Diálogos con Albertina Carri

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“EL SIGLO XXI SERÁ MACEDONIANO” (RICARDO PIGLIA)

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Luis Zas: Museo de la Novela de la Eterna de Macedonio Fernández tiene cincuenta prólogos y cuando vi por primera vez Cuatreros enseguida las relacioné.

macedonioAC: No leí esa novela de Macedonio pero me interesa el vinculo ¡seguí!… (Risas)

LZ: Es simple: en Macedonio nunca hay novela, sus cincuenta prólogos anuncian algo que nunca llega, Cuatreros emula el mismo procedimiento, todo el film es la anunciación de algo que no sucede…

AC: Recordé un libro (Cuadernos de lengua y literatura. Volúmenes V, VI y VII) del escritor Mario Ortiz) que son retazos de escritura, como dejando manifiesto la imposibilidad de hacer una novela en los términos tradicionales y clásicos, en ese sentido Cuatreros es mi imposibilidad de hacer cine.carri cartel

LZ: También recuerdo “Nota al Pie” de Rodolfo Walsh, es un cuento donde la nota al pie paulatinamente tiene un movimiento de lo periférico a lo central reduciendo al cuerpo principal del texto a pocas líneas en el final. A mi criterio Cuatreros avanza de esa manera donde lo que se fagocita es la pretensión de hacer un film siendo todos prolegómenos de una investigación que nunca se filma.

AC: Es cierto.

LZ: Pienso que Cuatreros también recoge algo de tu experiencia al frente de El Festival Asterisco que te (nos) ha hecho ver y promover films como “El camino Real” de Jenni Olson donde la experiencia lírica, el ensayo y el diario se conjugan de modo excepcional a través de una voz en off que no tiene una función específica pero juega fuerte para asignar sentido a lo que vemos. Esa voz en off  es el  centro de la diversidad de experiencias y tiene muchas similitudes con Cuatreros .royal road

AC: El camino Real es genial y si bien no lo pensé como antecedente es cierto que existe esa mixtura en Cuatreros que por momentos también es  música  porque no creo que haya que entenderlo  todo. El film no te permite distraerte si pestañeaste o te reíste perdés imágenes y por lo tanto sentido. Esa voz avanza, no da tregua.

L: El film opera como un metacine que se cuestiona a sí mismo. La proliferación de las imágenes cuestiona el status de las imágenes que consumimos, en otro orden estético El Limonero Real de Gustavo Fontán también trabaja en ese sentido. En tus films la revolución es un tema, como así también la idea de provocación. ¿Qué vínculos ves entre Revolución y Provocación?

AC: Creo que el cine tiene una gran capacidad de comunicar, de mostrar mundos diversos, de conmover al espectador. No puedo pensar que mi película puede directamente generar un cambio pero creo que exponer a los espectadores a otro tipo de relato puede construir un cambio en la percepción de la realidad, por eso pongo tanto énfasis en lo formal, tengo fe en esa búsqueda que intenta la ruptura de los lenguajes convencionales, ortodoxos del cine. Esa búsqueda  te lleva a lugares diferentes de la propia emocionalidad y conmociona la propia objetividad.

LZ: En tus films la ficción viene como a cuestionar al mismo género testimonial. Como si entre el recordar y el olvidar la ficción fuera como la gran sutura o la ilusión de sutura.

AC: En Cuatreros la ficción tiene un rol muy protagónico, solo la ficción podrá salvarnos de lo que sucedió. Olvidar no se puede dice como leitmotiv la voz en off todo el tiempo, porque  olvidar está condenado al fracaso. Hay algo en el nivel de la ficción que sutura o nivela esas dos posiciones entre olvidar y recordar.velazquez carri

LZ: Nietzsche dice que para poder vivir es necesario olvidar.  También es cierto que cada vez que recordamos empezamos también a olvidar. Es una dialéctica y cada vez que recordamos vamos reconstruyendo eso que creemos traer intacto a la memoria.

AC: Se va modelando. El otro día recordaba una entrevista a Nabokov, que en sus últimos años de vida vivía en un hotel. Ya millonario le preguntaban por qué vivía en un hotel y él les contestaba que viviría en otro espacio pero que el chocolate ya no tenía el mismo gusto que tenía en su infancia, en su casa. Cuando yo hablo de la felicidad que tenía al vivir en el campo, hoy ya no la puedo recuperar. Solo la ficción puede unir es especie de melancolía y nostalgia del recuerdo/olvido.

