Ciclo Strindberg

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Ciclo Strindberg refleja el proceso de un año de investigación sobre la obra del consagrado autor sueco. Constelación Pelicano y Lobos y corderos son dos obras que se presentan juntas en el Teatro Defensores de Bravard. Surgen como resultado de los talleres de entrenamiento y montaje que el director Mariano Dossena llevó a cabo el año pasado. El objetivo que se puso el grupo fue investigar distintas obsesiones de Strindberg. El Pelicano, Sonata de Espectros, Danza Macabra y Señorita Julia son la materia prima de estas nuevas obras que crean algo nuevo a partir de lo ya existente.

“Tradición no quiere decir mera conservación, sino transmisión. Pero la transmisión no implica dejar lo antiguo intacto, limitándose a conservarlo, sino aprender a concebirlo y decirlo de nuevo. De ahí que utilicemos también la palabra «transmisión» (Übertragung) como traducción (Übersetzung). De hecho, el fenómeno de la traducción es un modelo de lo que verdaderamente es la tradición. Lo que era lengua fosilizada de la literatura tiene que convertirse en nuestra propia lengua; sólo entonces es la literatura arte.” Estas palabras de Hans-Georg Gadamer en La actualidad de lo bello se aplican perfectamente al trabajo descripto, porque lo que este grupo ha conseguido es transmitir a Strindberg mediante una traducción particular, por así decirlo, convertir la lengua fosilizada en lengua propia, en otros términos, ha conseguido apropiarse de la obra para actualizarla y hacer de esta interpretación un hecho artístico.

“Así pues, se trata de esto: dejar ser a lo que es. Pero dejar ser no significa solo repetir lo que ya se sabe”, continuamos con Gadamer. Por eso la obra que aquí se propone tiene algo repetido pero también agrega un elemento innovador: deja ser a una voz del pasado incorporándola a un presente.  Podríamos pensar este encuentro que proponen Dossena y compañía más que como homenaje, como una fiesta y celebración del arte de Strindberg, donde el espectador debe desentrañar significados y, si las tiene, acudir a sus propias referencias de la obra del autor.  Constelación Pelicano y Lobos y corderos revisten un fuerte carácter contemporáneo al valerse de la cita y la apropiación como los recursos que apuestan a dar un nuevo sentido a lo ya establecido, apelando al bagaje de quien presencia la obra y debe reponer información. Y también porque los temas propuestos por el drama moderno no han caducado para nada sino siguen teniendo vigencia absoluta.

Lo entrevistamos a Mariano Dossena para que nos diera su punto de vista sobre la obra.

¿Los textos de las dos obras resultantes son citas textuales a los originales de Strindberg? ¿Cómo llegaste a ellos?

Así es, son textos sacados de varias de sus obras (Sonata de Espectros, El Pelicano, Danza Macabra y Señorita Julia). Los extractos fueron seleccionados por los actores, sobre la base de diferentes temáticas que fuimos abordando y que son predominantes en toda la obra de Strindberg, tales como la dominación, los secretos familiares, la herencia y la mentira.  Luego, se armó un circuito arbitrario de escenas o encuentros entre dos o tres actores, también de momentos de algún actor en soledad, con la finalidad de transitar ese circuito y poner en juego esos textos; de ahí surgió el esqueleto que luego se transformó en la estructura de ambas obras.

¿Cuál es el valor de reponer textos clásicos en la época actual o qué aporte pretenden las dos obras?  

Creo que tanto Strindberg como los autores clásicos ya han planteado todas las problemáticas posibles del ser humano. Su lejanía con nuestro tiempo no hace más que potenciar su vigencia; por eso creo que todos ellos son verdaderamente visionarios.

¿Cómo fue la dinámica grupal al ensayar estas piezas?

El trabajo de dramaturgia fue grupal, ya que a partir de la exploración dramática de los textos, fuimos construyendo entre todos un espacio vincular que sostuviera y le diese un cuerpo orgánico a esa dinámica teatral. La historia es casi la misma, en ambas obras: muere el Padre, aparecen los secretos y la puja por la herencia. En Constelación Pelicano  sucede en la noche fría y oscura de la península, mientras que en Lobos y Corderos,  en el seno de una familia de clase acomodada.

Tomaste algo de unas reflexiones o escritos personales de Strindberg. ¿Cómo eran esas reflexiones? ¿Me podés compartir la cita que más te guste?

Sí, tome algunas reflexiones y escritos no muy conocidos de Strindberg, también algo de su poesía, que es muy bella. Para Constelación Pelicano tomamos algo de su pintura, puntualmente, una de un faro en el medio de la inmensidad que inspiró a que todo sucediera en una península y de noche.  Hay un texto de él que me conmueve mucho que es: “¿Sabes cuál es el mayor dolor? Descubrir que la felicidad, no es más que puro vacío”.

¿Qué destacarías de la figura de Strindberg en la historia del drama universal?  

Creo que Strindberg era un iluminado, un perfecto conocedor del alma humana, y eso me atrae de los autores clásicos: su lenguaje depurado, su vuelo, su poesía;  me cuesta encontrar estos condimentos en la dramaturgia actual

El trabajo de esta cooperativa dio sus frutos. La estética del collage es la imperante aquí, el cortar y pegar y hecho con una eficacia destacable, siempre respetando un estilo. El relato se consolidó como resultado de un diálogo grupal. Las actuaciones muestran gran solvencia por parte de los intérpretes. En suma, Ciclo Strindberg es una opción muy recomendable para aquellos que ya conocen los textos del autor sueco o para los que quieren intentar una primera aproximación con esta mirada muy lúcida y actual. Una versión en la que vale la pena demorarse y sumergirse.

Selección dramatúrgica y dirección de Mariano Dossena // “Constelación Pelicano” – Intérpretes: Martín Giménez, Daniel Toppino, Paula Marcela Rapalini, Gabriel Quagliano, Clara Herrera, Jorge Fénix, Silvia Pampi, Selva Pucheta, Emilia Arduin, Lorena Kushidonchi y Miguel Zagaría // Funciones: Sábados, 21 hs.- // “Lobos y Corderos” – Intérpretes: María Fernanda Cabrera, Ana Borelli, Joaquín Herrera, Paula Marcela Rapalini, Cristina Licar, Marcelo Panichelli, Fernando Mercado, Fernanda Pesado y Bruno Tignanelli // Funciones: Sábados, 22.30 h // En el Teatro Defensores de Bravard, Bravard 1178 // Entrada: Por Espectáculo $150 – Ambas Propuestas $200.-