Wonderboy, Yair Magrino

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Dentro de la literatura, hay un subgénero de larga tradición: el de las novelas de aprendizaje. Bildungsroman, novela picaresca, camino del héroe: Wonderboy puede analizarse a partir de estos conceptos, lo que no implica para nada falta de originalidad.

Como todo héroe, el protagonista inicia un viaje –en este caso a Barcelona–, es sometido a diferentes pruebas, adquiere saberes y vuelve para iniciar una nueva vida donde ese aprendizaje rinda sus frutos. Ahora bien, todo este esquema adquiere un sentido nuevo si consideramos que el pequeño Saporitti solía verse a sí mismo “como una combinación fluctuante entre Wonderboy y Double Dragon” y que todo lo que ocurre está determinado por una realidad político-social que va desde la llegada de Alfonsín al gobierno de Néstor Kirchner. Entonces, el héroe deviene en antihéroe, en un ser en búsqueda constante, cuyo camino es errático, y cuyos sueños de videojuego se van desvaneciendo o van chocando con una realidad mucho más compleja que la que puede ofrecer una consola.

Los límites entre Saporitti y Wonderboy se diluyen, los planos de la realidad y la fantasía se entrecruzan, y el protagonista termina inmerso en una gran parodia de esos héroes que tenían todo tan claro y que siempre lograban llegar a un final feliz. En esta novela, la familia como institución es puesta en duda, el amor fracasa, los amigos hacen la suya, y la droga y el alcohol operan como sustitutos de esa carencia, sucedáneos que no alcanzan para escapar del hastío y el descreimiento de todo, incluso de posibles ideales revolucionarios. Es allí, precisamente, donde la parodia alcanza su momento máximo: Viento, Cocaína, La Fiera, Cepillo, Tomate, Las Mariposas forman un “colectivo de personas” cuyos sueños desembocan en una violencia en la que se terminan jugando intereses y broncas personales.

Wonderboy es, como dice Edgardo Scott en la contratapa, un testimonio de la escritura de los que nacieron y vivieron en democracia: los que narran “el descreimiento y el aburrimiento de los inmortales: no poder dejar de ser jóvenes”. En este sentido, la novela de Yair Magrino trasciende lo individual y se transforma en una alegoría de una época contradictoria, como pasa con todos los grandes momentos de la historia.

Ficha técnica

Wonderboy, Yair Magrino, Alto Pogo, 2015, 162 págs.

(Foto de tapa: Lucía Álvarez)

Acerca del autor

Yair Magrino es integrante del Grupo Alejandría. Dirigió el ciclo artístico multidisciplinario Club Zuviría. Es autor de los libros Porcelanas (Ed. Milena Caserola) y Apuntes de Taxidermia (Colección Alejandría). Publicó cuentos en Canadá y en México. Algunos de sus cuentos integran las antologías del Concurso Binacional ARBOL (Secretaría de Industrias Culturales) y del Concurso de Relato Breve Osvaldo Soriano (UNLP). Wonderboy es su primera novela.