CANNES 2017: No mejora el nivel de la Selección Oficial

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 Cuando ya falta poco para que concluya la presentación de las películas de la Competición Oficial del 70 Festival de Cannes, la sensación que queda es de decepción frente al despliegue de notables figuras (actores, directores).

De las cuatro películas francesas, las dos últimas en presentarse fueron las peores. “Rodin” de Jacques Doillon dura dos horas y casi todo el tiempo transcurre (y aburre) con el artista  trabajando con sus modelos. Dedica parte importante del metraje a Camille Claudel (Izia Higelin) y a su compañera Rose Beuret (Severine Caneele, de “L’Humanite” de Bruno Dumont). Vincent Lindon hace lo que puede para salvar el film, que en palabras de Doillon iba a ser un  documental en homenaje al centenario de la muerte del famoso escultor.  La película termina con imágenes de la copia de la enorme escultura de  “Balzac” en la ciudad de Hakone en Japón.

La restante francesa es “L’amant double”, lo nuevo de Francois Ozon, muy por debajo de “Frantz”. La actriz principal es Marine Vacth, que ya lo hizo en un film anterior a quien acompaña Jeremie Renier, habitual actor de los hermanos Dardenne, aquí en doble rol (de allí el título del film).

“The Beguiled” de Sofia Coppola es una remake de una película basada en una novela de Thomas P. Cullinan. La primera versión de Don Siegel (“El engaño”) tenía a Clint Eastwood en el rol de un oficial yanqui en plena guerra civil en los Estados Unidos. Herido gravemente es acogido por un conjunto de mujeres “sudistas” que lo reciben, pese a estar en el bando contrario. Colin Farrell es el único personaje masculino, mientras que entre las siete actrices se destacan Nicole Kidman, Kirsten Dunst y Elle Fanning. Quien no haya visto la original de Siegel, podrá disfrutarla pero en la comparación pierde al faltarle los elementos de sordidez y morbo de la original. En la conferencia de prensa, Sofia Coppola señaló que la suya es una “reinterpretación  de la obra de Cullinan aunque privilegiando una visión femenina”.

“A Gentle Creature” de Sergei Loznitsa (“Maidan”, “Austerlitz”) dura casi dos horas y media y muestra los pesares a que se ve sometida una mujer rusa (excelente Vasilina Makotseva) que intenta contactar a su esposo en prisión. Le envía un paquete pero se lo devuelven y finalmente se desplaza hasta la ciudad donde se encuentra el marido. Difícilmente algún distribuidor se “anime” a comprarla. La otra rusa (“Loveless”) tiene más chances comerciales y sobre todo de ganar algún premio mayor en Cannes.

Este cronista disfrutó ver lo nuevo de Naomi Kawase. “Radiance”, su título refiere a las dificultades crecientes de visión de uno de los personajes principales, un fotógrafo con quien mantendrá una nada convencional relación  la joven Misako. En la conferencia de prensa, con escasa asistencia de periodistas, se pudo apreciar la belleza de la actriz (Ayame Misaki)  y la inteligencia de la realizadora. Sería deseable que se lleve algún premio aunque no tuvo muy buena acogida en las críticas.

Ya se han visto las dos películas argentinas de la sección “Un certain regard” y en el caso de “La cordillera”, la respuesta del público fue favorable. La presentación oficial contó con la presencia de varios de sus intérpretes (Ricardo Darin, Dolores Fonzi, Erica Rivas, Paulina Garcia), además de su director Santiago Mitre.

Respecto a “La novia del desierto”, de las debutantes Cecilia Atan y Valeria Pivato, vale destacar cómo en apenas ochenta minutos logra cerrar una historia con dos personajes muy “queribles”. Teresa (Paulina García) es una mujer de unos cincuenta años, que al quedarse sin trabajo en una casa de familia en Buenos Aires, decide irse a San Juan  donde tiene una nueva oferta laboral. Pero en el camino perderá sus pertenencias y quedará varada en los dominios de la famosa Difunta Correa. Conocerá a El Gringo (Claudio Rissi), así como el camión y casa del ocasional compañero.

Ambos films argentinos compiten por el premio de “Un certain regard” (“Una cierta mirada”), una segunda sección donde es difícil predecir el resultado. De las dieciocho películas en competición, se han visto apenas cuatro. Además de las dos argentinas tendría chances “Barbara” de Mathieu Amalric, ya comentada en nota anterior. La restante es la alemana “Western”, que transcurre en Bulgaria en una zona donde hay construcciones, cerca de la frontera con Grecia. Está muy bien mostrado el contraste entre los trabajadores alemanes y los habitantes del lugar y las dificultades de comunicación por barreras idiomáticas. Esta pequeña joya cinematográfica podría ganar, pero además la buena noticia es que ya tiene distribución asegurada en Argentina.

Finalmente una referencia a una magnífica película fuera de competición. Se trata de “Visages, villages” correalizada por la gran Agnes Varda (junto a un joven llamado simplemente JR). Ambos se dedican a sacar fotografías de pobladores de la región de Normandía, para luego transformarlas en “gigantografias”. Las enormes imágenes las pegan (“collage”) en los frentes de las casa donde viven, o en los lugares de trabajo. Dificil describir en palabras el encanto de esta nueva obra de la directora de “Cleo de 5 a 7”. Ideal para presentarla en el próximo Festival de Mar del Plata o a más tardar en el BAFICI.