Winter which was not there

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En marzo de este año, la galería de Daniel Marzona en Berlín exhibió dentro de la muestra “Summer which was not there” del artista giorgiano Vajiko Chachkhiani el video “Winter which was not there”, trabajo que forma parte del grupo de artistas premiados por “The Future Generation Art Prize” que tuvimos la fortuna de recorrer en nuestro último día en Venecia.

Vajiko Chachkhiani nació en 1985 en Tbilisi (Georgia) y vive actualmente en Alemania desde donde su carrera está dando frutos interesantes: en el 2016 fue galardonado con el Premio Rubens de la ciudad de Siegen y representa este año a su país dentro de la Bienal, en la zona del Arsenale con la contundente muestra Living dog among dead lions.

En el Palazzo Contarini Polignac el video de Chachkiani “Winter which was not there”, o “El invierno que no estaba ahí”, ocupa unos 5 metros de largo y se puede visualizar desde una larga banca de madera. Si hay algo que se destaca en estas curadurías instalativas que cruzan obras y espacios que las contienen, es el modo diverso de exhibir los videos. No sólo el espacio debe adaptarse al audiovisual sino que también las pantallas deben hacer lo propio con estas paredes tan particulares de una ciudad sobre el agua, en espacios de cientos de años, con rincones improbables, pequeños balcones de madera, escaleras gigantescas, pasajes, o halls enormes.

El contraluz de las ventanas no afecta a la observación, al contrario, la empodera. Lo de Chachkiani es, en apenas 9 minutos, puro cine. Un hombre espera que una grúa extraiga de un lago una escultura gigantesca de lo que suponemos un líder político, representado con el típico modo del realismo socialista. Atada a su camioneta, el hombre llevará la escultura desde ese lugar, atravesando campos, barrios, y entrando a una ciudad en la que se perderá hasta que la cámara lo pierda. En el recorrido la escultura se va desarmando. ¿Para qué ocuparse en trasladar algo que se terminará rompiendo? ¿Era un monumento público? ¿Qué hacía, en todo caso, en el fondo de un lago? Un hombre con un perro traslada una escultura para romperla. Planos generales y primeros planos del perro y el hombre son suficientes para esta metáfora de un mundo en decadencia, tal vez desvastado por la guerra pero sobre todo desvastado por las imágenes de cientos de años de revoluciones perdidas.

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