LZ: La negación de hacer cine es un núcleo productivo.  Creo que ese es uno de los núcleos de Cuatreros. No sólo porque manifiestes que más allá de la “presión” no vas hacer una película  y que además también te negás que exista una autoría pura y propia en Cuatreros. Hay una negación al monumento.

AC: La película tiene esa inconsciencia de trabajar a espaldas del resultado. De hecho cuando empecé a realizarla le dije a Diego (Schipani) el productor, que es mi amigo, vamos a intentar hacer una película y Diego aceptó, hecho que me dio mucha libertad. Cuando hablás de monumento te cuento que pensé dedicarle el film a Gleyzer, Cedrón, Juárez, Szyr pero después dije no, la película en sí misma es in memorian. La dedicatoria está en su interior es eso entre otras cosas, no necesita ninguna aclaración. gleyser 

LZ: Presentas una especie de hipermercado de imágenes que si no aspiran al monumento si a cierta totalización, imágenes que dialogan, las propagandas de los 70, las super interesantes imágenes vietnamitas. Hay un dialogo intenso entre mundo, ideas, momentos. Ver tu película es una especie de utopía, imposible registrar todo.

AC: Es un efecto, deja resaca, sus imágenes vuelven. Todo lo que ves es tan bestial que algo que no percibiste te aparece tiempo después. Intenté que funcionara como la lógica de la memoria. Recordar es traer al presente un momento que no registraste. Algunos les pasa que luego de ver la película, te dice ah bueno ahora la quiero ver.

LZ: Me llamó la atención que luego de la primera proyección en Mar del Plata, donde estaba buena parte de la critica especializada había un silencio, que parecía decir ¿y esto como lo tomamos? A mí me pareció genial y creo que será muy difícil que la desbanquen como la película argentina del 2017.

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AC: Gracias. Hay muy buen cine argentino, ha madurado.

LZ: Esperemos que la sigan apoyando y que no destruyan a la industria… Creo que nos debemos sentir orgullosos del cine que se hace acá. Podemos profundizar en un cine que sin ser masivo creo que es lo que justifica al cine.

AC: claro es CINE (risas). En este tiempo de cine de las majors, donde solo se filman comics y comedias sin sentido le hubiera costado mucho filmar a Hitchcock. Lo que hace Verhoeven, por ejemplo, en Elle es maravilloso porque luego de hacer superproducciones como Bajos Instintos se arriesga a este tipo de film que seguramente no es masivo pero nos justifica a todos los que hacemos cine. También incluyo a Cronemberg en ese modelo.

LZ: Para los que dirigen festivales de cine no debe ser fácil encontrar films de esos que te emocionan, que te justifican.

AC: para nada es bastante difícil…

LZ: Te leo algo y vos me decís qué te parece o qué te convoca. “La vida es un cuento contado por un idiota lleno de ruido y furia que no tiene ningún sentido”.  Macbeth, Shakespeare

AC: Es como que está todo dicho…. Hay un análisis publicado sobre mi cine que se llama El cine y la furia escrito por una académica española. La construcción de Cuatreros fue como llegar a un no entendimiento. Empiezo a ver la película de Velázquez, investigo los expedientes, viajo a Chaco, hago lo que se supone que hay que hacer, leo otras investigaciones de esa época, etc. pero empiezan aparecer otras cosas, ideas y me pregunto ¿Qué hago? ¿Las desplazo? ¿No le presto atención?  Yo me digo: estoy acá con Isidro Velázquez, con su clandestinidad su supervivencia, se fue al monte, dejo su familia, lo persiguieron durante seis años. ¿No puedo incorporar esas otras ideas e imágenes no previstas como plan inicial? La ficción inicial que quería hacer fallaba porque era como ruidosa no se terminaba de entender y creo que allí empecé a comprender la idea de fracaso también jugando con ese operativo gigantesco para apresar a Velázquez que lo denominaron operativo fracaso que es el que cita mi padre cuando dice que más de 800 policías se internaron en el monte y no lo pudieron apresar. los rubios

A mí me interesa la idea del fracaso, que es algo que está en Los Rubios con la idea de las pelucas, de esta familia burguesa que se esconde en un barrio obrero para vivir clandestinos. Hay un fracaso evidente en ese proyecto porque por más que se camuflen para el barrios son los rubios, escuchan las máquinas de escribir, que a la gente le parece sospechosos escucharlas hasta altas horas de la noche.

