Panorama literario 2016

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Desde Leedor lanzamos una encuesta dirigida a escritores y lectores acerca del panorama literario de este 2016 que se nos está yendo. Las respuestas nos dan una visión de lo que pasó con las publicaciones, con los eventos realizados, con el aumento o no de los lectores. En suma, es este un aporte para pensar la literatura en contexto, en relación con su recepción.

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Les preguntamos: 1. En pocas palabras, ¿cómo evalúan el año literario en cuanto a publicaciones, eventos, movida cultural? y 2. ¿Consideran que hay una real difusión de lo nuevo que se escribe o los mismos escritores terminan siendo los lectores de otros escritores? ¿Se puede hablar de lectores nuevos?

Acá las respuestas, en las que aparecen algunas constantes como las dificultades para los nuevos escritores, el papel de las redes sociales, la enorme oferta de eventos literarios, las editoriales chicas frente a las grandes, la relación escribir/publicar, la solidaridad entre escritores nóveles y los nuevos soportes, entre otras cuestiones interesantes.

Gabriela Lucatelli

  1. Este año fue supermovido en cuanto a eventos y movida cultural. Hubo muchísimas publicaciones, ya sea de escritores inéditos o reediciones. En mi caso personal, este 2016 publiqué mi primer libro, de manera totalmente autogestionada, y fue una experiencia maravillosa.
  2. Las redes sociales son la mayor herramienta para darte a conocer en este tiempo, aun así, creo que no las sabemos aprovechar al máximo. A los escritores nos cuesta bastante llegar a un público que no sea el círculo típico de confianza, amigos, colegas escritores.

Marcelo Rubio

  1. Un año con muchos eventos y lanzamientos, aunque se ha notado cierta recesión en cuanto a proyectos demorados. Las editoriales pequeñas se ven complicadas para apostar a nuevos autores y las editoriales grandes no están interesadas en buscar escritores noveles.
  2. La difusión de nuevos autores es compleja, y muchas veces se cae en que el escritor es lector de otro escritor. Pero acá debe funcionar el boca en boca, se suman los lectores de a poco, sin apuro, yo diría que se ganan lectores de a uno.

Carlos Romero Maturano

  1. Como este año tuve el lanzamiento de mi primer libro, pude interiorizarme mucho más con eventos (presentaciones, lecturas, talleres, jams literarios) y publicaciones de mi editorial y de tantas otras, y noté que la convocatoria era abundante. De todos modos, desconozco la situación respecto a años anteriores.
  2. Es difícil, más para un autor novel: uno tiene que acercar el libro hasta donde pueda, sin forzar al público. Lo cierto es que las redes sociales facilitan muchísimo esta tarea, y otros colegas escritores, por suerte, terminan recomendando los libros de uno. Se forma como una sociedad, lo cual me parece fundamental para seguir promoviendo la lectura de autores nuevos.

Alejandro Méndez Casariego

  1. En poesía se publicó muchísimo. Dependiendo del gusto, muy bueno, bueno y regular.
  2. En poesía, es cerrado el círculo. No hay demasiados lectores de poesía que no escriban. Eso tal vez cambie con el tiempo, porque con tantos poetas que tenemos, tiene que haber un efecto expansivo.

Javier G. Ávila

  1. El año literario es constantemente activo y de múltiples presentaciones y eventos.
  2. Hay una difusión de editoriales de culto tradicionales y nuevas de algunos conocidos del ambiente. Los demás se quedan afuera de todo salvo que la peleen solos contra viento y marea, cosa que al final no alcanza.

Dante Ferrari

  1. Poco nos deja el 2016 en materia literaria; quizás lo más resonante fue la elección de un cantautor para el premio Nobel de Literatura. ¿Una señal de decadencia? Ojalá que no; es preferible computarlo como un despiste más de la Academia Sueca.
  2. Creo que las grandes editoriales que dominan el mercado siguen aferradas a sus pequeños ramilletes de autores. Los nuevos escritores no tienen otra alternativa que tentar suerte con los certámenes y las pequeñas editoriales independientes.  En cuanto a “lectores nuevos”, quizás la denominación les sienta bien a los lectores de pantalla, que parecen ir en aumento.

Ramiro Sanchiz

  1. No me pareció especial en relación a años anteriores, al menos no acá en Uruguay, salvo por el hecho de que aparecieron en el último par de meses dos cosas interesantes: las últimas novelas de Daniel Mella, Gabriel Peveroni y Amir Hamed (ninguno de los tres estaba escribiendo novelas recientemente); el regreso a la edición de ficción de la editorial Fin de Siglo, que armó algo así como un nuevo grupo de escritores nuevos o emergentes o jóvenes, incluyendo a Carolina Bello, Caro Cynovich y a Martín Lasalt.
  2. A lo largo de 2016, me he encontrado con lectores nuevos, y no sólo de mis libros, que no están estrictamente conectados a la escena literaria o a grupos de escritores. No sé si eso habla de una tendencia, pero fue muy grato de constatar.

