Kazuma Obara: fotografías de Chernóbil, ¿rollos radiactivos?

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Fotografías radiactivas de Chernóbil.  O los rollos radiactivos?
Proyecto fotográfico documental de Kazuma Obara. 2015-2016

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Kazuma Obara es un reportero gráfico japonés, que focalizó su trabajo fotográfico en accidentes nucleares. a raíz de un hecho cercano a su vida, el accidente en la Central Nuclear de Fukushima.

Obara habla sobre cómo los efectos y consecuencias de este tipo de desastres no son visibles para el público en general. Por ejemplo, sus conocidos de Fukushima temen decir que provienen de esa zona, ya que eso puede significar que los discriminen porque pueden tener problemas a la hora de concebir.

Su trabajo documental llamado Exposure, llamó mucho mi atención, no sólo por su intención, sino también por su técnica, muy particular a la hora de hablar de conservación de material fotográfico.

Este trabajo es sobre el accidente nuclear de Chernóbil en Ucrania, ocurrido en 1986. Obara empezó a  observar que las generación de jóvenes, más alejadas de esa década, sólo conocían del accidente, a través del entretenimiento, ya sea por video juegos con zombis o películas de ciencia ficción, imágenes de terror y apocalipsis directamente relacionadas con la zona.  También por medio del estudio de las redes sociales, podía ver cçomo en el  #Chernobyl, se veían fotos e imágenes solo del lugar tomadas por turistas. Su objetivo en este caso era poder generar a través de imágenes visibles (fotografías) las consecuencias invisibles de este tipo de accidentes en las personas de la zona. Un gran desafío para plasmar en fotografías.

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Una vez en el lugar, supo de la historia de Mariya, una beba nacida 5 meses después del accidente. Sus padres para esa época vivían en Kiev a 100 km de la planta nuclear. De niña, Mariya vivía enferma, internada en el hospital todo el tiempo sin un diagnóstico para lo que sufría. Los doctores con el tiempo culparon a la mente como generadora de sus problemas. A los 19 años su cabello comenzó a caerse al igual que sus uñas, tenía problemas del corazón, temblores y  ataques de pánico. Después de cumplir los 24 años, se operó de la glándula tiroides, aconsejada por un doctor que no creía que todo fuera mental. Actualmente toma muchas pastillas al día, de por vida, pero ha logrado cierta estabilidad y una ayuda del gobierno por su discapacidad.

“…Los niños que nacieron en el año de Chernobil  fueron los más afectados. Yo estaba tumbada en el hospital, sin mi madre todo el tiempo… Solía sentir mucha culpa por lo que vivía…”. Mariya.

Este era el desafío de Obara, poder plasmar esa discapacidad y ese malestar de toda una vida, que al no reflejarse en cicatrices o deformaciones, era difícil de mostrar, y más difícil aun poder transmitirlo a los jóvenes de hoy.

Fue así que pensó en imágenes más abstractas, y consiguió unos rollos de película de un lugar que quedaba a 5 km de Chernóbil. Estos rollos estaban vencidos, habían caducado en 1991 y 1992.  He aquí el dato técnico, los rollos de negativos para fotografía tienen una fecha de vencimiento, porque están hechos con materiales industriales y orgánicos. Mas allá de las condiciones en las que se conserven, a la larga pierden sus propiedades.  Imagínense unos rollos que estuvieron muy cerca de una zona expuesta a radiación.

Los rollos vencidos se pueden usar, pero muchas veces después del revelado no hay imágenes, y otras veces se generan efectos sobre las imágenes, como cambios o perdida de colores. Otra cosa que les ocurre a los rollos es que pueden perder sensibilidad a la luz, esto quiere decir que las imágenes aparecerán con un velo o con manchas.

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Usando este posible efecto con rollos vencidos, y siendo muy cuidadoso a la hora de exponer y revelar, Obara logró ese efecto abstracto que buscaba. Son imágenes que fueron “expuestas” a la radiación y son visibles las consecuencias.

A través de las fotos de los lugares de la zona, de las personas de los alrededores y de la vida diaria de Mariya, se logra ver ese velo constante que se cierne sobre todos. Un velo casi visible y casi invisible. Pero que se logra captar, que sigue aun cubriéndolo todo, todas las imágenes sufrieron las consecuencias.

Y molesta al ojo espectador porque la imagen está envuelta en tinieblas, porque veníamos  mirando “Chernóbil un desastre nuclear” con ignorancia y confusión, sobre todo los más jóvenes.

Recomiendo visitar la página web de Kazuma Obara, donde podrán ver no solo sus trabajos fotográficos, sino también como personalmente edita y encuaderna los libros.