#MDQFEST 2016: Closed Vagina, Masao Adachi en foco

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El singular director y guionista japonés nacido en 1939 y señero en las décadas del 60 y 70, tiene un foco destacado en la presente edición del Festival de Cine de Mar del Plata. De él, conocíamos ya la biografía-homenaje que le realizara Philippe Grandrieux, Il se peut que la beauté ait renforcé notre résolution, Masao Adachi.

Así se proyectarán 14 de sus películas: Artist of fasting (2016), Prisoner/Terrorist (2007), Red Army/PLFP: Declaration of war (1971), Gushing prayer (1971), A woman in revolution (1970), Sex game (1969), A.K.A Serial killer (1969), Sex Zone (1968), Birth Control Revolution (1967), Galaxy (1967), Abortion (1966), Female student guerrilla (1966), Closed Vagina (1963), Bowl (1961).

De esta lista, destacan claramente dos líneas de lectura posible: la de la organización política de la revolución y la de la sexualidad y el cuerpo, especialmente en el protagonismo de las mujeres, ambas líneas absolutamente complementarias, y en eso quizás radica uno de los grandes atractivos de este personaje de la escena cinematográfica tan de paralajes y borderías.

Closed Vagina, Vagina Sellada, es una película con otra lógica narrativa, disrupciones temporales y simultaneidades. Una película inclasificable, fruto de la investigación estética, totalmente experimental, no solo en el tratamiento de la imagen, en el sonido y en el modo de plantear apertura y cierre.

Desde la imposibilidad de una vagina abierta, una pareja se dirime. El linaje femenino pareciera estar fallado, es decir, sin la posibilidad de ser penetrado, fecundado u hendido.

El surrealismo es una clave que atraviesa la película, no solo desde la obviedad onírica de desplazamientos temporales en todo su tratamiento, sino desde la sexualidad, la violencia, la belleza compulsiva, cierto brote psicoanalítico y la presencia insoslayable del cuerpo reprimido, fragmentado, recombinado. A momentos se liga a Jean Cocteau en La sangre del poeta, a momentos a El perro andaluz en tanto el tajo y la sangre son elementos estructurantes del drama que cuentan. La sangre está presente, fluye y vuelve asunto de disputa, afirmación de autonomía, posibilidad de emergencia del deseo.

El cuerpo es protagonista, el cuerpo humano y su representación. En efecto, una escultura de barro/arcilla rugosa y táctil, acompaña la disputa de sentidos como una mujer de piedra que es el doble de estas malditas que tienen la vagina sellada, sin maternidad posible. Entre ellas, los hombres, los médicos, cierta yacuzza que corta, apuñala, deja salir, abre canales y busca recomponer lo que no puede ser sostenido sin castigo.

Vagina Sellada, es una película de asociaciones, de disparos visuales, de pequeños desvíos donde buscar significados más allá de lo simbólico y mítico parece imposible, pero que sin embargo se deja construir y termina siendo tan narrable, tan llena de significados, que quizás sea un poco de eso que, a contrapelo de una industria avasallante y uniformadora, siempre precisamos ver.

Gracias a la charla de la salida del cine con Daniela Muttis y Eugenia Alonso, y una espectadora marplatense, cinéfila apasionada, que acababa de descubrir a Masao, porque entre las cuatro compartimos esa sana belleza que es la necesidad de intercambiar con alguien la película que te dejó pensando, y te hace quedarte charlando y redescubriendo el filme.