Iris Noemí Valle

  1. Hay escritores nuevos, pero como en otras artes, pasa lo mismo, siempre están difundiendo a los conocidos, debería haber más difusión y menos caretas. Se hace La Noche de las Librerías, y ese día te venden un libro el triple de lo que vale.

Juan Manuel Candal

  1. Creo que no cambio nada sustancialmente respecto del año pasado. Hay ciclos literarios nuevos, hay otros que dejaron de estar. Hay editoriales chicas nuevas, hay otras que se diluyeron. No he visto muchos libros particularmente buenos, aunque sí se publica mucho.
  2. El gran problema de este momento es que mucha gente toma como único fin el publicar. Escribir es sólo un medio para acceder a publicar, cuando en realidad, publicar debería ser una consecuencia del acto de escribir, que es un fin en sí mismo. Después, entonces, se accede a publicar relativamente fácil, pero… ¿quiénes son nuestros lectores? Lo que hace falta es salir a buscar al lector activo, ese que no tiene un interés en leerte porque luego va a publicar y va a querer que lo leas a su vez, sino el lector que se interesa en algo más que lecturas playeras, pero a quien no le llega la información de que ciertos libros existen.

Eugenio Polisky

  1. Entiendo que el 2016 ha sido un año lleno de movida cultural. Por mi parte, participé de muchos eventos, entre presentaciones de libros, recitales de poesía, talleres y actividades teatrales. Tuve la dicha de presenciar varias presentaciones de libros de amigos y de acompañar algunos ciclos, pero la sensación que tengo es de una infinidad de propuestas, muchas de ellas de gran calidad y originalidad, tanto en lo literario como en lo teatral. Me tuve que conformar con vivenciar gran parte de ellas vicariamente por fotos y comentarios de amigos. La conclusión que saco es que la cultura está vivita y coleando, ahí en lo que solía llamarse el under, y que ahora florece en todos los barrios, en todas las ciudades.
  2. Con respecto a la tercera pregunta, mi primera respuesta, la más honesta quizás, sería “no sé”. No sé si estoy calificando para opinar al respecto. Sin embargo, como parte del juego este de responder a todas las preguntas y en el afán de completar el cuestionario, me atrevería a decir que la difusión siempre es el problema fundamental. Para los creadores que se mueven en este circuito debajo del radar, la difusión es eso que ocurre a cuentagotas, una persona a la vez, un libro o encuentro a la vez. Forma parte de las reglas del juego y, quién sabe, quizás forma parte también del desafío, y del encanto, en esto que es compartir los trabajos de cada uno. Con el agregado de forjar amistades en el camino, de celebrar los logros de los demás, de descubrir voces nuevas, de vivenciar desde los cimientos lo que se va gestando como lenguaje artístico. Y sí, parte de la cuestión es leerse unos a los otros, pero también está la alegría de compartir esos descubrimientos con otras amistades que no forman parte del circuito. Así que, supongo que vuelvo a mi respuesta original, “no sé”, pero intuyo que un granito de arena a la vez, se va ampliando el círculo.

Claudio García Fanlo

  1. El único evento oficial cultural importante sigue siendo la Feria del Libro de Buenos Aires. Existen muchos eventos no oficiales que lamentablemente no cuentan con la suficiente difusión y de los cuales siempre nos enteramos tarde.
  2. La difusión de lo nuevo sigue dominada por el marketing de las grandes editoriales. Hay un lector complaciente que siempre sigue las tendencias que le imponen y que entra a la librería como si fuese un supermercado. Sin embargo, hay otro tipo de lector que busca su propio estilo, investiga, lee reseñas y revisa catálogos de editoriales medianas o independientes. Muchos de esos lectores son los mismos escritores de editoriales independientes que tienen mayor acceso a títulos y eventos no tan conocidos.

Nuria Manzo

  1. Por esta zona de San Luis, las movidas culturales se están multiplicando en cada fin de semana. He visto un crecimiento enorme en este año, desde presentaciones de libros hasta musicales o de artes visuales
  2. Sostengo que, al menos aquí en San Luis, hay lectores nuevos, que no necesariamente son escritores.

Daniel Flores Laino

  1. Esto, primero, va a depender de la demanda cultural de cada uno, ¿verdad? Habría que preguntarse, también, cuánta predisposición tuvimos para la búsqueda de productos culturales este año, qué conducta tomamos o en qué medida permitimos que la novedad cultural se cuele en nuestra vida cotidiana (y me refiero a esa parte cotidiana alienada). Sería bueno exigirnos un compromiso distinto (¿compromiso de año nuevo?) para que la cultura no siempre dependa de la oferta, del afuera. Pero, yendo al asunto, en cuanto a qué grado de oferta se manejó a nivel local, creo que no la suficiente o que la difusión no alcanzó para que se sintiera de otra forma. Noté, sí, al haber vuelto a Buenos Aires,la abismal diferencia que existe con la oferta cultural del NOA, donde en verdad sobra espacio (y obstáculos) y, aunque hay algunos puntos fuertes, faltan propuestas y organización.
  2. Sin duda, la difusión de la novedad literaria empieza con esa cuestión “comunitaria” del escritor joven que lee a otros escritores jóvenes, pero no tanto por la mera gauchada ni por el compromiso del feedback, sino que se da porque estos escritores comparten más los espacios literarios que los propios lectores. Los lectores no escritores o no colaboradores de un medio de difusión literaria son en verdad escasos en comparación con los otros grupos; no digo que no los haya, por supuesto que sí, pero en su mayoría son lectores golondrina, lectores que pasan por el medio y lo consumen de manera esporádica, es decir, sin una conducta. Te das cuenta, por ejemplo, en las revistas digitales, que te permiten expresar un comentario y leer apreciaciones del texto que hayas elegido leer: el setenta, el ochenta por ciento de las personas que hacen una devolución son colegas que participan del medio, o no, pero que comparten esos escenarios. El espacio para el nuevo lector, para crear un nuevo lector (y hablo fuera del ambiente editorial, o sea, desde la instancia en que nace el nuevo escritor y se expone a la lectura de los otros) debería buscar nuevas formas de impactar o de alcanzar a las tribus lectoras, que están por ahí, y son muchas, pero que todavía no fueron bien convocadas.

