Entrevistamos a Julieta Ledesma sobre Vigilia, su opera prima

0
0
El estreno argentino de esta semana es la ópera prima de la productora y realizadora, Julieta Ledesma. Filmada en Santiago del Estero, Vigilia trae una historia alucinada en un paisaje de sequía en el que una familia se expone crudamente a sus propias relaciones de poder.

La película ya tuvo su premiere mundial en e  Iffi Goa, International Film Fest of India previo paso por el Festival Internacional de Mar del Plata. Sobre esta experiencia, el proceso de producción, los resultados y las expectativas conversamos con su directora.

- Publicidad -

Alejandra Portela: ¿Cómo se dio, Julieta, el proceso de guión de tu película, que parece haber sido complejo. Los temas que tratás son varios: un soldado en alguna guerra que suponemos Malvinas, la homosexualidad, la violencia de género, la sequía, las relaciones de poder familiares como para que todos esos temas se integren en esta trama que empieza siendo un drama familiar y termina siendo algo ligado más a lo sobrenatural.

Julieta Ledesma: En el proceso de escritura de la película, estuve muchos años para escribir el guión. No había una idea a priori. La verdad es que la historia fue apareciendo a medida que iba avanzando el relato. Una de las primeras ideas que escribí tiene que ver con la imagen de un padre que llevaba a sacrificar al monte al perro de la familia. Para mí esa imagen fue muy potente, generaba un enigma muy grande. Me empecé a preguntar por qué este hombre llevaba a este perro al monte. Qué había pasado. De quién era ese perro. Si había otros animales en el lugar. Cuál era el contexto. A partir de ahí surgió el personaje del hijo, el perro que iban a sacrificar era el perro del hijo, era un perro doméstico que se había vuelto salvaje y eso ponía en peligro a la familia. La estancia atravesaba una profunda sequía y el perro por eso se vuelve cimarrón. Esa imagen fue muy potente y creo que condensa todo el ser trágico de toda la familia. Luego fui indagando distintas imágenes que surgían de ese universo. No escribí este relato de manera cronológica. A medida que me iban surgiendo las imágenes las iba profundizando Por eso creo que abordé diferentes temas, las imágenes me hacian transitar distintas cuestiones de estos personajes. Cada personaje surge de una imagen y de preguntarme de dónde venían esos personajes, si venían de la guerra o no, sobre su sexualidad, si esta madre esperaba a su hijo o a quién, y de dónde tenia que venir. Hay algo de una violencia también. Hay un patriarcado muy fuerte que se impone en esas imágenes; y la sequía no tiene que ver tan solo con el contexto de ese campo o ese lugar sino que es algo también se relaciona con esa familia, la desesperación y la sequedad de esos cuerpos, los deseos reprimidos de esos personajes. Creo que los personajes tienen un alto nivel de complejidad y por eso pueden convivir esos temas. Creo que son distintas capas con las que trabajé los personajes, con su pasado, con lo que estaban viviendo, con sus emociones, con sus sentimientos. Creo que el gran recorrido de esta película es emocional, también entiendo que hay algo del relato que se vuelve puramente fantástico o sobrenatural que se relacionan con todos esos relatos de la región. Investigué bastante sobre Santiago del Estero, pasé largas estadías en el campo en Santiago cuando era chica. Abundaban estos relatos de seres mitad hombre, mitad animal. Todas estas creencias fueron creando este sentido más sobrenatural o mas pesadillesca que tiene la película.

image-2017-02-15 (1)

AP: El comienzo de la película tiene algo de ensoñación que se relaciona con el tema central que es el regreso del hijo. ¿Qué podés contarnos de ese comienzo y cómo lo ves hoy?

JL: Para mí, el inicio es como la introducción al cuento. Tiene un desarrollo onírico y fantasioso y por otro lado está plagado de agua y es todo lo contrario a lo que vamos a encontrar. El padre también aparece como una figura que está acechando al hijo, y todo el desarrollo después de la película va a tener que ver con esta trama, la de un hijo que vuelve a su casa pero este padre, antes, lo fue a buscar.<

AP: Es muy interesante el tratamiento fotográfico y el musical. Prestaste especial atención a estos items. ¿Cómo fue eso?

JL: La verdad es que fue un trabajo fotográfico en conjunto con Matthias Fleischer y también con la directora de arte Julieta Dolinsky. Con ellos hicimos un gran trabajo de preproducción. Desarrollamos muchas imágenes, profundizamos y nos pusimos de acuerdo para poder crear este universo que era completamente libre. Todos jugamos bastante estéticamente. Pudimos crear imágenes propias para esta película, y si bien yo tenia un story board de toda la película de principio a fin, creo que haberme encontrado con estos dos monstruos, tanto Julieta como Matthias, hicieron que la película sea lo que es: tan impactante visualmente y queríamos profundizar esas imágenes que ofrecíamos. Creo que cada una de ellas tiene su riqueza individualmente, más allá de en el conjunto de la película: el cuidado de cada toma, cada detalle, cada plano. Estábamos pendientes de cada mínima expresión del cuadro. Esto se ve en el film. Tenia una cámara muy buena, buenos lentes. Es decir una muy buena producción atrás para que la película luzca como luce. Por otro lado, fue muy difícil dar con el tipo de música para la película. Se trabajó con ciertas referencias y después teníamos que encontrar la música propia para la película. Ruy Folgueras rápidamente entendió y sintió la peli como la tenia que sentir. El vive en Los Angeles, vino especialmente para trabajar en Vigilia y la verdad que fuimos desarrollando cuáles tenían que ser los instrumentos para cada uno de los personajes, qué escenas tienen qué sonidos. Por otro lado la música de la escena final tenia que ser demoledora, y creo que lo logramos. Para mi cada uno de los detalles de la película era muy importante y por eso creo que tardé mucho en la postproducciòn.

