Centro Cultural Borges: Marcela López Tanco

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Desde el 6 al 31 de Julio

Una poética apacible y mágica, donde el color se abre a la luz

 

En un mundo verdaderamente invertido, lo verdadero es un momento de lo falso Guy Debord

El terreno de actividad del arte no es, como tantas veces se presupone, exclusivamente investigación, sino también creatividad, sensibilidad, conocimiento y experiencia. Y todo esto se encuentra presente en el trabajo de Marcela López Tanco, quien practica un estilo independiente, tan personal, que le ha hecho saltar por encima de cualquier prejuicio estilístico, para construir una obra que es en gran medida un homenaje a su tierra, aunque esto se filtre desde lo inconsciente.

Su autenticidad no deviene de una evocación telúrica, sino que esta relacionada con un importante manejo del espacio, la composición y el color, como un registro del propio latir de la vida. Que es a la vez parte de un trabajo minucioso, donde se cruza su interés por lo simbólico, lo alegórico y lo arbitrario. Lo simbólico con un soporte en lo real, y una representación en el registro de lo imaginario, que alude a una iconografía anclada en su contexto geográfico. A la cual se suma la frescura y la alegría del naif…el gozo de lo ingenuo, de lo simple. Hay además un manejo formal muy definido que remite a un puntillismo de mayor escala, donde forma y fondo se funden en dos contornos muy definidos: el negro que limita las figuras, y el blanco que oficia de descanso a la mirada. Eso se da tanto en la serie de La Musa, como en la de Jujuy en colores. López Tanco se forma académicamente en la ciudad de Córdoba. No obstante hay un deseo de huir de lo institucional, para conseguir un trabajo artístico menos contaminado por la convención. Su libertad en la ejecución de sus obras, parece apuntar a un deseo de unir el arte, la artesanía y el diseño en sus características figuras planas. Elección que por otra parte, está muy lejos de ser un recurso decorativo. Su dominio del orden y la proporción la empujan a plantear formulaciones previas en un meticuloso boceto inicial, donde cada componente en el espacio posee un valor expresivo, indudablemente reforzado por valores cromáticos bien calculados. Donde percibimos una sensación de volumen, que es consecuencia de la gran potencia expresiva del color. Sus referentes en la pintura argentina son artistas que pertenecen a Buenos Aires casi totalmente y que expusieron en una colectiva en Katowice (Polonia) en 2014, donde fue el país invitado. Cuya temática -bien porteña- fue el Tango. El mayor logro de Marcela López Tanco radica en la arquitectura de sus composiciones, enfatizada por una gestualidad muy personal, que se distancia de las resoluciones de la pintura jujeña contemporánea. Ofreciéndonos en esta muestra, una poética apacible y mágica, donde el color se abre a la luz.