Todas las rayuelas

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¿Qué pasa cuando el cuento inconcluso es el de la propia vida? ¿Y si no llegamos a terminarlo? La trama de Todas las rayuelas recién adquiere significado hacia el final cuando el espectador se entera de las verdaderas causas de las acciones de los personajes. Nada es lo que parece, el agente aeroportuario firme e inflexible se vuelve un buen amigo y una sólida compañía, la esposa insensible muestra su costado más débil y la hija del personaje principal, poco a poco dejar ver que el dolor fue el material de esa costra que se fue construyendo para no sentir una realidad demasiado difícil de tolerar.

Lisandro (Hugo Arana) es un escritor que busca a su hija, y ha hecho lo imposible, incluso algún delito, para viajar a la Argentina desde España donde estuvo radicado y proceder con esta búsqueda. Las cosas no le serán fáciles porque los libros que lleva en su valija levantan sospechas  (lo cual nos hace preguntarnos por qué unos simples ejemplares de Rayuela de Cortázar, deberían llamar la atención cuando son inofensivos). Lo salvará su encuentro con Gabriel, miembro de las autoridades aeroportuarias que lo mantienen detenido. Este se convertirá en el aliado perfecto; se compromete con la causa de Lisandro y se dispone a ayudar.

Esta es una obra construida sobre la base de las particularidades que cada personaje puede aportar. Los contrastes de personalidades sirven para agregar dinamismo e incluso humor. El viejo cascarrabias pero muy alerta, entrometido y por momentos con discursos hilarantes es representado por Hugo Arana en forma magistral. El elenco, compuesto además por Paula Ransenberg, Esteban Meloni, Heidi Fauth y Daniel Dibiase, muestra gran química en todas las escenas que fluyen con total naturalidad, cada uno va sumando ese componente único que hace de esta puesta un acierto en varios sentidos, lo cual también demuestra un muy buen trabajo de dirección de Andrés Bazzalo. El texto de Carlos La Casa fue ganador del concurso Contar3.  Las imágenes audiovisuales, muy logradas, acompañan el relato y nos aportan indicios.

El argumento nos va llevando por momentos donde prima lo cómico aunque también por otros muy tristes y nos convertimos en detectives que deberán responder de a poco la gran incógnita con que nos vemos confrontados desde un principio. ¿Por qué Lisandro lleva más de cien ejemplares de Rayuela en su valija? Es verdad que es un libro clave en nuestra literatura  y habrá marcado a unos cuantos enamorados en sus historias de amor. ¿Pero cuál es su relevancia en la vida de Lisandro? El capítulo 7, según me confesó alguna vez una querida profesora de secundaria, había sido utilizado por su pretendiente y luego esposo,  para ganar su corazón: “te siento temblar contra mí como una luna en el agua”. A veces el arte imita la vida y otras, la vida imita al arte.

En Todas las rayuelas la relación entre Lisandro y Sandra (quien era su mujer) es central aunque ella se nombra poco, sabemos que hay allí un acontecimiento importante del pasado que tiene su peso en la actual historia y poco a poco nos enteramos también de qué papel ha jugado en la vida de los protagonistas la lectura de este libro en el cual no me explayaré demasiado para no arruinar el suspenso.

La fuerza del azar presente en Rayuela también es la misma que impacta en las vidas de muchas personas. ¿Y si es el azar el que reúne nuevamente a Lisandro con su hija? ¿Y si el cuento inconcluso encuentra su final? Aún así  hay capítulos que se perderán para siempre… La trama hace referencia a las épocas más oscuras de la historia argentina y hace que el público las reviva mediante el sufrimiento que experimentan los personajes principales, víctimas de una historia que nunca podrán terminar de contar por completo porque algo se ha roto y no podrá repararse. Como esa máquina de escribir a la que le falta una letra,  uno ve y siente la carencia de cada personaje y la historia no puede escribirse sin ese ingrediente faltante.  Solo el arte, la escritura o reescritura de un texto, de una vida, ofrecerá de alguna manera una respuesta a una realidad devastadora y brindará una especie de salida donde el amor y la reconciliación con el pasado pueden resultar liberadores. Así, Todas las rayuelas resulta una comedia que funciona, con grandes momentos de humor y situaciones dramáticas que se van acentuando hacia el final pero sin perder el registro de la obra  y logrando evitar lugares comunes. Un hallazgo en la cartelera porteña.

Multiteatro, Corrientes 1283, de miércoles a viernes a las 20.30, sábados a las 20.30 y 22.30 y domingos a las 20.30.

FICHA TÉCNICA

Autor: Carlos La Casa

Dirección: Andrés Bazzalo

Elenco: Hugo Arana -Esteban Meloni – Paula Ransenberg – Heidi Fauth – Daniel Dibiase

Asistente de dirección: Melania Barreiro

Diseño de escenografía: Alejandro Mateo

Diseño de iluminación: Leandra Rodríguez

Diseño de vestuario: Adriana Di Caprio

Vestidora: Verónica Torres

Música original: Damián Laplace

Diseño y realizacion de video: Lucio Bazzalo

Dir. fotografia en video: Javier Gonzalez Tuñon

Dir. arte en video: Ana Nieves Ventura

Tecnica de video: Lucas Bottero

Operación de video: Mari Marta Maciel

Operación de luces: Marcos Ribas

Servidor de escena: Lautaro Ostrovsky

Fotografía: Alejandra López

Comunicación visual: Diego Heras

Comunicación digital SBP

Producción ejecutiva: Bárbara Rapoport

Coordinación de producción: Romina Chepe

Dirección de producción: Sebastián Blutrach

Producción general: Sebastián Blutrach – Pablo Kompel – Mauricio Dayub – Ignacio Laviaguerre – Carlos Rottemberg – Julio Gallo – Gustavo Ferrari