Catherine Dussart: còmo producir en la periferia.

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“Hay que ser controversial…tener un punto de vista que sea lo más fuerte posible…y no querer quedar bien con todo el mundo.” (Catherine Dussart)

Dussart fue invitada al FIDBA para encabezar un ciclo dedicado al realizador camboyano Rithy Panh (con quien ella trabaja desde hace más de quince años), además formó parte del jurado de la competencia internacional de dicho evento.. Produjo filmes en el marco de cinematografías mal llamadas “periféricas” (Libia, Egipto, India, Nepal..entre otras).
Atraviesa en estos momentos la experiencia de rodaje de su primer filme latinoamericano, junto al realizador cinematográfico, videoartista y músico italiano Claudio Zulian (quien reside entre España y Francia). El trabajo en cuestión (“Sin miedo“) es construído junto a familiares de desaparecidos por las dictaduras padecidas por el pueblo de Guatemala…

Sin miedo nace de una extraordinaria intuición. Un grupo de familiares de personas secuestradas por el ejército guatemalteco y después hechas desaparecer durante la guerra civil (1960-1996) tuvo, el año 2005, la posibilidad de denunciar al Estado de Guatemala a la Corte Interamericana de Derechos Humanos por estas desapariciones forzadas. Durante el proceso, entre otras medidas de reparación, se decidió pedir que se realizara un documental. Convencidos de que lo esencial de la cultura, y por lo tanto de la historia y la memoria, se juega ahora en el campo del audiovisual, han exigido y obtenido que el Estado tenga que producir y difundir un documental en prime time sobre sus familiares desaparecidos de lo cual tendrían ellos mismos la responsabilidad.

El Estado de Guatemala, ahora presidido por el ex general Otto Pérez Molina, les hizo saber que no tenia la intención de aceptar la sentencia – la Corte Interamericana de Derechos Humanos no tiene los medios coercitivos para imponer la ejecución de la sentencia. No obstante, sin esperar, el grupo se puso a trabajar: hablaron con realizadores, productores y técnicos. Querían saber con precisión como se tiene que construir el documental. Exploraron la manera en la cual la cuestión de la trágica historia reciente de America Latina se ha abordado en el campo audiovisual.

En este marco es cuando el director Claudio Zulian se reunió con el grupo. Se encontró con personas ya muy bien informadas y con un gran compromiso cultural y político. Fue muy reconfortante porque el mismo forma grupos análogos al inicio de la mayoría de sus obras audiovisuales. Con ellos, ha intentado imaginar dispositivos que puedan romper la división monolítica entre los expertos por una parte y las personas que son objetos del documental por la otra. Los dispositivos que permiten a unas personas que están a menudo excluidas por razones socales y / o políticas de volver a encontrar su propia voz y su propia imagen.”

Se cumplen 31 años del fin de lo que ha sido uno de los más siniestros genocidios sufridos por un pueblo en toda la historia de América (el cual, como tantos otros a sufrido de poca “prensa”)…
“Guatemala cuenta con la segunda población indígena más extensa de toda América después de México. La población indígena guatemalteca es, concretamente, de origen maya, y representan un total del 52% de la población total de Guatemala, concretamente, situados la mayoría, el 95%, en las zonas del interior del país, en las zonas rurales de los altiplanos, divididos en cientos de pequeñas comunidades rurales. La mayoría de todos ellos viven en umbrales de miseria y en pésimas condiciones de vida, dedicándose muchos de ellos a las tareas agrícolas, que les ofrecen los pocos beneficios que pueden obtener, debido a lo cual muchos han generado un fuerte sentimiento de identidad trabajadora e indigenista, motivo por el cual tradicionalmente ha sido una zona de mayoría de voto progresista.
En este contexto socio-económico nos situamos en 1954, donde el presidente Jacobo Guzmán, acusado de comunista, es derrocado por un grupo de extrema derecha pro fascista, y apoyado por Washington, y que contaba entre sus promotores con el mayor asesino que ha dado América, el general Efraín Ríos Montt. En 1982, un nuevo golpe de estado le lleva a la presidencia de la República de Guatemala, detentando todos los poderes, suprimiendo la constitución y declarando un autentico estado militar de extrema derecha, de forma que los indígenas pagaran caro el no haberle apoyado nunca. Rápidamente, su gobierno militar instaura un programa nacionalista con el propósito de “integrar” a la población indígena campesina, según ellos “ignorantes y por ello vulnerables al comunismo internacional”, pasando a combatir con dureza a las fuerzas marxistas Fuerzas Armadas Rebeldes, Ejercito Guerrillero de los Pobres y el Partido Guatemalteco del Trabajo. A su vez, a la mayoría de indígenas, que constituían la base de estas fuerzas se les sometió a una matanza y persecución bestial, pues según palabras de Ríos Montt “los indígenas son la base de estos movimientos y por lo tanto, al ser sospechosos hay que matarlos a todos”. A partir de este momento y desde 1983-1985 se inicia una campaña literal de eliminación física de indígenas, muchos de ellos son ejecutados extrajudicialmente, pueblos enteros (hasta 448) son literalmente arrasados por el ejercito y por las “patrullas de autodefensa civil” de extrema derecha. Se lleva a cabo una política etnocida, y fuertemente racista, y los mayas son literalmente borrados del mapa, siguiendo los consejos del general Ríos Montt y su escuadrón fascista, todo ello, con el beneplácito de Estados Unidos (Reagan, incluso llegar a alabar su “integridad moral y su dedicación total a la democracia”). El comité de derechos humanos llega incluso a detallar 69 masacres, con atentados del ejercito hacia cualquier indígena que se atreviera a apoyar la guerrilla marxista. Así, su brutalidad asesina se evidencia en las cifras, donde, en un gobierno de tan solo 17 meses, de 1982-1983, logra asesinar a 100.000 indígenas, dejando 500.000 refugiados, y borrando pueblos enteros del mapa. Su gobierno terrorista, por fin, es suprimido en un golpe de estado que le aparta del poder, finalizando en 1985 las políticas etnocidas que habían llevado a Guatemala a la pagina más oscura y trágica de la historia reciente de América.

