Claudia Fontes en la Bienal de Venecia: un site specific como zona de transición

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“El problema del caballo” es un site – specific de Claudia Fontes, presentado como aquella zona de transición entre animalidad humana y la no humana donde se evocan las posibilidades de convivencia y aprendizaje mutuo que puedan generarse al interior de la misma.

Leé aquí la entrevista que le realizamos a Claudia Fontes.

Acercándonos a la representante argentina en la Bienal de Venecia 2017

Claudia Fontes  es una artista visual argentina  que se encuentra viviendo en Inglaterra (Brighton) desde el año 2002. Es egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón y de la carrera de Historia del Arte de la UBA. Participó del Taller de Barracas organizado por la Fundación Antorchas y también fue residente en la “Rijksakademie van beeldende kunsten” de Amsterdam, donde trabajó bajo la tutela de artistas consagrados como el británico Richard Deacon, el italiano Michelangelo Pistoletto y la estadounidense Joan Jonas, entre otros. Paralelamente a su práctica artística, participa de manera protagónica en la formación de redes de cooperación entre artistas, y ha generado espacios de pensamiento crítico, especialmente en relación a iniciativas auto-gestionadas por artistas. Fue creadora de “Trama”, una plataforma de cooperación entre artistas que conectó proyectos en distintos puntos de Argentina.

Ser elegida para representar a la Argentina disparó un proyecto que se presentó bajo las bases fundantes de todo su cuerpo de obra: la descolonización analizada de un modo trasversal, a nivel personal, interpersonal y social. De allí emerge toda su propuesta.


Sobre EL Problema del Caballo

Su propuesta, nos recuerda sin ligar a dudas a  su serie “Foreigners” del año 2013, donde a través de sus porcelanas mutantes denunciaba a los ingleses su condición de “¡foreigner!”, a pesar de tener ciudadanía británica y de vivir varios años en su país.

Ecos similares resonarán en el  mes de mayo en Venecia durante la presentación de la  instalación propuesta para el  Arsenale, lugar donde antiguamente funcionaba una fábrica de fundición de balas de cañón para los barcos mercantes y de guerra, que luego fueron utilizados en diversas colonizaciones a lo largo y a lo ancho del mundo. La misma se presentará como una acción detenida en el tiempo.  La tensión resulta del hecho de saber que fue pensada para montarse en un contexto distinto, donde opera una constante crisis de los estados modernos y donde el  campo artístico pareciera desconocer éste situación, ya que se continúa adecuando a un formato típico del siglo XIX donde las representaciones se siguen pensando como “nacionales” en una bienal que pretende ser global. La relación con el significado contemporáneo de la Bienal como institución, es desde sus orígenes, un hecho artístico-político

 

Espacio/s

Claudia Fontes, utilizará el contenido tanto histórico como semántico del espacio para interpelarnos. Según confiesa la artista el Arsenale “¡pedía a gritos la presencia de un caballo!”. Un dato no menor, es el hecho de que los materiales con los que está construido el pabellón se extraían a fuerza de caballo, a saber: ladrillo, hierro y madera. El “lugar asigno al arte” contenía demasiada información (tanto económica como política) y la artista lo incorpora de manera íntegra a su proyecto.

El modo de trabajo, desde la inclusión de la carga simbólica, hasta el tratamiento específico del suceso dentro del cual se inscribe la obra, funcionan a la perfección para imaginarnos un espacio pensado como “objet trouvé”.

Caballo Parlante

El caballo se utiliza para abarcar territorio no sólo en el ajedrez. Es símbolo de conquista. Pero Claudia Fontes lo va a encerrar, va a atrapar al animal que no conoce cadenas en un momento de plena crisis de los estados nación.  ¿¡Qué mejor que conservar un ícono en un pabellón de arte!?

El que pone al animal al servicio de la guerra es el hombre. Sí, el mismo hombre que lo puede poner dentro del Arsenale para ser contemplado.

Nuestra representante decidió representar al caballo en una situación de vulnerabilidad, pensando en los que “no quisieron estar allí” como ocurre en el cuadro de Ángel Della Valle, La vuelta del Malón (1892), ícono de nuestro Museo Nacional de Bellas Artes. En la escena- performance planteada habrá al menos cuatro figuras blancas: una animal, algunos personajes y algo que andará por allí, como “una presencia extraña y/o sombra presente en la pared”.  No  imaginemos (más allá de las claras referencias) una reconstrucción histórica de la conquista del desierto… La escena será íntima.

Leé el Listado de Pabellones Nacionales en esta Biennale.

Créditos de la foto: El Problema del Caballo / The Horse Problem. Claudia Fontes at the Argentinean Pavilion, Venetian Arsenal. Work in progress for #BiennaleArte2017 and #VivaArteViva. Photo by ©Glen Homer. Fabrication by London Mouldmakers.