AP: Es muy fuerte la relación de los personajes y su entorno. Qué podes decir de esto?

JL: Bueno, la película fue filmada en Santiago del Estero y también en San Luis. En mi imaginario, tuve siempre la imagen de Santiago del Estero, mi papá nos llevaba de vacaciones a esa provincia y tenía esa sensación de haber descubierto mi instinto en ese lugar, como un instinto de vida que fue muy importante para mí. Cuando fuimos a buscar las locaciones, yo no lo dudé, fuimos directamente a Ojo de Agua, en Santiago de Estero, sabíamos que íbamos a encontrar un entorno natural que hablaba de esos personajes. Es muy difícil separar a los personajes de su ambiente, también fue por eso que hicimos ensayos con los actores en Santiago. Los personajes se tenían que pegar al lugar para que realmente a uno le cueste dividir y los vea ese empapado de ese estado de alejamiento, como encerrados en esa casa.

AP: Tanto Osmar Nuñez como Jorge Román tienen su trayectoria en el cine. ¿Cómo diste con Mirella Pascual? actriz uruguaya bien recordada entre otras cosas por su papel en Whisky Qué selección hiciste tanto de la madre como del hijo como de la criada, que tiene lugar fundamental en la historia.

JL: Si, a Osmar fue el primero que convoqué porque fue el primero en el que pensé cuando pensé en el personaje de Ernesto. A Jorge Román yo lo había visto en otros films, él tenía como las características físicas y dotes actorales para el personaje que busca el agua. En cuanto a Mirella Pascual, la había visto en películas uruguayas y en personajes muy diferentes y entendí la versatilidad de Mirella como actriz. Trabajar con ella es trabajar con una actriz enorme: tiene una apabullante nivel de sensibilidad. Cuando hacia alguna escena, en el set no volaba ni una mosca, sus actuaciones eran muy conmovedoras para todos. A la actriz del personaje de la criada la había visto en teatro y me había parecido increíble, le propuse a Maria Ines un casting, vino hacer la prueba y lo que vimos es que ella era increíble también para la pantalla. Tuve que hacer la prueba ante cámara porque sabia qué tipo de actriz era. Para el personaje de Pablo hice un casting en Ojo de Agua y cuando él apareció en la sala de casting era la imagen más fuerte que yo había visto del personaje. Lo vi entrar y dije “es él”. En la prueba de cámara le pregunté qué podía hacer y relató un verso gauchesco que duró aproximadamente 10 minutos, terminé completamente emocionada con ese recitado. Cuando volví a Buenos Aires le mostré el video a Osmar Nuñez y nos encantó esa mirada medio felina que tiene Pablo. Después tuvimos que hacer varias pruebas más, y después un entrenamiento actoral. El es nacido y criado en el campo había que llevarlo a un terreno actoral. Tiene un don natural para interpretar este personaje, y realmente se dio de una manera increíble de la manera que se llegó.

AP: ¿Con qué se va a encontrar el espectador cuando vaya a ver Vigilia y qué cosas pensás que lo puede atrapar de tu película?

JL: Creo que es una película inusual y por otro lado tiene un recorrido emocional muy fuerte. El espectador transita por distintas escenas muy emocionantes, tal vez es difícil que yo diga lo que puede atrapar pero a partir de las devoluciones que me dio la gente que la vio es que se sintieron atrapados de principio a fin y a su vez iban poniendo algo propio en la película. Es una película que se abre al debate, a la reflexión, a la charla del café. No hay una sola interpretación, sí es una experiencia muy intensa.

AP: Contame algo de Irupe Cine, y cómo es esa doble función que cumplís de producir y dirigir?

JL: Irupé Cine es una productora audiovisual que tengo junto a Dolores Montaño. Desarrollamos proyectos de ficción y documental. En el caso de Vigilia, la producción de la película estuvo a cargo de la productora Sudestada Cine, y con Irupé Cine nos encargamos básicamente de la instancia de lanzamiento, pensando en la estrategias de difusión para la película. Lo que mas me interesa de la producción no es la parte presupuestaria o financiera de la película, lo que más trabajo es en el diseño de producción para cada uno de los proyectos. Pienso que no importa el presupuesto que tengas. Si hay un buen diseño de producción del proyecto vamos a poder utilizar los recursos de la manera mejor posible sabiendo que los presupuestos son bastante acotados, entonces hay que hacer algo de magia con lo que tenemos.

AP: ¿Te sentis parte de alguna corriente actual del cine argentino o de alguna herencia, tal vez?

JL: No diría que me siento parte de una corriente. Pero sí existe en mí la herencia de haber visto muchísimo cine argentino. Admiro mucho a Leopoldo Torre Nilsson, me parece uno de los grandes maestros; o Leonardo Favio que es un autor completo, sincero, único. Tengo una gran admiración por su cine. De la actualidad te puedo nombrar a Lucrecia Martel o Diego Lerman. Me he nutrido bastante de ver tan buen cine argentino y siento orgullo de tener tan buenos autores en esta región.

image-2017-02-16 (1)