Llega una nueva edición de Del libro al libro

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El sábado 29 de octubre, llega Del libro al libro de Daniela Lozano, con la proyección del video Lunatic, realizado por Luciano Vilas.

Lunatic está inspirado en el Libro 1 de 1Q84, de Haruki Murakami, y toma como protagonista al personaje de Aomame. En él actúan Ingrid Pelicori y Daniela Lozano, entre otros artistas. Durante la exhibición, Patricio Villarejo  ejecutará en vivo tango electrónico compuesto especialmente para la ocasión. El espectáculo se completará con la presentación de los bailarines Leonardo Luizaga y Katherine Laiton.

Daniela Lozano nos cuenta algo más de este proyecto multidisciplinario.

¿Qué es Del libro al libro y cómo surge?

Del libro al libro es una propuesta que parte de un autor y un texto, o varios textos de un autor, genera un espectáculo cruzando diferentes disciplinas artísticas (estas cambian de acuerdo al texto o los textos elegidos), y luego se registra el proceso de creación y producción del espectáculo en un libro final. Se parte de las letras, se las pasa por otras formas y se vuelve a las letras.

Más allá del hecho estético en sí mismo, ¿qué motivación personal te llevó a armar esta propuesta?

El deseo de cruzar diferentes disciplinas artísticas, la persecución y necesidad de un nuevo  lenguaje, el deseo vano, absurdo quizá, de registrar las artes efímeras, como el teatro, la danza, la música. Esa lucha contra el tiempo, esa necesidad de que los espectáculos que realizamos queden en algún lugar.

¿Cómo elegís los libros para cada espectáculo?

La elección de los libros tiene que ver con las preguntas que me estoy haciendo en cada momento de mi vida.

Reino Crepuscular fue un trabajo sobre los subtes porteños. Volvía de vivir tres años en las sierras de Córdoba, y la urbe y el submundo de los subtes me llamaban poderosamente la atención.

Sueños de Buenos Aires. Borges y el budismo surge desde mis preguntas sobre la práctica budista, el amor, el tiempo y el espacio en la ciudad de Buenos Aires, en este frenesí que vivimos.

Andábamos sin buscarnos: Rayuela, 50 años trata sobre el amor, el encuentro y desencuentro permanente.

Clone fue un tributo a los 100 años del nacimiento de Cortázar y fue querer poner en escena aquellas cuestiones que declaró Cortázar tener en mente en el momento de su concepción: Ofrenda musical de Bach, los madrigales de Gesualdo, los 80.

Queremos tanto a Glenda fue un trabajo hecho por encargo del Ministro Hernán Lombardi. La locura, la obsesión, los 80.

Lunatic tienen que ver con el amor y la violencia; cómo se explican ciertos vínculos.

En este caso de Lunatic, ¿cómo pensaste toda la puesta?

Pienso mucho con la gente que trabajo, y aunque a veces hay cosas que se repiten, también van variando como varían las artes en tratamiento. En Lunatic estoy pensando la puesta con el productor de video, Luciano Vilas, y el director del video, Martín Piñeiro. Patricio Villarejo es quien se encarga de la música, la composición y la ejecución, pero también le consulto decisiones. Es muy importante para mí lo que piensan los que trabajan conmigo, me ayuda a pensar y decidir. Es muy importante en estas producciones el trabajo grupal, y de eso depende el éxito del producto.

¿Considerás que esto de lo multidisciplinario es una moda o es algo que vino para quedarse como una especie de género nuevo?

Para mí no es una moda, es un nuevo lenguaje, un nuevo abordaje. Creo que es difícil asegurar que algo pueda persistir en el tiempo, pero sí creo que es algo que vino para quedarse. Y es bienvenido porque habla de la apertura y del no encasillamiento.

¿Qué te aportaron los encuentros anteriores en cuanto a cuestiones por mejorar o por cambiar?

Creo que siempre corremos por múltiples motivos: tiempos de cada artista, el dinero que nunca es fácil de conseguir. Siempre puse plata, y luego llegó el dinero o nunca llegó en caso de Clone por ejemplo. A mí se me dio lo que yo había puesto para producir, pero los artistas de ese espectáculo nunca lograron cobrar. Gané un Mecenazgo que me lo dieron por vencido, y el Ministro Lombardi terminó su gestión sin resolver ese tema. Creo que a Lombardi fue algo que se le fue de las manos, que no quiso dejar a los artistas sin cobrar pero fue lo que sucedió y cuando quise pagarlo con Mecenazgo, consiguiendo Clarín en julio de este año, me dijeron que estaba vencido por unos días. Realmente ese hecho fue bastante traumático pero seguimos adelante.

En Lunatic nos propusimos hacer las cosas tranquilos: esperar el dinero, esperar los tiempos que la vida nos impone. En otras producciones luchamos mucho contra lo que sucedía. Este año, en la sexta producción, decidimos tener una actitud más calma y menos acelerada, esperar que todo se dé, y no forzar. Esperamos que eso vaya en beneficio del trabajo. Tener más tiempo posibilita, por ejemplo, algunos detalles que a la hora del trabajo suman.

Aomame, la protagonista de Lunatic, va a ser un personaje que realmente esté entrenado. Y para realizar dicho personaje debo tomar clases que nunca tomé en mi vida. Por un lado, retrasamos el estreno, por otro ganamos en preparación del personaje. “No hay mal que por bien no venga”, decía mi abuela. A veces cuesta verlo pero es así.

Daniela Lozano

Del libro al libro sábado 29 de octubre a las 22:00, en Al Escenario (Aráoz de Lamadrid 1001).