“Cada libro sale a buscar un lector”, entrevista a Sebastián Basualdo

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Sebastián Basualdo es escritor y periodista del Suplemento Radar Libros de Página/12. Es además, editor de la revista literaria Los Inútiles de siempre. Publicó los libros de cuentos La mujer que me llora por dentro y Fiel, y la novela Cuando te vi caer. El 11 de mayo, presenta Mañana solo habrá pasado, que reúne gran parte de sus cuentos, ilustrados por Cristian Turdera.

En una charla con Leedor, Sebastián nos cuenta sobre su nuevo libro.

¿Cómo nace este libro? ¿Nace ya como un proyecto cerrado o son relatos que fuiste escribiendo y que luego decidiste publicar juntos?

La idea de este libro nació por iniciativa de Nora Galia, editora de Letras Del Sur, a quien de paso aprovecho para agradecerle, no solo por la confianza en mi trabajo, sino por su labor incansable. Verdaderamente da gusto tener una editora como Nora, porque está pendiente de los más mínimos detalles. Creo que en los cuentos están gran parte de mis preocupaciones como escritor de ficción; me refiero a las temáticas y los personajes que me acompañan desde antes de la publicación de Cuando te vi caer. En esta oportunidad decidí incluir cuentos de Fiel, mi anterior libro y otros que salieron publicados en revistas de Argentina, también en México, y otras publicaciones, como Verano/12, por ejemplo. La verdad es que los cuentos nuevos no pensaba publicarlos. Escribía como un recreo a Todos los niños mienten, novela en la que trabajé durante tres años y que acabo de terminar recientemente. Así que fue una sorpresa para mí la propuesta de Letras del Sur, que está armando un catálogo muy interesante. Después vino el trabajo de selección, intentar pensar una unidad que le dé sentido y ponga de manifiesto mis preocupaciones estéticas, como te decía antes. Tener la posibilidad de publicar un libro de estas características tiene como una especie de plus de alegría porque el escritor que es esencialmente cuentista sabe que los editores suelen ser reticentes con ese género por cuestiones de venta, dicen, curioso ¿no? en un país de cuentistas, pero lo cierto es que rápidamente te preguntan: “¿Una novela no tenés?”. En este sentido creo que Mañana solo habrá pasado es también una convicción por parte de la editorial, el modo en que conciben la literatura. Y yo me siento muy agradecido.

¿Por qué editarlo cómo un libro ilustrado?

Bueno, perdón que me repita, pero en este caso fue también idea de la editora Nora Galia que los cuentos fueran ilustrados. Y me pareció una idea excelente desde el principio. Había una intención por parte de la editorial de trabajar con Cristian Turdera, algo que para mí es un honor, y supongo que vio en mis cuentos una oportunidad. No sé cómo poner en palabras la sensación que se experimenta al saber que otro artista habitará por un tiempo tu universo imaginario, dejando algo que será para siempre. No sé… Yo lo siento como una especie de diálogo, un encuentro afectivo de alguna índole, porque de otro modo no hubiera podido surgir algo tan intenso y hermoso como lo que finalmente se materializó, me refiero al libro.

¿Cómo fue el trabajo de Cristian Turdera? ¿Leyó los cuentos, trabajó con los títulos, o de qué manera?

Justamente a eso iba. Turdera y yo no hablamos nada durante su proceso creativo. Nora reclamaba el encuentro, pero creo que los dos al mismo tiempo nos rehusábamos a juntarnos, un acuerdo tácito. Turdera es un artista enorme, y su sentido de la libertad creativa está muy ligada a mi manera de ser, así que no hacía falta que yo opinara sobre nada. Lo único que me tenía inquieto era saber si los cuentos le habían gustado. Y creo que en la ilustración de la tapa me lo dejó bien claro.

El título remite a la pérdida, ¿de qué manera funciona este motivo en los diferentes relatos?

Es cierto, remite a la pérdida. Es un título que me acompaña desde antes de pensar en este libro. Mañana solo habrá pasado juega para mí con dos variantes de interpretación, aquello único que quedará como una especie de saudade del portugués, ese sustantivo imposible de traducir, o lo que pasará, finalmente, como todo lo que resulta atravesado por el tiempo. La pérdida tal vez remite a la melancolía o a cierta clase de nostalgia. En estos cuentos, además de retomar algunas cuestiones que tienen que ver con la puesta en jaque de ciertos mandamientos que han degenerado en machismo, también escribo sobre la amistad, la relación entre los padres y los hijos, los problemas de pareja cuando la laguna de la incomunicación se instala para que cada uno observe el reflejo de su egoísmo, entre otros temas.

¿Cuáles son tus sensaciones como escritor en esta previa antes de la publicación?

Estoy muy ansioso por saber cómo será el recibimiento del libro. Reescribí muchos cuentos con una idea muy clara de lo que quería decir y siento que esta publicación es una nueva oportunidad para poder seguir pensando mi proyecto literario. A veces pienso que cada libro sale a buscar un lector, que ese el verdadero fin de una publicación y no la venta o la publicidad, y esa cosa frenética que tiene el mercado editorial. Cuando te vi caer se vendió muy bien, demasiado bien, te diría, teniendo en cuenta que no soy un autor con un gran aparato detrás, pero lo importante para mí fue que encontró un lector, y no es una metáfora, me refiero a un lector real, un joven al que le estaba sucediendo lo mismo que a uno de mis personajes y tenía que tomar una decisión porque corría el riesgo de morirse. Ese lector me escribió para contarme su historia. Y para mí ya está, ese libro encontró su lector. Suficiente. Cuando voy a la Feria del libro y veo tantos ejemplares siento una especie de vértigo al pensar adónde irán a parar tantos destinos. Uno lee para encontrar su propia historia o para buscar a alguien.

En un panorama editorial fragmentado y un poco complicado por la situación económica, ¿cómo te planteás la difusión y la venta del libro?

Creo que hasta que un libro encuentra su lector pasa un tiempo que no tiene nada que ver con las reseñas literarias y las críticas. Pero no soy un necio, por supuesto. Si las críticas de mis colegas son buenas o benevolentes, eso le permitirá al libro encontrar ciertos atajos o pasajes, una visibilidad. ¡La lista de novedades es tan efímera! Así que daremos un par de charlas por algunos lugares. Es algo que disfruto mucho, aunque no lo hago muy seguido por cuestiones de tiempo.

Basualdo