Jean Louis Comolli: asumir el destino del cine

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Desde hace unos años el desembarco de JEAN-LOUIS COMOLLI en Buenos Aires se ha convertido en un verdadero “clásico”, y para los que amamos con pasión pensar en cine, escucharlo es un auténtico banquete para estos tiempos de escasez.

Tuvimos la oportunidad de dialogar con él en el marco de la decimosexta edición de la muestra internacional de cine documental DOC BUENOS AIRES.
Entre otras intervenciones, Comolli presentó su último libro, editado en nuestro país por Ediciones Manantial (Texturas), “Cine, modo de empleo. De lo fotoquímico a lo digital.” y propuso varios encuentros, entre ellos presentó su último film “Richard Dindo, páginas escogidas” y una “clase” en la Universidad Nacional de General San Martín (“Representación de la violencia, violencia de la representación”, sobre los videos del grupo ISIS)…
Para cualquier persona apasionada por pensar el cine y con el cine, Comolli es uno de los intelectuales más altos; sus textos-intervenciones y sus reflexiones en relación a la “teoría” cinematográfica se destacan desde fines de la década de los 60 (para algunos el “siglo pasado”) hasta el presente. En la “actualidad” sus preocupaciones, resistentes al paso del tiempo, están cifradas en el “porvenir” del “cine documental”.
“Los documentales son películas de ficción que escamotean su verdadero nombre (…) es el mercado el que necesita etiquetar los filmes (…) con el objetivo de vender.”
Comolli se sigue preguntando (con nosotros) ¿Qué es el cine? ¿qué fue y qué pudo y puede llegar a ser en este presente “digitalizado”?
Jean-Louis nació en Argelia (Skikda) y tuvo un singular recorrido en su formación académica, estudios “clásicos, alemán, unos años de medicina y luego filosofía en La Sorbona. En 1962, de la mano de Jean Douchet, se integra al plantel de los míticos “Cahiers du Cinéma”, primero ejerce como crítico y luego se convierte en su jefe de redacción (1966-1971), en tiempos que el recuerda de “fanatismo fantasmagórico”, “los años de Mao”, “(…) extremidad de mí mismo, contra la cual me rebelo, (…) aunque no he dejado de ser un militante y un creyente…”
Durante un período de “retiro” se ocupó de pensar otros temas, entre ellos el jazz (una de sus pasiones), publicó un verdadero “clásico” (Free Jazz/Black Power) en el año 1971; fue además crítico de la revista “Jazz Magazine” y co-director del Diccionario del Jazz de Robert Laffont…
Docente, cineasta (preferentemente “documentalista”), dirigió más de cuarenta obras (también “ficciones”), entre sus trabajos podemos acceder en las redes sociales a títulos como “Buenaventura Durruti, anarquista” (2000) y “La Cecilia” (1975)…
La ideología en el cine (dispositivo), las relaciones entre una “crítica radicalizada” (emancipada) y las prácticas revolucionarias, el cine como “lenguaje” para pensar y transformar el mundo (de raíz)…siguen siendo su combustible…
Comolli sigue siendo un RESISTENTE, un activista contra los poderes. CINE, CRÍTICA, TECNOLOGÍA, IDEOLOGIA y una permanente MIRADA HISTÓRICA son constantes siempre renovadas y recreadas en su obra, al igual que su combate contra lo “audiovisual” (no tiene que ver con el cine).
El descubrimiento y experimentación de lo “ficcional” en el cuerpo de la experiencia “documental”.
Sobre el ESPECTADOR, centro de las reflexiones de Comolli que llegan a nosotros por distintos torrentes (sanguíneos), la construcción  de un “nosotros” siempre al borde del derrumbe o bajo la amenaza de Babel.
El ESPECTADOR (emancipado/crítico), que en nada se emparenta con el “PÚBLICO” (CONSUMIDOR) engendrado y engordado por el sistema (neo-capitalista)…
Las Aventuras del Cine Moderno…y la “naturaleza” bifronte del “CINE MONSTRUO”.
“La creencia es el motivo de la constitución del cine (…) creencia en sus poderes como máquina (…)”
Es solo una película, lo sé, pero le creo…
El cine como arte de la PUESTA EN ESCENA (puesta en duda del mundo y apuesta en su abismo)…
La eterna dialéctica entre PRESENCIA y AUSENCIA…
La obra de Jean-Louis Comolli encarna la apoteosis del género (ENSAYO), expresión y experiencia POÉTICAS, potencia generadora de ideas y PENSAMIENTO CRÍTICO (LIBRE).
