Isabelle Huppert

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La mayor actriz francesa de la actualidad y una notable carrera de 45 años y más de 100 títulos

Cuando aún sigue en cartel “Elle: abuso y seducción”, notable film de Paul Verhoeven, se estrena “El porvenir” compartiendo ambas la misma actriz protagónica, hoy la más grande de la cinematografía francesa.

Con esas dos películas, Isabelle Huppert completa las cien producciones desde su inicio en el cine en 1972, con un envidiable promedio de más de dos por año. Pero en lo que va de la presente década ese valor es aún mayor al alcanzar una media de tres anuales.

Muchos de sus films (la mayoría) nunca se presentaron en Argentina pero cabe rescatar que el primero, conocido aquí como “Faustina, una lágrima…un amor” de Nina Companeez, tuvo estreno comercial en nuestro país y el rol femenino central estaba a cargo de Isabelle Adjani.

Otras tempranas realizaciones donde tenía roles secundarios también se conocieron aquí: “César y Rosalía” de Claude Sautet y “Las cosas por su nombre” (“Les valseuses”), de Bertrand Blier con un trío central inolvidable (Gerard Depardieu, Patrick Dewaere, Miou-Miou).

Su nombre empieza a sonar fuerte en 1977 (estreno en Argentina en marzo de 1978) cuando el suizo Claude Goretta la dirige en “Amantes” (“La dentellière”). El gran Agustín Mahieu iniciaba su crítica afirmando: “Admirable es un adjetivo que surge espontáneamente tras una primera visión del tercer film de Goretta – antes se vieron “La invitación” y “Ladrón, marido y amante” – que llega a nuestro país”. Y Daniel López, otro gran crítico de esa época, describía al personaje de Pomme/Béatrice (Huppert) como “una muchacha de 18 años, tímida y retraída, petisa y feúcha, muy a la antigua en su carácter y vestimenta (minifalda, blusas de cuello redondo con encaje) que descubre simultáneamente el amor y el sexo. Vale la pena recordar que el título original está inspirado en un famoso cuadro de Vermeer.

También en 1978 se estrenaba la primera de sus siete colaboraciones con Claude Chabrol, cuyo título local “Niña de día, mujer de noche” era bastante más significativo que el de su país de origen (“Violette Nozière”). Ese fue uno de sus primeros personajes más oscuros, basada en la historia real de una mujer que asesinó a su madre y envenenó a su padre y terminó sus días al ser condenada a la guillotina. Diez años después Chabrol volvería a dirigirla en “Un asunto de mujeres” (“Une affaire de femmes”), donde ahora componía a un “monstruo” (en acertadas palabras del crítico Pablo O. Scholz) que elige, entre ser prostituta y realizar abortos clandestinos a mujeres que mantienen sexo con alemanes durante la ocupación de Francia, esta última opción.

Otras películas de Chabrol como “La ceremonia” y “Gracias por el chocolate” muestran nuevamente a Huppert en personajes perversos a los que era tan afecto el gran realizador de “El bello Sergio” y “Los primos”. Es curioso que ningún distribuidor se animara a adquirir los derechos de “Madame Bovary”, la única de las siete películas que no tuvo estreno comercial.

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En el año 2001 Michael Haneke la dirige por primera vez en La profesora de piano y le permite ganar el premio de interpretación femenina en el Festival de Cannes (ya lo había obtenido ex aequo en 1978 con “Violette Noziére”). El director de “La cinta blanca” también la incluyó en el reparto de “Amour” (Oscar al mejor film y Palma de Oro) y en apenas un mes en una nueva oportunidad estarán subiendo la alfombra roja (junto a Jean-Louis Trintignant) con “Happy End”, segura candidata a una tercera Palma de Oro.

La vasta carrera de Isabelle registra algunos otros directores con los que ha reincidido. Tal el caso de Bertrand Tavernier (“El juez y el asesino”, “Más allá de la justicia”), Jean-Luc Godard (“Sauve qui peut (la vie)”, “Passion”) y Benoit Jacquot. Con este realizador ya lleva cinco películas y una sexta en producción y este cronista tuvo la oportunidad de participar en forma minoritaria en la distribución de una de ellas. Villa Amalia transcurre en una isla en Italia y está basada en una novela de Pascal Quignard (recordado por “Todas las mañanas del mundo”). Huppert compone a una concertista y compositora que decide separarse de su infiel esposo y viajar, en un personaje totalmente alejado de la mayoría de los de sus films con Chabrol o Haneke. “Villa Amalia” funcionó bien en la taquilla ya que superó los 15.000 espectadores con apenas cuatro copias y quince semanas en cartel.

La gran actriz francesa es capaz de componer personajes de lo más diversos e incluso comedias como “Mi peor pesadilla” de Anne Fontaine o tres personajes diferentes en un mismo film: “En otro país” de Hong Sang-Soo.

Con ambos directores está filmando nuevamente, y no cabe duda de que aún nos esperan muchas nuevas oportunidades para apreciar el talento mayúsculo de la gran Isabelle Huppert.