se tuvo en cuenta en esta edición a partir de la experiencia de las anteriores?

Esta versión del Festival Latinoamericano de Teatro CLT busca dar continuidad y profundizar la experiencia vivida en el festival del mismo nombre realizado en la localidad de Pilar, Provincia de Buenos Aires, en 2014, y en la ciudad de Santiago, Chile, y en la ciudad de Pachuca, México, en el 2015, producidos desde las Antenas de Argentina, Chile y México de nuestra plataforma. Asimismo, estos eventos permiten potenciar el intercambio teatral permanente que facilita el CLT en la región a través de sus líneas de trabajo.

En esta oportunidad, el FLT convoca a seis países del continente: Bolivia, Chile, Brasil, Uruguay y México, quienes tendrán a su cargo la presentación de sus espectáculos, el desarrollo de una actividad formativa y su participación en las instancias de reflexión.

Radio Paranoia, Bolivia
Radio Paranoia, Bolivia

La línea de curaduría del festival apunta a la diversidad de expresiones y registros teatrales, invitando a grupos o creadores que, desde un amplio currículo en el mundo creativo, den cuenta de las particularidades del medio en el que se desenvuelven.

El factor relacionado con la modalidad itinerante del evento, es sin duda un factor diferenciador frente al resto de oferta de festivales y encuentros teatrales. Este carácter da la posibilidad de integrar la diversidad de experiencias que se desprenden de la realización de un evento en distintos contextos, enriqueciendo las reflexiones emanadas del encuentro y fortaleciendo a su vez las redes construidas en él. Otro factor relevante hace relación con la transversalidad de campos que se cruzan en el festival, gracias a las redes propias del CLT que confluyen en este proyecto. Es así como los espacios de presentación de las obras se instalan en cuatro circuitos distintos, Teatro Municipal, con un público situado dentro del circuito teatral establecido en el centro de la ciudad; por su parte el Espacio Grupo Envión que trabaja con personas en riesgo de exclusión social; mientras que el Salón Español forma apunta a un público joven abriendo posibilidades de nueva audiencia, generando un proyecto amplio que promueve la integración social.

Un  particular gesto curatorial del Festival, se desprende de la comprensión de la circulación teatral en tanto un ejercicio constante y permanente que incorpora los distintos modos de expresión e inserción del fenómeno teatral, atendiendo a su vez a los contextos propios en donde nacen las producciones y reflexiones en torno a nuestro quehacer, buscando así enriquecer el intercambio desde una perspectiva multi vectorial. En este marco, la curaduría del evento ha seleccionado sus participantes, configurando un abanico de diversos creadores, pensadores  y expresiones teatrales que puedan dar cuenta de sus propios contextos creativos y productivos, vinculándose a la vez a las distintas plataformas que desarrolla el festival, generando así una miríada de cruces entre las redes y campos que atraviesan el certamen. Todo esto configura un escenario ideal para el desarrollo del evento, auspiciando a todas luces una posibilidad  de impacto real en diversos campos y circuitos de circulación. A su vez, nos parece importante poner en relieve el carácter internacional de la plataforma del CLT que acoge este evento, pues creemos que por su naturaleza es congruente con los objetivos fundacionales de la plataforma.

¿Por qué la elección de Tres Arroyos como sede?

La realización del Festival Latinoamericano de Teatro se llevará a cabo en Tres Arroyos porque pone énfasis, como ya se ha hecho en el anterior en Argentina, en la descentralización, programando obras teatrales, seminarios y talleres Internacionales a sitos de difícil acceso a la actividad teatral internacional. Tres Arroyos y la zona es un lugar con mucha presencia artística. Aunque proliferan los talleres privados, no existe un espacio de formación formal para las artes escénicas, como sí sucede en los distritos vecinos Necochea, Bahía Blanca y Tandil. El hecho de que el festival tenga sede en esa zona abre la posibilidad a que se generen otras necesidades para plantear nuevas estructuras de formación,  modelos de producción, difusión y creación. Pensamos que es una muy buena oportunidad para comenzar a construir en un terreno fértil.

Más allá del festival en sí mismo, ¿qué se espera como resultado a mediano o a largo plazo una vez que termine?

Los objetivos que se plantean a mediano y largo plazo son que la zona pueda apropiarse del festival y que pueda darle su identidad; que a partir de las distintas actividades planteadas, el intercambio y la colaboración se generen nuevas redes de circulación internacional con nuevas oportunidades para los artistas locales; que se puedan abrir nuevos espacios de formación, con distintas estéticas y variados modos de producción. La inclusión de la escuela de espectadores a cargo de Jorge Dubatti será fundamental para generar la red de audiencia que sostenida en el tiempo también posibilitará que los espectáculos locales puedan nutrirse de la experiencia de la dinámica de compartir el proceso creativo con el público en un acercamiento mutuo.

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¿Cuál es el eje alrededor del cual se organizan las actividades complementarias?

El eje central de las actividades complementarias está atravesado por cinco líneas de acción: los creadores, el público, la circulación internacional, la integración e inclusión social, la formación, y la reflexión de la gestión cultural. En ese sentido democratizar la información y generar nuevas oportunidades desde los distintos aspectos de la producción escénica brinda una puerta de acceso a quienes aún no han podido acceder a alguna de estos lineamientos.
Para tal fin se plantea una mesa de programadores de festivales internacionales para que los artistas locales puedan acceder a estos circuitos con sus creaciones; la escuela de espectadores tratando de generar un vínculo con el público que quiere consumir teatro brindando un nuevo espacio que la mera observación, estimulando nuevas posibilidades; la articulación con educación les brinda a los adolescentes la posibilidad de acceder a un evento internacional viendo espectáculos de otros países y compartiendo el proceso creativo por medio de los desmontajes. Otro punto importante para los artistas o prensa privada o estatal es el taller de Comunicación Cultural de Daniel Franco abarcando variados aspectos de la comunicación. En cuanto a la integración e inclusión, un taller de teatro como trasformación social planteado para personas en riesgo de exclusión social y una performance de danza donde participarán los artistas de los distintos países junto a la comunidad tresarroyense generando un espectáculo multicultural e integrador.

Entrá a toda la programación acá.

Sedes en Tres Arroyos:

Teatro Municipal  Av. Moreno 645

Salón Español H Yrigoyen 468