“Hacer teatro es defender la cultura”, Adrián Cardoso

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Todos los domingos en el teatro La Lunares se puede ver La vajilla, una obra de Patricia Suárez acerca del desamor y la pérdida de la confianza en una pareja: María y Jaime transitan una historia cotidiana en clave de grotesco criollo.

Adrián Cardoso nos cuenta sobre la obra y cómo trabajó la puesta.

Hay en cartel otras obras que toman elementos el grotesco criollo, ¿por qué creés que ahora se vuelve a esa estética?

Pienso que se vuelve a este tipo de obras ya que es lo que nos caracteriza. En Argentina convivimos con el grotesco: situaciones exageradas que dan ganas de reír y llorar a la vez. Es lo que nos queda bien tallado.

Atendiendo a la variedad de obras que dirigiste, ¿cómo elegís tus trabajos?

Hasta el momento venía buscando e indagando sobre las obras clásicas queriendo adaptarlas. Luego pase a leer obras que no se habían hecho demasiado; y hoy voy a buscar directo a los autores, preguntando si tienen alguna obra a estrenar que quieran que las dirija. Así fue esta vez. Con Florencia Montanucci decidimos trabajar la obra de Patricia Suárez, después de contactarla y pedirle La Vajilla.

¿Qué tipo de humor aborda la obra?

La obra transcurre en un patio chico, donde un matrimonio convive con sus desgracias. El humor surge de eso, de lo real de los personajes, de lo que ocultan. Trata del desengaño amoroso de una pareja que cree tener todas la piezas ordenadas. ¿Quién no sufrió un engaño? Bueno, es todo eso más el no hacerse cargo del desenamoramiento y echarle la culpa a la brujería. A un hechizo.

¿Cómo pensaste la puesta? ¿Tuviste algún intercambio con Patricia Suárez?

Sí, primero tuve un intercambio con Patricia, más que nada para saber si había algo de real en esta obra. Me contó que sale de una historia familiar y escucharla fue tan divertido, tanto que no había diferencia entre la ficción y la realidad. Me interesaba saber para tener una idea de dónde situarla. Y la puesta la pensé a partir de todos los intercambios más mis propias vivencias: un patio típico de las casas tipo chorizo, muchas plantas y las tan buscadas sillas de chapa, esas que cada familia llevaba a los bailes del pueblo. Y el teatro La Lunares tiene todo ese estilo que invita a crear la imagen de esa casa.

¿Como director qué función considerás que tiene el teatro hoy en día?

Hace unos años, desde que cumplo el rol de director además de productor, veo otros temas ligados al teatro, más allá de lo político, y lo que se destaca es que el teatro tiene la función de entretener. Pero en las épocas que transitamos entiendo que ya el “hacer teatro” es una muy buena manera de defender la cultura.