19° BAFICI – COMPETENCIA OFICIAL INTERNACIONAL: UN BALANCE

0
0

La vasta oferta de películas del BAFICI, 400 entre cortos y largometrajes, obliga al crítico (y al espectador) a tener que desechar la visión de títulos que hubiera querido ver.

- Publicidad -

La Competencia Oficial Internacional, con 22 películas de las cuales dos fuera de competencia, ofrece a menudo la oportunidad única de asistir a la proyección de obras que muy difícilmente se estrenen comercialmente en nuestro país.

El siguiente balance es inevitablemente parcial al no haber podido abarcar todas las concursantes, aunque sí la mayoría. Es habitual entre críticos “dejar pasar” las argentinas, dado que en algún momento se estrenarán. Y ello explica su ausencia en esta nota.

España con dos películas se llevó los mayores premios.  “Niñato” fue la ganadora con el personaje homónimo de 34 años, un aficionado al hip-hop, que debe ocuparse de sus tres hijos. Dura apenas 70 minutos y sorprendió al superar a “Estiu 1993” (foto), también española (catalana) donde también hay dos niñas, la mayor de las cuales ha perdido a su madre y vive con su tío y esposa. Su realizadora (Carla Simón) debió conformarse con el galardón a la dirección, aunque hubiese sido más lógico que ganará el premio a la mejor película.

Hubo varias latinoamericanas en la Selección Internacional y una de las que descolló fue “Medea” de la costarricense Alexandra Latishev Salazar. El personaje central es una chica joven que juega al rugby y está embarazada. Su familia hace de cuenta que todo está bien, ignorando el drama que ella vive. Como aclaró la directora y la actriz (notable Liliana Bamonte)  toca un tema como el aborto que es tabú en Costa Rica. Debió ganar el premio a la mejor actriz.

También se destacó la boliviana “Viejo calavera” de Kiro Russo que sigue a Elder, un hombre que consume mucho alcohol, se pelea con todo el mundo y trabaja (cuando lo hace) en la mina de Huanuni. Excelente fotografía del también productor y montajista  Pablo Paniagua.

La uruguaya “El candidato” de Daniel Hendler de inminente estreno decepciona al mezclar dos temáticas como la filmación de películas y la gestación de un “candidato” en el terreno político.

En cambio sorprende “No intenso agora” de Joao Moreira Salles, hermano del director de “Diarios de motocicleta”, que estuvo fuera de competición. De haber participado en dicha competencia es probable que resultara ganadora del premio máximo. Se trata de un documental con imágenes, muchas inéditas o poco conocidas, de la década del ’60. Las hay de Mayo del ’68 en Paris, incluyendo discursos del General de Gaulle, uno de los cuales a fines del año anterior resulta casi gracioso al predecir un gran año 1968 para Francia. También de ese mismo periodo son las imágenes de los tanques rusos en Praga y del suicidio de Jan Palach. Esa época también tuvo muertes (asesinatos, suicidios) en Brasil que son comentadas en el film. Finalmente conviene resaltar las películas y fotos tomadas en la China de Mao durante los viajes que hizo la madre de Salles a dicho país.

También es de Brasil “Arábia”, especie de Road Movie, que transcurre en Ouro Preto y otras ciudades de Minas Gerais. Es básicamente el relato visual de un obrero con muy diversas ocupaciones. Buenas actuaciones y música (incluyendo canción de Maria Bethania).

De la India llegó “Newton” que seguramente nunca se estrenará en Argentina. El personaje central, que lleva el nombre del famoso científico, es una especie de fiscal que quiere a toda costa que se desarrollen unas elecciones en plena selva. Alejada totalmente del cine de Bollywood, tiene cierto humor pese a la presencia de soldados y guerrilleros (maoístas) en plena foresta.

La italiana “LIberami” es casi un documental al mostrar a varios sacerdotes en Sicilia que no dan abasto con la cantidad de personas (mayoría mujeres) que están o parecen poseídos por el diablo. El personaje central es el padre Cataldo y el film entretiene e interesa.

También europea es “Porto” del brasilero Gabe Klinger que transcurre en la hermosa ciudad portuguesa. Lucie Lucas es Mati, una bella chica francesa que conoce a Jake una noche y entabla fuerte relación. Sobresale la fotografía pero la trama tiene mucho de déja-vu. Lo que impacta es que el actor Anton Yelchin, murió pco tiempo después en un terrible accidente, aplastado por su propio auto.

“2557” es alemana por su director (Roderick Warich) y dos de sus personajes principales, pero en verdad es más que nada tailandesa al transcurrir íntegramente en Bangkok.  Hay una chica de dicho país que es quien relata una historia de enfrentamiento entre la mafia de su país y los dos hombres europeos. Pero el conjunto es de escaso interés y calidad.

Apenas un poco mejor es “95 And 6 To Go” de la japonesa Kimi Takesue, quien filma a su abuelo, ex cartero y residente de Hawaii. El título alude  a la edad del pariente pero también al futbol americano cuyo campo de juego ocupa 100 yardas.

“The Wedding Ring” muestra el contraste cultural entre el país de origen de la nigeriana Tiyaa y el lugar donde estudió (París) y reside su novio. Algunas imágenes en el desierto o en pueblos africanos no alcanzan para hacer de esta una obra perdurable.

De Estados Unidos llegó “Dark Night” de Tim Sutton tocando un tema recurrente ya visto en obras anteriores como “Bowling for Columbine” en que un francotirador se propone a asesinar sin causa alguna a personas, en este caso en un cine. La diferencia con otras similares es que aquí la acción se detiene justo antes que ocurra la masacre, mostrando en cambio como transcurre la vida de varias de las víctimas, antes del luctuoso suceso.

En el balance el BAFICI ofreció en su Selección Oficial Internacional algunas películas de interés complementadas con otras notables  como las finlandesas  “The Other Side of Hope” (de Aki Kaurimaki) y “The Happiest Day in the Life of Olli Maki” y la inglesa “Lady Macbeth”, todas curiosamente programadas en la Sala Gaumont del INCAA.