Monumento

0
0

La anciana pasa la mano por esas formas en negativo que quedaron impregnadas al cemento. Una foto que bien puede sintetizar la idea central de esta obra conmemorativa que pocos conocen, y que fue recientemente inaugurada para la ciudad de Buenos Aires en la Plaza Shoá. Una imagen para un monumento bien podría llamarse este comienzo.

En el año 1996, en Argentina, el Congreso Nacional sanciona la Ley 24.636 que dispone la construcción del “Monumento Nacional a las Víctimas del Holocausto judío”.

Unos años después, en el 2009, el concurso que convoca la Secretaría de Cultura de la Nación es ganado por dos arquitectos: Gustavo Nielsen y Sebastián Marsiglia. El proyecto ganador está conformado por una pared de 114 piedras de hormigón de entre 2 y 4 tons cada una. A modo de caja del tiempo, cada piedra tiene impresas objetos de la vida contemporánea: anteojos, computadora, bicicleta, zapatos, bastones, chupetes. La ceremonia de inauguración se realizó recién en enero de este año 2016.

image-2016-08-02 (1)
Sobre el proceso de construcción de ese monumento trata este documental que enlaza en una segunda linea narrativa con “el proyecto aprendiz”, actividad propuesta por la Asociación  “Generaciones de la Shoá” en el que 13 jóvenes se vinculan con 13 sobrevivientes o hijos de los sobrevivientes del holocausto judío y comparten sus historias y experiencias. Desde la primera presentación del proyecto en el Museo del Holocausto a la elevación del Monumento in situ. Interesante la visita a los espacios conmemorativos en Berlín con los que dialoga este par en Buenos Aires.
Como buena parte de estos documentales, Monumento de Fernando Díaz (Plaza de almas; La extranjera) pone luz sobre hechos que pueden pasar desapercibidos o que son desatendidos o interesan sólo a un colectivo, es ordenado en la progresión de los hechos y no pierde interés en sus 75 minutos. Con el conjunto de contrapuntos de voces que genera en los diálogos entre jóvenes y ancianos, las reuniones, o la observación sobre la factura de cada proceso del monumento escapa rápidamente a lo que hubiera terminado siendo un institucional vacío y frío.