Presidio, Lucio Bazzalo

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Los integrantes del Laboratorio de Experimentación Teatral (LET) nos entregan una obra osada porque permite que los cuerpos digan mucho más de lo que la palabra puede expresar y porque propone un corrimiento de nuestros propios límites. Es una pieza de teatro físico donde las coreografías y la expresión corporal cobran un papel preponderante.

“Un grupo de actores, actrices, directores, bailarinas y cantantes nos convocamos con el propósito de brindarnos un espacio para la investigación e intercambio a partir del entrenamiento en diferentes técnicas de teatro y danza  –define LET–. Nos  abocamos a observar ese otro cuerpo que es el resultado de la investigación grupal. Durante el lapso de tres años de investigación ese cuerpo creció, es así que el LET se propuso una nueva mirada, la de articular lo transitado, en una obra, así se origina ‘Presidio’, la primera pieza teatral del Laboratorio”.

Estos son cuerpos ensimismados que solo se comunican mediante el sexo o la agresión. Son como objetos que giran en falso. Los personajes caminan sin rumbo alrededor de un cuadrado: no tienen escapatoria. Hay algo en lo repetitivo que hace pensar en la automatización, el hombre como parte de una maquinaria, alienado, y podemos pensar en el rol de Chaplin en Tiempos Modernos, por ejemplo, asemejándose a una máquina.

Son seres que hablan consigo mismos: su imposibilidad de una comunicación real con el otro es angustiante. Repiten frases y hablan en un idioma extranjero. Uno podría incluso evocar el pasaje bíblico referido a la Torre de Babel donde Dios confunde el lenguaje de los hombres por su enojo ante esta construcción. De igual manera, los protagonistas de Presidio parecen no entenderse; el lenguaje los separa y el factor de unión parece ser la propia piel.

Presidio remite a la idea del encierro, a la falta de libertad. ¿Somos libres de elegir nuestro destino o estamos condenados a repetir nuestros errores, a seguir instintos que pueden llevar a destruir la humanidad? Fuimos arrojados a la existencia, ¿en qué medida podemos definir, construir quienes queremos ser?

Se ha dicho que el cuerpo es la prisión del alma; también que el alma es la prisión del cuerpo. En esta pieza no sabemos cuál es el que queda prisionero del otro. La mujer con la pelota/hijo, el ser andrógino, la pareja que mantiene relaciones ¿nos estarán hablando de la maternidad como presidio, del género y de la sexualidad como presidio? Incluso cabría pensar en un mundo donde la imagen que damos de nosotros mismos en las redes sociales puede resultar una aporía: allí donde intentamos definirnos con las fotos de nuestros momentos vividos, quedamos etiquetados irreversiblemente en una construcción ficticia que poco tiene que ver con lo real, quedamos atrapados en un mundo de ficción.

Heidi Fauth, Gisel Gainsborg, Rodrigo Martinez Frau, Martina Federica Mendaña movilizan al espectador con su expresividad y su trabajo físico contundente. La coreografía de Gainsborg logra transmitir el encierro de los personajes y la sensación de choque continuo entre las distintas individualidades. La dirección y la dramaturgia de Lucio Bazzalo consiguen que todo el conjunto se amalgame y que tenga coherencia y sustancia el relato visual. La música de Alejandro Kauderer resulta muy acertada en todo momento, en especial con el vals intervenido o deformado. Esta es una obra donde la éstetica de lo feo, lo deforme (la expresión de uno de los personajes también nos muestra la deformidad de un rostro) contrasta con lo impecable del vestuario blanco (diseñado por Ana Nieves Ventura).

Quizás cabría plantearse si el peor de los presidios surge cuando prescindimos del otro. El teatro recupera ese contacto humano que muchas veces se pierde con el contacto virtual. Bienvenida esta obra, entonces, que mientras nos apresa en la sala para conducir nuestra mirada al dramatismo de los cuerpos, nos abre una puerta de salida posible.

Ficha artístico-técnica

Dramaturgia y Dirección:

Lucio Bazzalo

Actúan:

Heidi Fauth, Gisel Gainsborg, Rodrigo Martinez Frau, Martina Federica Mendaña

Música original:

Alejandro Kauderer

Coreografía:

Gisel Gainsborg

Diseño de vestuario:

Ana Nieves Ventura

Diseño de luces y fotografía:

Akira Patiño

Dramaturgista: Heidi Fauth

Asistencia de dirección y producción:

Bárbara Majnemer

PATIO DE ACTORES

Lerma 568
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 4772-9732
Web: http://www.patiodeactores.com
Entrada: $ 200,00 / $ 150,00 – Sábado – 17:00 hs – Hasta el 10/06/2017