Pero la figura de Ríos Montt no se vera perjudicada por ello, saliendo totalmente indemne de tales crímenes, por mucho que la líder indigenista Rigoberta Menchu interpusiera una denuncia en 1999, por crímenes y terrorismo de estado. A pesar de todo ello cabria preguntarse porque Efraín Ríos Montt, después de haber cometido un genocidio bestial, no ha sido juzgado ni condenado por sus actos y puede presentarse de nuevo a elecciones en su país.”

(Volvamos al encuentro con Catherine Dussart en la Alianza Francesa, el 2 de agosto pasado)

Me permito recordar aquí los conceptos emitidos por un joven realizador argentino en un encuentro de directores invitados al Festival de Cannes (también en la Alianza Francesa):

“No me gusta hablar mucho de mis trabajos…no se me ocurre nada para decir…está todo en mi película (…) si nó hubiera escrito un libro…”

Por lo que agradezco a personas como Catherine Dussart el poder dar cuenta, analizar y debatir acerca de su obra, ya que pensamos que el cine es mucho más que un “espectáculo” y un “entretenimiento de masas”…es una poderosa herramienta para pensar el mundo, la realidad, los sueños…la vida.

Las imágenes nos invaden en todas partes., hay una saturación de imágenes “inmediatas” (disparó Dussart).

Es imprescindible que el realizador tenga una mirada, un “estilo” y que se ponga al servicio de la historia que quiere contar…que eligió contar…

Se refirió en varias oportunidades a la financiación proveniente de las cadenas de televisión (sobre todo en algunos países de la Comunidad Europea) y a la lucha permanente protagonizada por algunos realizadores (documentalistas) por no ceder a las “normativas” (imposiciones) de dichas televisoras…que “no quieren correr riesgos de ninguna naturaleza”…

En cierto momento del encuentro comentamos conceptos vertidos por el gran realizador chileno Patricio Guzmán acerca de la televisión (hay varias entrevistas muy jugosas al respecto circulando por las redes), Guzmán celebra la próxima “defunción” del dispositivo televisivo…

“El cine documental puede y debe dar cuenta del estado en el que se encuentra el mundo”, reconoció también que semejante tarea es sostenida (también) por la “ficción”…

“No hay que encerrarse…no tener nada fijado desde el comienzo de una obra cinematográfica…de lo contrario lo que hagamos no tendrá vida…El filme se define mientras se hace…en la construcción y más en el caso de los documentales de creación…”

Ante la invasión de imágenes “inmediatas” son necesarias imágenes “pensadas” (reflexivas, no gratuitas) apuntó…

Hizo en un momento del encuentro particular referencia a su vínculo con el realizador Rithy Panh (“él suele hablar muy poco…trabaja casi en soledad”). Suele reunirse con él casi todas las semanas (cuando Panh no está viajando o rodando fuera de Francia)…”Panh es un “extranjero” en su propio país…se siente un “extraño” (…)”.

“¡Hay que ser muy militantes…debemos ser muy militantes de lo que hacemos!” (afirmó Dussart al promediar el encuentro)…

“¡El presente no existe!”

El documental y las memorias…”¿Cómo filmar y dar la palabra a los verdugos…a los genocidas? (se refería al demoledor filme de Rithy Panh “Duch/S-21“)…”debemos ser contundentes con ellos, no ceder, no conceder, ser claros (…) además ¿ellos querrán hablar?”

(Recordamos aquí filmes como “Shoah” de Claude Lanzmann y “El caso Pinochet” de Patricio Guzmán, entre otros)…

Las imágenes perdidas…olvidadas…menguantes…silenciadas…

“¡El presente no existe!” (insiste).

Refirió a su cotidiano vínculo con los realizadores…”trabajamos juntos desde la idea original…en el proceso de escritura del guión…”

La búsqueda es la reflexión…

¿Qué hacemos con la imagen?

¿Para qué construimos imágenes?

Ante el vértigo incesante de la producción y consumo (en serie) de imágenes…rapidez…cantidad…No hay tiempo de pensarlas…de pensar con ellas, debatir sobre ellas…Los tiempos del cine y el documental son otros…deben ser otros…

Las cadenas de televisiòn intentan someter a los realizadores (documentalistas)…les exigen un “guión” previo…normativo…cada

vez más conservador (y un documental no se puede guionar…a riesgo de convertirlo en un cadaver)…Las televisoras son cada vez más conservadoras…apuestan a lo “clásico”…no quieren correr ningún riesgo…apuntan a lo “didáctico” y “enciclopédico”…

¿Para qué construimos imágenes?

(A veces…”las palabras no alcanzan (…) son frías…”, Rithy Panh)