Los siete magníficos

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Remake de un western de 1960 que ya tenía un célebre antecedente cinematográfico

Antoine Fuqua conoce muy bien a Denzel Washington, a quien ha dirigido anteriormente en “Día de entrenamiento” y “El justiciero”. Su tercer encuentro se produce con un remake de un famoso western (“The Magnificent Seven”) dirigido por John Sturges, aquí conocido como “Siete hombres y un destino” y con populares actores como Yul Brynner, Steve McQueen, Charles Bronson y Eli Wallach. Lo interesante es que la película de 1960 ya era un remake de “Los siete Samurais”, obra maestra de Akira Kurosawa.

La que ahora nos ocupa se llama “Los siete magníficos”, respetando el título en inglésl y en gran medida la trama original. Nuevamente tenemos un pueblo (Rose Creek) que vive de la minería, en manos de Bartholomew Bogue (Peter Sarsgaard) y sus secuaces. En una de las primeras escenas el grupo de malvados mata al marido de la joven Emma Cullen (Haley Bennett) y será ella quien conciba contratar a un grupo de vaqueros para liberar al pueblo del yugo de los explotadores.

A diferencia de la versión anterior los siete “magníficos” tendrán muy diversas etnias comenzando por el personaje de Chisolm, el líder aquí interpretado por Washington y en la versión anterior por Yul Brynner. Habrá un mexicano, un indio comanche, un oriental y entre los “blancos” uno de apellido francés (Ethan Hawke), otro bastante excéntrico (Vincent D’onofrio) y un típico vaquero (Chris Pratt).

Sin alcanzar el nivel de las que la preceden esta película logra compensar ciertas concesiones argumentales, como la lucha desigual de los siete y los improvisados pueblerinos (con poca “instrucción” previa) contra un verdadero ejército de fácilmente cien agresores del malvado Bogue, con destacable fotografía (mauro Fiore), música (el fallecido James Horner junto a Simon Franglen) y buenos intérpretes.

Y entre estos últimos sobresale como siempre ese gran actor que es Denzel Washington, ganador de dos Oscar (“Tiempos de gloria”, como actor de reparto) y justamente “Día de entrenamiento” en que ya actuaba junto a Ethan Hawke, quien fue allí nominado a mejor actor de reparto aunque sin ganarlo.