Xul Solar en el MNBA: artista, astrólogo y “escribidor”

0
0

Museo Nacional de Bellas Artes. Las salas de la muestra permanente están inmaculadas, detenidas en el tiempo, como un bastión de la cultura, exponiendo obras de grandes artistas. En un costado, casi como oculta, una pared ploteada invita a sumergirse en el mundo de un artista diferente.

El director de la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes dijo que “la muestra temporaria es la forma en que un museo late”, y así lo hace este pintor. Xul Solar, nacido en 1887, fue sin duda uno de los artistas más completos de nuestro país. Su producción fue el reflejo de su insaciable curiosidad y fue más allá de la pintura, ahondando en los campos de la lingüística, la música y lo esotérico. Se vinculó con grandes figuras de la escena cultural como Jorge Luis Borges o Emilio Pettoruti, o incluso con personajes internacionales como el ocultista británico Aleister Crowley y así expandió el alcance de su obra. Imaginó mundos inigualables, pensó a las melodías como lugares habitables e creo nuevos lenguajes.

Es este plano multifacético de Solar el que se quiere mostrar en “Xul Solar Panactivista”. Con Cecilia Rabossi como curadora, esta muestra nos ofrece un claro y excelente recorrido por la producción (y la mente) de uno de los artistas nacionales más inquietos del siglo XX.

Dividida en seis “núcleos” temáticos, la exhibición deja a la vista las distintas facetas de Xul Solar a lo largo de su producción. Por ejemplo, en primer lugar, “Arte y literatura: Xul y sus amigos” y “Músico visual” muestran como el artista supo combinar las artes plásticas con la escritura y con la música. Tratando de cambiar todos los métodos de conocimiento modificó, por ejemplo, partituras e instrumentos musicales para lograr una mejor lectura. O incluso plasmó plásticamente a las melodías como lugares habitables. Su relación con Jorge Luis Borges fue un punto clave al igual que una firme amistad con Emilio Pettoruti quién también fue una influencia en la carrera de Xul Solar.

“El mundo de las lenguas”, el tercer núcleo es quizás uno de los más llamativos. Aquí se ve con mayor claridad como Xul fue más allá de la pintura. Él sostenía que muchas lenguas presentaban ciertas fallas y buscaba crear una que fuera común a todos. En el discurso de presentación, la curadora Cecilia Rabossi explicó que una de las metas más grandes de Solar era mejorar la comunicación. Es entendible entonces lo involucrado que estuvo el pintor con las problemáticas de la lingüística, configurando incluso, sus propios lenguajes; el Neocriollo y la Panlengua (pueden escucharse audios de la propia voz de Solar hablando estos idiomas). De esta última se desprenden las famosas grafías plastiútiles o pensiformas, (que se unen con el último de los núcleos, “Grafías plastiútiles. Una escritura plástica” donde Xul Solar se convierte en una suerte de niño al crear un “juego” con reglas propias).

En el camino quedaron dos tramos más; “Espacios habitables” y “Lo místico, lo esotérico y lo oculto”. El primero deja ver al artista, visionario, imaginando todo tipo de espacios para habitar e incluso una ciudad flotante. Ningún otro artista ha demostrado tener una imaginación tan prolífica como Xul Solar. De todas maneras, es quizás el último núcleo el que mejor describe a este artista. Lo esotérico (resultado de haber conocido a Aleister Crowley) es un tema que aparece con frecuencia, con símbolos y cartas astrales. Pero es “lo místico” y más que nada “lo oculto” lo que mejor describe y define a este creador. Hay un nivel de profundidad en su obra al que uno no puede acceder tan facilmente.

Podemos apreciar durante horas las pinturas y los objetos de Xul, pero aún así hay una cierta sensación de “incompleto”. No porque su obra no tenga un contenido firme, sino porque es tan hondo su significado, su “más allá” que se nos escapa y nos deja con una inquietud atrapante. Aún sin poder conectar a fondo con esas maravillosas pinturas, nuestros ojos se quedan anclados a ellas. Hay algo único en este pintor y reside justamente allí, en lo oculto y lo misterioso, en ese factor que no será nuestro jamás. De todas maneras, siempre será grato visitar y reencontrarse una y mil veces con este genio creador de mundos a través de su producción. Por eso el Museo Nacional de Bellas Artes expondrá este impresionante catálogo hasta el 18 de junio y así podremos sumergirnos cada vez más en este incomparable universo llamado Xul Solar.

Museo Nacional de Bellas Artes
Av. Del Libertador 1473, C.A.B.A. Argentina
Martes a viernes de 11 a 20. Sábados y domingos de 10 a 20. Lunes: cerrado
Entrada Libre y Gratuita