Janice Winkler

  1. Fructífero, movido, con mucha garra a pesar de la crisis.
  2. Las editoriales independientes van ganando lugar en las librerías. Por ejemplo, un amigo encontró mi libro en una librería y eso es nuevo, es raro.

Giovanna Ianni

  1. Buen año, muchos eventos, presentaciones en librerías, Casas de Salta, Centro cultural de Perú, bares con micrófono abierto, talleres. Hay mucha gente comprometida con la literatura. Tengo algunos datos.
  2. Hay mucho nuevo, pero lo que se difunde es muy selectivo. Sí, muchos escritores son lectores de otros escritores. Es que se termina en un círculo donde todos se leen entre ellos. Tertulias literarias, talleres que hay muchos. En cuanto a lectores nuevos, mi parecer es que siempre ha habido, los hay y los habrá. Sería triste pensar lo contrario. De no haberlos, qué sería de la literatura ante la desaparición de los viejos lectores.

Gabriela Rivero

  1. Intento difundir nuevas lecturas desde mi programa de radio Palabras insulares o a través del Encuentro de Poetas en el Fin del Mundo (Ushuaia). Este año, por ejemplo, descubrí a Alberto Szpunberg. Circulan muchos poetas o escritores nuevos, pero creo que salvo los que trascienden, los poetas o escritores terminamos leyéndonos por y para nosotros mismos. Me parece que todavía queda un largo camino de promoción de la lectura. Alguien dijo por ahí que poetas tenemos, ahora necesitamos lectores.

Eugenia Coiro

  1. En pocas palabras me cuesta evaluar el año, en cuanto a movida cultural. Creo que en Buenos Aires hay una oferta de eventos literarios que es muy fuerte y muy buena.
  2. La difusión de los nuevos autores corre por cuenta de los nuevos autores, a menos por supuesto que sean parte del mainstream. Existe además una difusión en los medios de algunos pocos escritores jóvenes y no tanto que son considerados por sus colegas. Pero el espacio que los medios masivos dan a la cultura más arriesgada es ínfimo. Son los escritores mismos los que invierten en la cultura.

Diego Tedeschi

  1. Fue un año, en lo personal, recargado de entusiasmo de lecturas y de producción propia en cuentos, relatos, prosas y poemas. La movida cultural bajó notablemente por la realidad que se transita en el país, aunque en una Ciudad como Buenos Aires siempre hay espacios que lanzan novedades o promueven literatura.
  2. Sí, hay una real difusión, si bien es mínima o de maneras independientes, o a través de editoriales pequeñas. Los escritores leemos mucho a otros escritores, especialmente a quienes le ponen el pecho. Claro que no siempre los resultados esperados son los que se vislumbraban, especialmente porque las publicaciones independientes y pequeñas tienen sustanciosos errores de tipeo, gramaticales y de puntuación. ¿Lectores nuevos? ¿Dónde? Contados con los dedos. Ni en las redes como Facebook leen más de cuatro o cinco renglones. Hay, pero son escasos, a menos que tengan un espacio cultural promovido por algún entorno social, familiar o de estudios que le contagien las ganas de leer.

Rubén Poesya

  1. La movida cultural ha crecido gracias a las redes sociales, a las editoriales que no quieren perder terreno y a los escritores que no se dejan atrapar por los avances de la tecnología. Es una paradoja, pero el temor a que la tecnología nos devore hizo que todos la usemos para que más gente nos lea y lea.
  2. He descubierto que, gracias a las páginas creadas para escritores nuevos, existen muchísimos lectores que comienzan a salir de la lectura clásica o popular para ingresar en la lectura de lo tan conocido y que cada día nos sorprende más.

Viviana D´Andrea

  1. Todo el tiempo me llegan ávidos de presentaciones de libros, pero creo que es porque sigo las redes sociales de muchas editoriales y afines.
  2. Creería que sí, que siempre hay nuevos lectores, pero quizá lo hagan en variados soportes. Por ejemplo, yo soy una ávida lectora de eBooks; me ha cambiado la vida ese dispositivo y leo mucho más que antes.