También me resuena la idea de fracaso por el plan sistemático de exterminio de la dictadura, los movimientos pro memoria los ponen en evidencia todo el tiempo. La memoria tiene mucho de resistencia, la película tiene esa impronta, como seguimos acá, te sigo hablando, sin parar (risas)

LZ: igual pareces más calma que en la película (risas). Tu voz en off es abrumadora. La voz en off en Cuatreros en ningún momento es explicativa, narra sin parar. ¿La grabación la hiciste por etapas?

AC: no la hice en un día. La grabé toda junta. El texto lo escribí durante mucho tiempo y después lo usamos como guión con Lautaro (Colace), el montajista, que se merece todos los premios por su trabajo bestial. El texto era nuestro eje ordenador ante toda la vasta proliferación de imágenes.  Para la voz ensayé bastante.cuatreros-645x500

LZ: ¿Pensaste en otra persona para hacer  la voz en off?

AC: No, en este caso siempre pensé que tenía que ser yo misma. Ni Couceyro ni Banegas que serían geniales para esa función. Es un talento que descubrí siendo madre porque es como leer un cuento y eso es lo que hago para que mi hijo se duerma, así que ya entrenada me decidí hacer de mi misma. Aunque no soy Enrique Pinti creo que quedó muy bien…

LZ: la verdad que no me imagino a Enrique Pinti como voz en off de Cuatreros (risas). Sería como demasiado….

AC: En realidad es mi voz pero no es mi voz.

carri 3LZ: imagino por la posproducción…

AC: trabajé como cierto cascado de mi voz, la zona más aguda. Quise que se pudiera sostener un tono durante todo el film. Hubo un largo trabajo de posproducción de sonido, porque la mayoría de esos archivos no tenían sonido o tenían un sonido que no nos interesaban porque hay gente hablando, etc. Un gran trabajo que hicimos con Matías Grignaschi. Hay un juego interesante donde el sonido convoca la mirada. Cuando hay muchas pantallas priorizamos determinados sonidos que vienen de alguna de ellas o que se relacionan con alguna de ellas. Si suena un auto y en las pantallas hay mil cosas vas directamente a la que está la imagen del auto. También trabajamos con un sonido de archivo que es una colección de sound effects hechos con vinilos del 50 y pico donde además hay sonidos que ya no existen. A mí me interesa mucho en las películas esos detalles internos que llegan al inconsciente de los espectadores y que al final juegan un papel en la perspectiva final que se tiene de un film.

LZ: Sin dudas, es para verla varias veces. Sé que hubo una función especial en el Malba a la que no pude asistir. ¿Cómo fue la recepción de los amigos / colegas?

AC: Sí, hubo 60 personas entre familiares, amigos y colegas donde estaban Mariano Llinas, Martín Rejtman, Rodrigo Moreno, gente de gusto “exquisito” como digo yo (risas) y cuando terminó la función dije “ah bueno si me aprobaron estos que son de gusto exquisito…”

LZ: Martin Rejtman es el decano de la “exquisitez” (risas)

AC: Mariano Llinás dice que corté la maldición.

LZ: ¿Por qué?

AC: En la película refiero a que Mariano Llinas dice que Isidro Velázquez no quiere que hagan una película sobre él, que había una maldición. Cuando terminó la proyección me dijo que corté la maldición porque a Isidro esta película le gustó (risas).

LZ: El fantasma es quizás una de las mejores metáforas sobre la esencia del cine,  en tu caso se agrega un grado superior de fantasmagoría  por lo personal, por lo que pones en juego en el film. Imagino que ese miércoles en el Malba había más que 60 personas.

AC: claro, tal cual.

LZ: Es un cierre muy lacaniano (risas). Gracias Albertina y mucha suerte en Berlín, que es muy buena vidriera. Cuatreros es una película argentina que debe ver el mundo.

AC: Es un buen lanzamiento. Gracias.

berlinale