Inseparables

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Una “remake” que sobre todo apreciarán quienes no hayan visto la original

Por tercer año consecutivo al cabo de ocho meses del año, la cantidad de estrenos argentinos alcanza los tres dígitos. En verdad en 2016 se superan las cifras anteriores con 105 estrenos locales, cinco más que en los dos periodos anteriores.

Como ya se expresara repetidamente desde estas mismas columnas la opinión personal es que el número de estrenos es excesivo atento a que no hay suficientes espectadores interesados en tantas producciones y sobre todo a que la salida (estreno) muy a menudo suele limitarse a un único complejo (Gaumont). De esa manera con dos/tres estrenos semanales de este tipo, las películas que ingresan desplazan a las anteriores, en apenas quince días, con muy bajo número de espectadores. Este cronista ha denominado repetidamente a este fenómeno como “el cine argentino que casi nadie ve” y las cifras (taquilla) son la prueba elocuente de ello.

Existen sin embargo otros “tipos” de cine argentino que podrían clasificarse grosso modo en dos grupos o categorías más. Por un lado un cine de calidad, con salida más abierta y sin por ello negar que todas las que se estrenen en el Gaumont estén desprovistas de méritos y destacadas cualidades. A este segundo grupo pertenecen entre otras Koblic, Hijos nuestrosy La luz incidente, que se estrena la semana próxima y que quizás sea la mejor de 2016.

Finalmente quedaría un lote de films nacionales que se llevan el grueso del número de espectadores y que muy a menudo son estrenados por distribuidoras “majors” (sobre todo Buena Vista). Ejemplos de este año abundan como, en orden cronológico, “Una noche de amor”, “Cien años de perdón”, “Me casé con un boludo”, “Al final del túnel”, “El hilo rojo”, “Permitidos” y ahora “Inseparables”.

Esta última es la novena de Marcos Carnevale, de la cual se rescatan “Elsa y Fred” y “Corazón de león” principalmente.

“Inseparables” es curiosamente una “remake” de un gran éxito en Francia. Su nombre era “Intouchables” y aquí se la conoció como “Amigos intocables”, bastante parecido al título original. Dirigida por Eric Toledano y Olivier Nakache, la vieron en su país de origen casi 20 millones de espectadores y en el mundo superó los cincuenta, lo que la ubica como la más taquillera francesa a nivel mundial.

En Argentina funcionó medianamente ya que la vieron en el cine 120.000 espectadores. Si se la compara con los “blockbusters” norteamericanos que a menudo superan el millón de espectadores la cifra local aparece como magra, pero en cambio dentro de las francesas presentadas localmente el número es bueno.

La versión argentina debería alcanzar los 300 a 400 mil espectadores y cuando se equipara ese probable resultado con “Me casé con un boludo” (2 millones) y “El hilo rojo” (700.000 espectadores), la cifra no es tan espectacular.

Lo mejor de “Inseparables” son las actuaciones del dúo central compuesto por Oscar Martínez, como el multimillonario y tetrapléjico Felipe (Francois Cluzet como Philippe en el original) y Rodrigo de la Serna como Tito (Omar Sy como Driss en la versión francesa). Quienes hayan visto la película francesa podrán objetar que el argumento es muy similar al original desde el mismo inicio (auto perseguido por la policía) y hasta el cierre (en un restaurante en la playa). Pero para los que no vieron la primera versión es posible afirmar que no saldrán defraudados ya que la historia es muy humana y como ya se señaló los actores están esplendidos.

Finalmente es reconocible el esfuerzo de Carnevale en “argentinizar” el producto sobre todo en el caso de Tito, muy diferente físicamente de Driss y en escenas como la de la cumbia “El bombón asesino”, ejecutada por un cuarteto de música clásica que antes estaba tocando Vivaldi.