El cine como MISTERIO (junto a Jean Luc Godard) su relación con la MUERTE y la MEMORIA…REVELACIÓN y RETORNO DE LOS MUERTOS…
ESCULPIR EN EL TIEMPO…
“La fragilidad de esos momentos suspendidos (…) el ritual que reparará, en el lugar de la rotura, el tejido del tiempo…”
“Me escribió:
 (…) siempre me he preguntado cuál es la función del recuerdo (…) que no es lo contrario del olvido, sino su reverso. No nos acordamos (…) reescribimos la memoria igual que reescribimos la historia (…)”
“¿Cómo acordarse de la sed?”
Del miedo y la ausencia?
“La Historia lanza sus botellas vacías por las ventanas…”
La PALABRA filmada, las voces y los cuerpos en lucha (titánica) permanente contra la cháchara televisiva.
El CUERPO filmado…los cuerpos que hablan y son hablados.
“EL DOCUMENTAL DEBE ASUMIR EL DESTINO DEL CINE”…ante todo frente a la gran crisis abierta por la creciente y definitiva digitalización de lo audiovisual.
¡LA TELEVISIÓN YA GANÓ! (escribía Comolli hace unos años).
El destino y sentido de las IMÁGENES (preocupación esencial).
“El MERCADO es el TOTALITARISMO (hoy)…y el SUJETO HABLANTE es LA RESISTENCIA…
El PODER, el MERCADO han engendrado e impuesto un “LENGUAJE UNIVERSAL”, las imágenes convertidas en una lengua comprensible para todo el mundo…
Pero aún así, las imágenes no son comprensibles con facilidad, las imágenes son paradojales…contradictorias.
“El espectador está en el medio del campo de batalla” Es… el campo de batalla.
El sujeto (alienado) convertido…reducido al estado de CONSUMIDOR…
Pero el LENGUAJE existe…el hombre “NO-HABLANTE” no existe… ¡AQUÍ RESIDE LA POSIBILIDAD DE RESISTENCIA!
Hasta “han logrado hacernos amar la alienación misma” (objetivo del ESPECTÁCULO)…
“(…) el PASAJE AL ACTO…desplazando la MAQUINA DE REPRESENTACION de los ESPACIOS PUBLICOS a los LUGARES PRIVADOS…” (¿y viceversa?)
“PENSAR SOLO EN LO QUE SE VE ES PERDER LA EXPERIENCIA DE UNA PARTE IMPORTANTE DEL MUNDO…”
¿SOY TELEVISTO LUEGO EXISTO?
“La imagen no es “todo”, las imágenes que combaten al espectáculo son las IMAGENES DEL “NO-TODO” (…) Todo no es controlable, no es visible. Cuando tomamos una cámara y vemos a través de ella, ocultamos, dejamos afuera.
EL CINE ES LA FRUSTRACIÓN DE LA MIRADA…MOSTRAR LA FALTA.
El espectáculo (a la inversa), pretende lo contrario…satisfacer la PULSIÓN ESCÓPICA…nos vende el cuento de la “VISIÓN TOTAL”.
Se busca (además) ABOLIR EL TIEMPO y sustituirlo (por arte de magia) por LO INSTANTÁNEO…¡LA VELOCIDAD!
“EL CINE SE PARECE CADA VEZ MÁS A LOS JUEGOS DE VIDEO”
“El film es un camino que el espectador recorre sin mapa, sin brújula, sin tablero de control (…) cada proyección es una EXPERIENCIA VÍVIDA…NO HAY PROYECCIÓN SIN LA PUESTA A PRUEBA DE UN SUJETO…”
“Se trata, en síntesis, de la apuesta por un ESPECTADOR CRITICO, que pueda estar abierto a una DIMENSION POLITICA de la EXPERIENCIA CINEMATOGRÁFICA que lo instala en una relación diferente a aquella de una mirada sumisa a los designios del PODER. El lugar del ESPECTADOR es el nuestro, UN LUGAR DE SENTIDO EN EL MUNDO TANTO COMO UN LUGAR SENTIDO…Y QUE ES PRECISO HABITAR HOY MÁS QUE NUNCA (…)”
JEAN-LOUIS COMOLLI nos propone una (a)puesta ESTÉTICA y ÉTICA (POLÍTICA)…más que una (a)puesta…una AVENTURA…
“El presente es irreal, el espectáculo está en todas partes, la forma espectacular de la alienación nos invade: resulta que el goce alienado (el placer de dejarse someter) no estaría tan ligado al consumo, a los bienes materiales, a la mercancía, sino, desde ahora y ante todo, al espectáculo, mucho más eficaz, mucho más político que la mercancía en sí. Por eso surge la necesidad de oponer las lógicas cinematográficas a la dominación del espectáculo”.
(Jean-Louis Comolli)