Una serena pasión

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Lo mejor visto en lo que va del año

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Se llevan estrenados algo más de doscientos largometrajes en lo que va del año y en opinión de este cronista “Una serena pasión” es lo mejor visto hasta ahora.

Terence Davies, su realizador, es poco conocido por estas latitudes si se excluye el público cinéfilo. Nacido en Liverpool, se recuerda su magnífico documental “Del tiempo y la ciudad”, también estrenado por la distribuidora IFA Argentina. La única otra presentada localmente es “El mejor de los recuerdos” (“The Long Day Closes”) pero las restantes cinco restan inéditas, aunque algunas integraron la selección de los Festivales de Cine locales.

La que ahora nos ocupa, siendo su más reciente, participó el año pasado en la Berlinale donde fue bien recibida.

A Quiet Passion”, tal su título original, es una atípica biografía de la gran poetiza Emily Dickinson (1830-1886) que vivió toda su vida en Amherst (Massachusetts) y que compuso unos 800 poemas, de los cuales sólo una decena fueron publicadas en vida por el periódico local “The Springfield Daily Republican”.

La increíble composición que logra la actriz Cynthia Nixon (“Sex and the City””, como Miranda Hobbes,) es uno de los puntos más altos del film. Una de las tomas iniciales introduce a la mayoría de los personajes centrales asistiendo a un concierto en la Opera. El padre de Emily (gran caracterización de Keith Carradine) se queja porque piensa que los cantantes solistas de ópera deben ser exclusivamente hombres.

En la siguiente escena hay un magnifico travelling de 360 grados en la casa de la familia Dickinson (se diría un cuadro en movimiento) en que se la ve a la conservadora tía Elizabeth (Annette Badland) discutiendo con sus dos sobrinas. Horrorizada por la libertad con que las jóvenes se expresan, se la ve partir poco después no sin antes expresarles un “rezaré por todos ustedes”, ante la burla de ellas (“Tic, tac” en la película).

Una serie de fotos, tomadas individualmente en la casa a cada uno de la familia, logra magníficamente adelantar en el tiempo algo más de unos diez años. A lo que suceden fuertes imágenes de la Guerra Civil Norteamericana y una dura discusión entre padre e hijo, sobre la posible participación de este último en el conflicto.

A partir de ese momento adquiere más relevancia el personaje de Vinnie Dickinson (Jennifer Ehle, también en notable interpretación), un “alma gentil” como se afirma más adelante. Ella le echará en cara a su hermana, a la que adora, su dureza (“harshness”) ante la intolerancia pero también integridad de Emily, inclusive desde el punto de vista religioso.

Un personaje menor pero de cierta trascendencia será Susan, la esposa del hermano Austin, que la elogiará por su talento como escritora y hermosura a lo que su cuñada alegará irónicamente ser “un canguro entre las bellezas zoológicas”. Habrá aún un episodio, más cerca del final, entre su hermano y esposa, donde Emily tomará claramente posición en favor de la última.

Y también se agravará la muy dolorosa enfermedad renal (“Bright disease”), con escenas de gran dramatismo y donde será Vinnie quien le proporcione un alivio, aunque sólo sea psíquico y fraternal.

Uno de los logros mayores del guion del propio Davies es la inserción de poemas de la gran escritora en distintos momentos de la película, recitados por la propia actriz.

En una famosa recopilación (“The Wodsworth Book of 19th Century Verse”) con unos doscientos poemas de autores anglófilos como Thomas Hardy, William Butler Yeats, Robert Browning, Shelley, Lord Tennyson, Lord Byron y varios más se incluyen dieciséis de Emilly Dickinson. El libro, dividido por capítulos temáticos, incluye en el denominado “Faith, Doubt, Melancholy, Despair and Hope” a “My life closed twice”, que por su belleza y clara identificación con su pensamiento se transcribe seguidamente, a modo de cierre de esta nota:

My life closed twice before its close

It yet remains to see

If Immortality unveil

A third event to me.

 

So huge, so hopeless to conceive

As these that twice befell,

Parting is all well know of heaven

And all we need of hell.