La luz incidente

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Somos lo que hacemos cada día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito”

Aristóteles

 Como recomponer un pasado sin voz

 La luz incidente es una prueba rotunda de que se necesita más tiempo y ganas que recursos, para realizar un exquisito film de época.

Además de contar con excelentes actuaciones, lo mismo cabe decir de su fotografía, su música, y su vestuario.

La idea de realizar este film surgió de unas fotografías que se encontraban en la casa de Rotter, entre ellas una de dos hombres…de la cual no se podía hablar, ya que se sabía eran el testigo mudo de la prehistoria familiar, asociada en este caso a un dolor compartido por todos. Por lo que a Rotter no le fue fácil trabajar con esos materiales, los cuales confiesa, dejaba… y retomaba, a la vez que escribía otros guiones. Esos hechos son los que dieron origen a un tipo de ficción construida con anclajes muy íntimos. Dado el tiempo de su acontecer real, su director y guionista subordinó su creación alrededor de los años 60. Pero claramente que esto no se redujo sólo a un tema estético, – que es preciosista – sino que apunta entre otras cosas, a dar cuenta del modo de pensar de una familia burguesa en la Argentina de esos años. Espacio en el que el hombre se erigía como el garante y proveedor y la mujer, a diferencia de éste, aparecía pasiva y subordinada a lo que debía hacer, a lo esperable culturalmente. De esto se partió para la creación de sus personajes. Esta elección, que implicó desde contar con muebles originales de la casa de sus abuelos, hasta con parte del vestuario de época, generó por un momento el planteo de pensar, si todo lo que estaba contando, que era tan importante para él, iba a ser importante para los otros. De paso, más que un detalle considerable: pensar en el espectador.

El proceso de escritura del guión -de aproximadamente 6 años- hacía foco en todo aquello que no se había mostrado, porque también se habla de la experiencia de esa ausencia, y de su intento de homologarla, a través de una Luisa memorable interpretada por Erica Rivas, que tantos buenos momentos le viene ofreciendo al público los últimos años.

El film transcurre entre las horas en que una madre atiende y comparte con sus dos hijas mellizas, esas horas de la siesta o del amanecer, cuando los chicos duermen. Momentos que contribuyen a la construcción de esos climas…donde la morosidad se acentúa considerablemente.

La luz incidente es también un relato sobre un proceso de duelo, vivido paralelamente al inicio de una relación incipiente, con todo lo que de imprevisible conlleva.

Se conoce como luz incidente aquella que incide (llega) directa o indirectamente al sujeto que vamos a fotografiar. Toda esta luz que llega de diferentes lugares a un mismo punto, luz incidental, medible y cuantificable. Rotter parte de esa estrategia para narrar la historia… a través de los marcos de las puertas y las ventanas. Una elección no sólo narrativa sino estética (trabajo de Guillermo Nieto). Ese encuadre siempre más cuadrado que rectangular, produce una sensación de desasosiego importante, en el momento de dar cuenta de la situación emocional de Luisa. Una mujer joven con dos hijas pequeñas, a quien se le acaba de morir su marido y su hermano en un mismo accidente. Y a quien se la presiona lo suficiente, para concretar esa relación que promete orden. Lo que genera al mismo tiempo un desdibujamiento de su deseo, el suficiente para evitar el reencuentro consigo misma, con todo lo que reinvención supone. Aunque la transformación que necesita no deba producirse en ella, sino en el modo en que ella se ve dentro de ese universo simbólico. Y mucho más aún, en cómo la ven los otros desde las significaciones que esa cultura ofrece, no sólo “patriarcal, sino socialmente hablando”.

Cabe recordar, que en El otro (2001) Rotter había elegido la figura de un hombre con una vida más marcada por el deseo paterno y conyugal que por la propia, quien de pronto decide asumir otra identidad, la cual poco a poco comienza a sentir como propia. Esa decisión radical que el protagonista toma en medio de un viaje habitual, -cuando descubre que el hombre que esta a su lado no despierta- no obedece en realidad a ese hecho, sino que el viaje es en todo caso el pretexto que le permite comprobar que es posible tener otro tipo de vida, y lo que es más importante es, que esa circunstancia es la que le va a permitir reflexionar sobre algo que no puede hacer sentado en el living de su casa.

Ya en Sólo por Hoy (2000) había planteado la misma idea con la historia de cinco amigos que comparten una vieja casa de Buenos Aires- los cuales parecen tienen ilusiones y deseos de dedicarse a hacer otra cosa que la que hacen en sus vidas. Pero siempre aparece alguna excusa para impedirlo, sea provenga del afuera o de su interior. Y estas ilusiones quedan en el terreno de lo discursivo Sólo uno de ellos acepta su realidad, menos la idea de no reconciliarse con su padre. Y también está Ailí, única mujer que pertenece a la cultura china, la única, que quizás podría saltar la valla de la indolencia para cruzar al otro lado. Por lo que a Rotter le interesa e insiste desde diferentes propuestas con el tema de: cómo somos lo que elegimos ser cada día. Lo otro que no hacemos, lo otro que no decidimos ser.

La luz incidente es un film austero, en blanco y negro, que muestra sólo lo necesario, con una muy buena música hecha para la película- de Marcelo Loíacono -, de la cual se puede decir, que permite escuchar al silencio aún cuando este sonando. Sumado a todo lo dicho anteriormente , seguro que este trabajo hará asociar a esos films de la Nouvelle Vague que atesora el espectador en su memoria. Aunque es claro que esto es cine argentino del mejor. Un film imperdible que dejará huellas.

 

Ficha Técnica

LA LUZ INCIDENTE
Es producida por: Tarea Fina – Aire Cine
En coproducción con: Seacuatico (UY) – Urban Factory (Fra) – Depsa (Arg).
Distribución en Argentina: Distribution Company
 

ELENCO
ERICA RIVAS
SUSANA PAMPIN
MARCELO SUBIOTTO
ELVIRA ONETTO
ROSANA VEZZONI
ROBERTO SUÁREZ
GRETA Y LUPE CURA

 

FICHA TECNICA:

GUION Y DIRECCION: ARIEL ROTTER
PRODUCTOR EJECUTIVO: JUAN PABLO MILLER
PRODUCTORES: JUAN PABLO MILLER, ARIEL ROTTER
COPRODUCTORES: GUILLERMO ROCAMORA, JAVIER PALLEIRO, FREDERIC CORVEZ, CLEMENT DUBOIN. DIEGO POLIZZA, DELIA MALEK
DIRECCION DE FOTOGRAFIA: GUILLERMO NIETO
DIRECCION ARTE: AILI CHEN
MONTAJE ELIANE D. KATZ
SUPERVISOR DE GUION: JORGE GOLDENBERG
SONIDO MARTÍN LITMANOVICH.
ASISTENTE DIRECCIÓN NICOLÁS GIUSSANI
DIRECTOR DE PRODUCCIÓN GASTÓN GRAZIDE
JEFA PRODUCCIÓN MARIANA PONISIO
VESTUARIO MONICA TOSCHI
PEINADOS MAQUILLAJE EMMANUEL MIÑO
CASTING MARIA LAURA BERCH