LOGAN versus KONG

0
0

Acción por partida doble en feroz competencia por los espectadores  

- Publicidad -

El título de esta nota, “Logan versus Kong”, no alude a una nueva película que enfrente a Wolverine con el famoso simio, sino a la competencia que durante las últimas semanas hubo en nuestras pantallas entre ambos largometrajes, acaparando al grueso de los espectadores. “Logan”, que se estrenó una semana antes que “Kong: la isla calavera”, será el ganador pero ambos deberán ceder la “pole position” a “La bella y la bestia”, el nuevo “tanque” estrenado este jueves.

James Mangold es un realizador interesante del que se estrenaron casi todos sus films, excluido el inicial (“Heavy” con Shelley Winters). Vale la pena recordar algunos de sus títulos más destacados como “Tierra de policías” (“Copland” con Sylvester Stallone), “Johnny & June: pasión y locura” y sobre todo una muy lograda remake de “El tren de las 3:10 a Yuma”. Ya en el año 2013 había dirigido a Hugh Jackman en “Wolverine: Inmortal” que transcurría en Japón y empezaba el día de la explosión atómica en Nagasaki.

Ahora vuelve a hacerlo en “Logan”,  la que sería la tercera y última película centrada en uno de los principales personajes de los X Men. En esta oportunidad la acción transcurre en el año 2029 en  los Estados Unidos, más precisamente en la frontera con México con lo que habrá más de un personaje que se exprese en español. Entre los angloparlantes se destacan el ya conocido del profesor Charles Xavier (Patrick Stewart) y Caliban (Stephen Merchant).  Y entre los nuevos Laura, una niña de apenas once años que muy bien interpreta la debutante Dafne Keen. Durante más de dos horas el espectador asiste a escenas de acción, por momentos muy violentas, entre mutantes como el propio Wolverine y sus enemigos más acérrimos: Pierce (Boyd Holbrook) y el Dr Rice (Richard E. Grant. “Logan” será sobre todo disfrutada por los seguidores de la serie de films de Marvel, pero no decepcionará al resto en lo que podría catalogarse como un “western del futuro”.

“Kong: la Isla calavera” al igual que la anterior es cine de acción aunque en este caso podría ser caracterizado como un “film bélico del género fantástico”. La primera escena transcurre en la isla del título a fines de la Segunda Guerra Mundial con el enfrentamiento entre un militar norteamericano (John C. Reilly) y otro japonés. La sorpresiva e inesperada aparición del famoso King Kong interrumpirá el duelo entre ambos y lo que sigue ya tendrá lugar casi treinta años más tarde. Será el momento en que un grupo de militares y científicos comandados por el teniente coronel Packard (Samuel L. Jackson) arribe en helicópteros que serán destruidos, con lo que el grupo que también integra un oportunista (John Goodman), una fotógrafa (Brie Larson) y un mercenario (Tom Hiddleston) se verán obligados a permanecer a la espera de rescate. La aparición de animales prehistóricos así como de Kong dará lugar a espectaculares combates que se disfrutan sobre todo en el formato 3D. Dirigida por Jordan Vogt-Roberts, la película es vistosa y entretenida pero el espectador queda advertido que no se trata de una nueva versión del clásico que terminaba en el Empire State.