Mil Federicos, Mariana Mazover

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Fragmentos de poemas, cartas, mensajes radiales y papeles sueltos narran la vida de Federico García Lorca en esta nueva obra de Mariana Mazover. Mil Federicos propone un acercamiento a este clásico español desde diferentes facetas: como hijo, como escritor, como hombre comprometido.

El 19 de agosto se cumplieron 80 años del fusilamiento de Lorca en 1936, en plena Guerra Civil Española, y esta obra no solo nos viene a recordar ese hecho, sino que se transforma en un teatro poético sin dejar de ser político, y simbólico sin dejar de estar anclado en la realidad. Las preguntas que Mariana Mazover se hace en la génesis del texto dan cuenta de esta riqueza: ¿Cómo narrar al mismo tiempo su vida, su obra, y narrarnos a nosotros mismos?, ¿Cuáles son los problemas teatrales –los problemas de la forma– a los que nos enfrenta la decisión de hacer una obra a partir de textos de Federico García Lorca? ¿Cómo sacarlo del bronce, que lo solemniza y lo neutraliza, y devolverle todo el juego?

Es este el resultado de un trabajo de creación colectiva a partir de textos del escritor, y sobre textos e improvisaciones de Hernán Lewkowicz. El protagonista, por supuesto, es Lorca, acompañado de un músico que es también su alter ego, una de las distintas versiones de un personaje que, anclado en el día de su secuestro y fusilamiento, recorre su vida en un tiempo que va y viene por diferentes momentos, pero que obsesivamente siempre vuelve a ese día.

La actuación de Hernán Lewkowicz es excelente: la voz, la postura corporal, la mirada, los silencios, todo hace que el espectador se emocione y vibre junto a los textos del escritor español. La escenografía, además, es muy original, con un sistema de poleas que permiten que suban y bajen diferentes objetos, lo que logra una puesta minimalista pero muy efectiva. Gastón Grinszpun acompaña muy bien al protagonista y con su música colabora en la creación de la atmósfera tan especial que se vive en esta obra.

Un hombre es todos los hombres, proponía Jorge Luis Borges, y los mil Federicos también somos todos en cualquier época; todos sometidos a los mismos deseos, las mismas pasiones, los mismos reconocimientos y las mismas injusticias. Lorca se transforma así en un emblema del hombre que trabaja por cumplir el destino que él cree que le pertenece, pero que, sin embargo, no logra escapar del destino marcado por los otros. Lo que queda, afortunadamente, es la idea de lucha y el ejemplo de alguien que vivió coherentemente.

Ficha artístico-técnica

Dramaturgia y Dirección: Mariana Mazover
Actúa: Hernán Lewkowicz y Gastón Grinszpun
Diseño de arte, espacio e iluminación: Félix Padrón
Diseño de vestuario: Javier Laureiro
Diseño de Maquillaje: Ana Pepe
Asistente de dirección: Gabriela Blejer; Asistencia dramatúrgica: Alan Cabral
Prensa: Simkin-Franco

Funciones: domingos 18.30
Teatro: La Carpintería; Dirección: Jean Jaures 858; Entradas: $180 y $150 para estud y jubilados; Informes: 4961-5092

Facebook: https://www.facebook.com/Mil-Federicos